Drew Barrymore es una actriz a quien no le asusta ser ella misma. No hay una fiesta, un concierto de rock o un evento público donde la Barrymore no llame la atención sin ni siquiera buscarlo, ya sea besándose apasionadamente con su novio de turno o a través de los atuendos más estrafalarios de su guardarropa.
Es la Drew rebelde de noche. La otra faceta de la artista es la de una ejecutiva del mundo del cine, con varios proyectos sobre la mesa, que acaba de donar un millón de dólares de su dinero a una fundación sin fines de lucro, que se encarga de erradicar el hambre a nivel mundial.
Ella siempre ha vivido a su manera, desde que fue detenida por las autoridades por estar con drogas en el piso del famoso Studio 54 (donde la dejaban pasar cuando era menor de edad), hasta que su compañía de producción se estableció como una potencia gracias a la franquicia de Los Angeles de Charlie.
Vanidades se reunió con ella por el estreno del film He's Just Not That Into You, en el que actuó con otros famosos como Scarlet Johannson, Ginnifer Goodwin, Ben Affleck y su ex novio, Justin Long.
-Además de actuar, eres una de las productoras ejecutivas, ¿por qué elegiste uno de los roles menores?
-Porque me puedo identificar muy bien con el personaje que hago, y además he estado trabajando con mi compañera, Nancy Juvonen, la productora principal del film, y con los escritores. Al mismo tiempo, estaba trabajando en una película que va a salir muy pronto, llamada Grey Gardens y dirigiendo otra cinta, Whip it, así que por el momento tenía las manos llenas. Lo cierto es que tuvimos la oportunidad de tener a nuestro lado a tantas actrices increíbles, como Jennifer Connelly, Jennifer Aniston y Scarlet Johansson, que lo mejor que hice fue poner la confianza en Nancy, y dejar que estas grandes actrices llevaran el peso en la película. De todas formas, aunque mi personaje es pequeño, tiene mucho que decir. Tener un personaje pequeño no me molesta.
-¿Por qué te gusta tu personaje?
-En estos tiempos todo el mundo está comunicándose de forma electrónica, con siete diferentes maneras de dejar mensajes, o no dejarlos. Por eso escribí mucho del diálogo que tengo en la película, porque me parecía importante compartir con mi personaje, Mary, esa ansiedad comunicativa. Yo soy conservadora tecnológicamente, todavía tengo un teléfono en la pared, escucho casetes que tengo grabados desde hace mil años, dirijo películas en cine de 35 mm, no en video, así que quería expresar mi propio punto de vista a través de mi personaje,
-¿Qué te molesta de la tecnología?
-El hecho de que tienes que responder inmediatamente, de la manera más original y siempre debes estar "lista". Además, nadie llama a estas alturas, todos los chicos te mandan mensajes de textos o e-mails. Yo siempre he tenido dificultad en comunicarme con el sexo opuesto, así que no es fácil para mí contestar esa pregunta.
-¿Las reglas han cambiado?
-Por supuesto que sí, ahora tenemos Facebook, MySpace, y un sinfín de formas de comunicarnos. Yo quería expresar esto en lenguaje cinematográfico y este era el vehículo indicado para hacerlo.
La expresión de Drew
Descendiente de una gran familia de actores, fue muy fácil para la Barrymore estar considerada para el estrellato. Su abuelo, John Barrymore, era el mejor actor de los años 20 del siglo pasado. La pequeña Drew saltó a la fama por primera vez en un comercial.
"Tengo 34 años en el negocio", dijo en un momento la Barrymore, como para constatar que sí lo ha vivido todo.
Luego vino un pequeño personaje en la película Altered States, hasta que E.T. el extraterrestre la llevó a ser la cara más reconocida del cine mundial. Nadie de esa película se hizo tan famoso como ella. El Golden Globe la reconoció con una nominación cuando apenas tenía 8 años, con Irreconcilable Differences, donde interpreta a la hija pequeña de una familia en medio de un divorcio. Drew no era extraña a la situación, sus padres se habían divorciado mucho antes de que ella filmara esta película.
Luego vinieron los problemas. Ya a los 11 años se sabía en todo el mundo que la pequeña fumaba, tomaba alcohol y usaba drogas fuertes, hasta que fue llevada a un centro de desintoxicación, cuando cumplió 14 años. Posteriormente, y luego de un intento de suicidio a la edad de 15 años, Drew encontró el lugar indicado para curarse en la casa de David Crosby, otro artista conocido por su afición a las drogas, quien luego de pasar un tiempo en la cárcel, había decidido cambiar de vida.
Funcionó, ya que Drew ha dejado atrás todas sus adicciones.
