Julio Verne El escritor que se adelantó al futuro.
"Todo lo que una persona puede imaginar, otros pueden hacerlo realidad".
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Autor: Eunice Castro

Ago. 07, 2009 

 

El escritor francés Julio Verne nació el 8 de febrero de 1828, en la ciudad portuaria de Nantes, Francia. Su padre Pierre Verne era abogado. Su madre Sophie Allotte de la Füye provenía de una familia de armadores. Julio fue el mayor de cinco hijos. Su hermano Paul nació un año después de él, y sus tres hermanas, años más tarde: Anna, en 1837; Mathilde, en 1839, y Marie, en 1842.

 

A los 6 años de edad, Julio comenzó a  asistir a la escuela de Madame Sambin, la que contaba que 30 años antes, su esposo marinero había zarpado en un barco y nunca había regresado. Esta historia impresionó a Julio, quien años más tarde, en 1891, escribiría la novela Mistress Branican, inspirándose en ese suceso. Pero en la historia de Julio, ella salió a buscarlo por los mares del Pacífico y 14 años más tarde lo encontró vivo.

A los 9 años, Julio estudiaba en el Instituto Saint-Stanislas. Por esa época su familia compró una quinta de veraneo en Chantenay, cerca del río Loira. El soñaba con viajar a islas exóticas.

Según contara años más tarde en su autobiografía Recuerdos de la infancia y juventud, como Paul y él no tenían oportunidad de viajar por el río, "navegaban por tierra", entre los campos y los bosques. Se subían a las copas de los árboles y cada cual trataba de colocar más alto su nido. Los hermanos se divertían mucho. 

 

En 1842, estudió en el Liceo Real. Julio estaba enamorado de su prima Caroline Tronson desde que tenía 11 años. A los 14 comenzó a escribirle notas y poemas de amor. Ella lo rechazó diciéndole:

-¡No seas ridículo! Soy casi dos años mayor que tú. ¿Cómo crees que voy a fijarme en ti?

Julio calló su amor desde entonces, pues se sentía muy humillado.

A los 16 años de edad, se graduó de bachillerato y comenzó a estudiar Derecho en Nantes, bajo la dirección de su padre. Pero Julio aspiraba a ser escritor y realizó sus primeras piezas teatrales, aunque estas no fueron representadas.

En el verano de 1847, su padre le dijo:

-Continuarás tus estudios de Derecho en la Sorbona de París.

La decisión de Pierre tenía un trasfondo: Caroline iba a casarse con un comerciante llamado Dezauny, y cuando Julio lo supiese, sufriría. Por eso quería alejarlo de Nantes.

 

Un segundo gran amor volvió a estremecer la vida de Julio en 1848. Esta vez fue Hermine Arnault-Grossetiére, pero ella lo rechazó y se casó con otro.

Julio alquilaba en París una habitación compartida en una pensión del Barrio Latino. Su padre le mandaba 100 francos mensuales. El había llevado en su maleta tres piezas teatrales escritas por él, y esperaba que en alguno de los teatros de la ciudad, alguien descubriese su talento.

En 1848 su tío Châteaubourg lo introdujo en los círculos literarios de París. Uno de los salones más famosos era el de Madame Barrére. En las reuniones, las anfitrionas solían poner un buffet y Julio presumía de que preparaba una deliciosa receta secreta de omelette (tortilla de huevo).

En una fiesta en la mansión de madame Barrére, tropezó con un señor.

-¡Le pido disculpas! -exclamó.

-Sólo lo disculparé si el próximo lunes por la noche, usted cocina en mi casa su omelette de la que tanto presume. Sólo tiene que traer su receta.

 

El hombre era nada menos que el gran escritor Alejandro Dumas, quien vivía en su suntuoso palacio Montecristo en las afueras de París, y era un fanático coleccionista de recetas del mundo.

Atónito, Julio aceptó la invitación.

Cuenta la biógrafa Peggy Teeters, autora del libro Jules Verne, The Man Who Invented Tomorrow,  que en la amplia cocina de Montecristo, Julio hizo la omelette para Dumas, que lo acompañaba con delantal y gorro de chef. Verne añadió unas hierbas que había traído, y con aire de misterio, le dijo:

-Son parte importante de mi creación.

Al probar la omelette, Dumas exclamó:

-Deliciosa. Por favor, deme la receta para incluirla en mi colección.

 

Julio le contó que no le iba muy bien como escritor teatral y Dumas le hizo un generoso ofrecimiento.

-Puedo enseñarle algunas bases de cómo escribir una novela histórica, tan popular en nuestros días y que se vende muy bien.

Durante un mes, el gran maestro le dio clases y,  además, le hizo el honor de invitarlo a su palco privado en el Teatro Histórico para el estreno teatral de Los tres mosqueteros.

Dumas tuvo gran influencia personal y literaria en Julio, pero su relación de amistad fue más estrecha con Alejandro Dumas, hijo. Este lo ayudó a abrirse paso como escritor y lo invitó a presentar una comedia en el Teatro Histórico, dirigida por su padre. La obra de un solo acto se llamó Las pajas rotas, se estrenó en París el 12 de junio de 1850 y se representó 12 veces. Después fue puesta en Nantes.

 

A finales de 1851, Julio se graduó de abogado y se vio en una encrucijada: su padre le reclamaba que fuera a Nantes a ejercer en su bufete, pero él solo quería ser escritor.

Julio le escribió una carta diciéndole que era antiprogresista regresar a una ciudad de provincia, pues jamás podría ofrecerle lo mismo que París, y que para él la literatura estaba por encima de todo.

Su padre, desesperado, insistió en que podía hacer las dos cosas. El le respondió que ambos caminos acabarían destruyéndose el uno al otro y, a largo plazo, la abogacía no era su futuro.

 

Julio pudo conseguir que le publicaran algunos relatos en la revista ilustrada El museo de las familias.

Recomendado por Dumas, comenzó a trabajar como secretario y supervisor de los espectáculos en el Teatro Lírico, por un sueldo de 100 francos mensuales. A lo largo de tres años escribió novelas cortas, obras teatrales y libretos para operetas, que estaban de moda. Algunas de ellas fueron representadas. El le dijo a un amigo que lo vio desfallecer:

-El dinero no me alcanza y a veces sólo como un poco de ciruelas secas en todo el día.

El exceso de trabajo y la mala alimentación le produjeron insomnio, problemas digestivos y calambres. También padecía de neuralgias y parálisis facial que le trataban con electricidad.

Julio participaba en las actividades de un grupo de amigos misóginos (que detestan a las mujeres) que se hacían llamar "Los once sin mujer". Pero cada miembro fue casándose uno detrás de otro, menos él.

Agobiado por la soledad, un día le escribió a su madre:

"Me casaré con la mujer que encuentres para mí".

 

Sophie le sirvió de casamentera y eligió para él a una joven llamada Laurence Janmar. Julio viajó a Nantes para conocerla y le gustó la candidata. Ella se sintió orgullosa de que un escritor teatral de París la cortejase.

Una noche fueron a un baile de disfraces. Al rato la joven se quejó:

-¡El corsé me aprieta demasiado!

Julio intentó lucir sofisticado e ingenioso con un juego de palabras de un vodevil conocido en París, pero no en Nantes, y le dijo:

-¡Ah, si pudiera ir a pescar ballenas a esas costas!

-¿Acaso yo soy una ballena? -se ofendió Laurence.

Su padre la tomó por un brazo y abandonaron el baile.

Sus malinterpretadas palabras le costaron un escándalo y el rechazo de Laurence.

Julio era joven y muy guapo. Tenía el pelo rojizo y los ojos azules, pero sus intentos por conseguir novia no se materializaban.

 

En 1856, su suerte cambió cuando conoció en Amiens a Honorine de Viane, viuda de Morel, madre de dos niñas pequeñas: Suzanne y Valentine.

Honorine era bonita y amable, y tenía 26 años. Julio se enamoró de ella y fue correspondido. El se convirtió en corredor de la Bolsa para poder casarse con ella y mantener a una familia de cuatro miembros.