Pequeña niña perdida
Así llamó Drew sus memorias cuando apenas tenía 15 años, y para cuando ya era una jovencita de 18 años, el mundo le había dado otra oportunidad. La rebeldía de la Barrymore se canalizó al posar desnuda cuantas veces pudo, en cinco películas antes de cumplir 20 años y en la revista Playboy, donde el ejemplar fue uno de los más vendidos de todos los tiempos.
Es por eso que su "padrino", Steven Spielberg, le regaló una colcha tejida con la inscripción "Cúbrete, por favor". Adentro estaban las revistas donde Drew había estado desnuda y las mismas fotos con ropa... Pero esa era su forma de usar su energía, ya que en el amor, sus relaciones han sido efímeras.
Con la posible excepción del baterista Fabrizio Moretti (con quien Drew compartió por más de cinco años, viviendo juntos), la estrella nunca ha pasado más de dos años con todos los chicos con los que ha estado ligada sentimentalmente.
Con dos matrimonios cortos (con Jeremy Thomas y con Tom Green), Drew ha estado saliendo con varias personas al mismo tiempo. Fue novia de Justin Long, pero esta relación se acabó en el 2008. De hecho, la actriz ha declarado que "en estos últimos años he estado saliendo con un par de chicos más o menos seriamente, pero me he dedicado más a mis amigos, mis pasiones y las causas en las que creo. Pero, sobre todo, he tratado de sentirme bien conmigo misma".
La causa que más la apasiona es definitivamente el programa de alimentación mundial respaldado por las Naciones Unidas, de la que se ha convertido en embajadora. Ya ha estado en Kenia en dos oportunidades, y calladamente ha desembolsado un millón de dólares para el apoyo del programa. No es solo filmar lo que le importa.
-La película He's Just Not That Into You discute lo que se considera una norma y lo que se cree es una excepción en el amor. ¿Cómo te consideras al respecto?
-¡Por favor, no me hagas esas preguntas! Espero que me preguntes desde la perspectiva de la producción. Yo realmente creo que no hay reglas en el amor, que cada vez que nos enamoramos es algo diferente y único. Sin embargo, a través de nuestras experiencias, nos pegamos tantas veces contra la misma pared, que podemos decir: "Esto lo esperaba". Claro, hay momentos en los que te pueden dar un golpe y decir: "Esto es una completa sorpresa".
-Entonces sí hay reglas...
-No, no hay reglas, pero sí hay formas y maneras de ahorrarte muchos dolores de cabeza, si sigues el sentido común.
-¿Qué tan difícil fue poner a tantas estrellas juntas en esta película?
-Esa es una pregunta más apropiada para Nan, sin embargo, te puedo contestar, ya que estaba cerca del proceso. Lo más importante fue ver como cada uno de los actores a los que contactamos, fue expresando interés en decir que sí, y todos se fueron alineando uno a uno, de esta manera pudimos contar con todos esos talentos juntos. Lo otro importante que creo que interesó a todo el elenco fue que la mayoría de los personajes están todo el tiempo con sus ropas de hacer ejercicios o en jeans. Ellos pertenecen a la vida de todos los días, completamente comunes y sencillos. Esta particularidad es lo que más llamó la atención a los actores.
-¿Hay alguna de las historias que te llama más la atención?
-No, no podría elegir entre las nueve de la película. Y es que una vez más, el objetivo principal era hacer una película de un grupo de gente, donde nadie llamara la atención más que el otro, de la misma forma como The Big Chill lo hizo en su generación. Lo que funciona en esa película es ver como todas las historias se unen y dependen unas de otras, y este era precisamente el objetivo.
-¿Se parecen estos personajes a tus amigos en la vida real?
-Sí, por ejemplo, el personaje que hace Justin Long, donde sin querer hacerte sentir mal, trata de ser honesto contigo. Esa necesidad de compartir la verdad y aprender de ti mismo, la comparto con varios de mis mejores amigos.
-Se ha rumorado que vas a hacer la tercera parte de Los Angeles de Charlie, ¿esto es cierto?
-Mira, ayer un reportero me lo preguntó y le dije una palabrota. Bueno, quería decirle: "¡Cómo me gustaría!". Pero lamento informarte que no es cierto que estamos activando ese proyecto todavía. En este momento esta incubándose en nuestros corazones. Lo más importante para que eso suceda es el guión. Sin él, no tenemos nada que hacer al respecto, y ese guión todavía no está listo.
-¿Para qué te preparas ahora?
-Después de esta película voy a estar envuelta en la promoción de otra en la que solo estoy actuando, pero de la que voy a estar muy orgullosa. Acabo de terminar con Jessica Lange la adaptación de la obra de Broadway Grey Gardens, sobre unas parientas cercanas de Jacqueline Kennedy Onassis. Aquí personifico a una excéntrica millonaria venida a menos, y es una de las cosas más divertidas que he hecho en mi vida.
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