Tras ocho meses de noviazgo, Julio y Honorine se casaron en la iglesia Santa Eugenia, en París, la mañana del 10 de enero de 1857. Fue una boda íntima y sencilla. Solo doce amigos estuvieron presentes, los padres de Julio y sus hermanas. El estaba emocionado y feliz, pero su padre estaba contrariado, porque Julio, fuera de todo protocolo, vistió un traje blanco y unos guantes negros.

Después de la boda festejaron con un desayuno en un modesto restaurante.

Honorine apoyó a su marido en su carrera literaria. En 1859, su amigo Aristide Hignard, cuyo padre era agente de barcos y le había dado dos boletos para Escocia, lo invitó a viajar con él. Julio tomó notas de todo, que luego le servirían para sus escritos.

Otra vez invitado por Hignard, en 1861 viajó a Escandinavia. Honorine estaba embarazada. A su regreso, ella dio a luz a su hijo Michel Verne, que nació el 3 de agosto. Este niño fue el único fruto del matrimonio.

-¡Me siento orgulloso de ser el padre de un niño tan guapo! -exclamó Julio.

 

Michel no le permitía  a Julio concentrarse ni escribir con sus llantos. Por esa época le presentaron a Felix Tournachon, más conocido como "Nadar", un popular fotógrafo y hombre de ciencias que estaba construyendo Gigante, el globo aerostático de pasajeros más grande fabricado hasta entonces. Julio apoyó el proyecto y con Nadar aprendió mucho sobre las técnicas aeronáuticas. Esto lo decidió a escribir un tema basado en un viaje en globo a través de Africa.

Cuando Julio creyó tener lista su novela la presentó a diferentes editores, pero todos la rechazaron. Descorazonado, la arrojó a la estufa de su casa para quemarla, pero Honorine la rescató de las llamas.

-Te la devolveré sólo si me prometes no volver a intentar quemarla -le dijo.

 

Su vida dio un giro cuando Dumas lo recomendó a Pierre-Jules Hetzel, el importante editor de escritores como Víctor Hugo, Balzac y George Sand. Hetzel le explicó a Julio:

-Tengo un interés especial en libros para niños y ahora estoy publicando una revista juvenil. Tal vez usted pueda suplirme material para ambas cosas.

Verne le presentó su novela Cinco días en un balón. Hetzel lo leyó y le dijo:

-No puedo usar esto como está escrito. Pero usted puede reescribirlo en forma de aventura basada en hechos científicos.

Desconfiado, Julio fue hacia la puerta de salida, cuando Hetzel le dijo:

-Usted tiene todas las posibilidades de ser un gran narrador. Verne, regrese en dos semanas.

Eso dio aire a sus alas, y Verne anticipó en su novela de ciencia ficción Cinco semanas en globo el descubrimiento de las fuentes del Nilo.

Cuando entregó el trabajo a Hetzel, este solo le hizo un pequeño cambio y lo aceptó, y le ofreció a Verne un contrato para escribir dos o más volúmenes por año, pagándole 1,925 francos por cada libro.

-¡Al fin podré vivir de mis esfuerzos como escritor! -le dijo a Honorine.

Pero Hetzel rechazó publicar su próxima novela, París en el siglo XX, que trataba de un joven que no puede encontrar la felicidad y sufre un final trágico. Hetzel estimó que el pesimismo que encerraba la trama podía dañar la emergente carrera del escritor, aunque en su fantasía, Verne vislumbró cosas que no existían en su época, pero que con el tiempo fueron reales. Entre ellos: rascacielos de vidrio, automóviles propulsados a gas, trenes de alta velocidad, calculadoras, una red de comunicaciones mundial (la Internet) y la silla eléctrica. El guardó el manuscrito en una caja de seguridad, donde fue descubierto por su bisnieto en 1989 y fue publicada en 1994, 130 años después de haber sido escrito.

No obstante, Hetzel fue la persona que ayudó a Verne a mejorar su estilo. Le aconsejó que realizara cambios a sus novelas:

-Añade chispas cómicas, cambia los finales tristes por felices y adopta un tono más optimista.

 

En 1864, le publicaba Viaje al centro de la Tierra. En 1865 su obra De la Tierra a la Luna tendría su continuación en Alrededor de la Luna, donde existen muchas similitudes con el verdadero primer viaje a la Luna, del Apolo en 1968, y anticipó el invento de las naves espaciales.

En 1865 Verne compró una casa en Le Crotoy, un pequeño pueblo de pescadores cercano a Amiens, que le encantó. En marzo de 1869 se mudó con su familia.

-El mar tiene un efecto tranquilizante sobre mí -le dijo a Honorine.

 

Su hijo Michel era un niño muy difícil, con rabietas que sacaban de sus cabales a cualquiera. Honorine se esforzaba por aplacarlo, pero Verne reaccionaba con severidad, sin conseguir disciplinar a su hijo.

En 1867, Julio viajó con su hermano Paul a los Estados Unidos en el Great-Eastern. Visitaron New York y luego fueron a ver las cataratas del Niágara, y lo impresionaron tanto, que aparecerían en sus historias.

En 1870, Verne escribió Veinte mil leguas de viaje submarino, anticipando la existencia del submarino. Su Nautilus animó al futuro inventor. Ese año lo distinguieron como caballero en la Legión de Honor.

Pierre, su padre, murió en 1871, causándole una gran pena.

En 1872, La vuelta al mundo en 80 días le trajo grandes éxitos. Lo hicieron miembro de la Academia de Amiens y la Academia Francesa le dio un importante reconocimiento por su trabajo. Su serie de libros se conoció como Los viajes extraordinarios.

 

Verne podía vivir de sus escritos, pero la mayor parte de su fortuna provino de las adaptaciones teatrales de La vuelta al mundo en 80 días y de Miguel Strogoff, novela que escribió en 1876.

El día del estreno de la adaptación teatral de La vuelta al mundo en 80 días, Verne insistió en revisar la canastilla que conduciría a Phileas Fogg y a su inseparable Passepartout a grupas de un elefante verdadero. Pero una parte del escenario se cayó y el animal salió despavorido del teatro con Verne a cuestas. Solo el domador pudo alcanzarlos en las Tullerías.

-¡Pensé que me iba a matar! -exclamó Verne, pálido y sudoroso.

 

Verne había comprado en 1867 un pequeño velero, el Saint-Michel, con el cual viajó a Inglaterra y España. A medida que su situación mejoraba, él remplazaba las embarcaciones. En abril de 1876 adquirió el Saint-Michel II, y en noviembre de 1877 compró el yate Saint-Michel III, con el que haría muchos viajes con su familia o amigos por el Mediterráneo, Inglaterra, Escocia y el Báltico. Dondequiera que llegaba iban a saludarlo multitudes y lo recibían con fuegos artificiales.

En el último viaje que emprendió, visitó el Vaticano con Honorine, y el Papa León XIII los recibió en una audiencia privada.

-He leído varias de sus novelas -le dijo el Pontífice- y me han impresionado sus valores morales y espirituales.

 

En Nantes, Michel fue al instituto, pero su comportamiento rebelde le trajo problemas. Verne emprendió varios viajes por mar con su hijo para ver si se entendían, pero fueron inútiles. A los 15 años el joven fue enviado por 8 meses a una escuela pedagógica en La Mettray, aunque hay autores que dicen que era un centro penal. Lo devolvieron a sus padres por temor a que se quitase la vida. Honorine dijo:

-Lo enviaré con mi familia a Amiens.

Pero Michel bebía, contrajo deudas y se portó mal con la familia. A los 17 años era irrazonable. Verne sufría por su hijo y lo metió en la cárcel de la ciudad para corregirlo. Cuando salió no había cambiado. Entonces lo embarcó  a la India en una travesía de 18 meses, trabajando como aprendiz de piloto.

Según la biografía Julio Verne, de Cristian Tello, Verne publicó ese año la novela Un capitán de 15 años, sobre un huérfano que forja su carácter en el duro oficio de las artes marinas, rasgos que él hubiera deseado ver en su hijo.

Cuando Michel regresó, comprobó que no había madurado. Bebía y adquirió deudas sin límites. Verne asumió sus deudas. Finalmente, en 1879, tuvo que echarlo de su casa.

El rebelde joven en 1880 se casó con Dugazón, una cantante, a pesar de la oposición de sus padres. Con el fin de que su hijo no contrajese deudas, Verne le dio una pensión de 1.000 francos mensuales.

En 1883, Michel se separó de su esposa porque se enamoró de Jeanne Reboul, una jovencita de 16 años, pianista. Ella quedó embarazada y se fueron a París. Tuvieron dos hijos: Michel y George, con apenas 11 meses de intervalo. Michel había dejado atrás una deuda de más de 30.000 francos.

Verne se hizo cargo de la esposa abandonada, quien le dio el divorcio a Michel, y este enseguida se casó con Jeanne y tuvieron otro hijo: Jean.

Poco después, Verne se reconcilió con su hijo y adoró a sus nietos. Con el respaldo de su padre, Michel se metió en  negocios industriales y no logró más que pérdidas.

 

Destaca el biógrafo Kenneth Allot en su libro Julio Verne, que el 8 de marzo de 1885, los Verne celebraban un baile de disfraces con 500 invitados y Honorine enfermó de repente. Ella no quiso cancelar el baile y su hija Suzanne fue la anfitriona, mientras su esposo le donaba una transfusión de sangre, como un remedio desesperado del médico para salvarla. Honorine estaba grave y recibió la extremaunción. Afortunadamente, sobrevivió.

El 9 de marzo de 1886, Verne sufrió un intento de asesinato. Según el biógrafo Volker Dehs, autor del libro Jules Verne, el homicida era Gastón, su sobrino favorito, hijo de su amado hermano Paul.

Gastón le apuntó con una pistola al llegar a casa. Verne consiguió desviar el brazo armado y el primer disparo se perdió, pero el segundo tiro le dio en la pierna izquierda, entre el tobillo y el pie.

Un vecino desarmó a Gastón. Este tenía problemas siquiátricos y fue internado en una clínica de salud mental en Luxemburgo, donde moriría años más tarde.

Verne tuvo que guardar cama. Le hicieron varias operaciones, pero no pudieron sacarle la bala y se quedó donde estaba alojada. Los dolores que le producía eran muy agudos y durante años tuvo que recurrir a la morfina. Quedó medianamente cojo y se vio obligado a usar bastón el resto de su vida.

 

El 17 de marzo, falleció Hetzel, su editor y gran amigo. El escribió a Louis-Jules Hetzel, su hijo y nuevo editor:

"Hemos perdido a su padre, que también era el mío".

El 15 de febrero de 1887 recibió un nuevo golpe: su anciana madre, de 87 años de edad, murió en Nantes.

Julio no podía estar más triste, pero, a pesar de todo, su mente prodigiosa no paró de producir novelas formidables.

 

En 1888 entró en la política postulándose para concejal en Amiens y fue elegido el 13 de mayo. Por cuatro períodos consecutivos fue reelegido. Lo nombraron miembro de la Legión de Honor.

La gota y el reuma le causaban grandes dolores. Sobre todo padecía del estómago y le hacían lavados sin éxito. Finalmente se dieron cuenta de que padecía de diabetes.

Su hermano Paul murió de un ataque al corazón el 27 de agosto de 1897 y Verne no pudo ir al funeral. Estaba perdiendo la vista y la audición del oído izquierdo. "La pérdida de la vista es peor que la pérdida de la vida", especuló en su novela Miguel Strogoff. Su letra cada vez se iba haciendo más ilegible.

Verne cayó postrado en cama por un ataque de hiperglucemia. Murió el 24 de marzo de 1905 rodeado de sus familiares.

 

FIN

Debemos aclarar que el género de la novela biográfica no es un género puro. Tiene tanto de historia y realidad como de ficción y fantasía. La biografía tiene como mérito estudiar e historiar al personaje en su entorno real. Decir obligadamente la verdad lógica de los hechos. Sin embargo, el mérito de la novela es darle forma a la historia. El autor la adorna con su imaginación. Crea diálogos y presenta los personajes según su concepción personal.