CELEBRIDADES
Fernando del Rincón
Ago. 10, 2009
La recesión laboral que Fernando del Rincón atravesó cuando fue despedido de Univisión como consecuencia de su escandaloso divorcio de la también telerreportera Carmen Dominicci, quien lo acusó de violencia doméstica, fue muy breve. Mientras participaba como conductor invitado en varias producciones de su país, México, su mánager Peter Robles negociaba aquí en Miami su contrato con Mega TV para Paparazzi TV Sensacional, "un programa que me da la libertad de ser el periodista que soy en cuanto al comentario y el análisis. Tengo libertad de expresión para hablar incluso temas internacionales de política, además de ofrecer también el periodismo de entretenimiento, pero sin caer en chismes".
¿En algún momento consideraste regresar a México o irte de Miami?
En México tenía dos ofrecimientos de trabajo, pero al final llegamos a un acuerdo con Mega. Mi intención nunca fue irme de Miami, pues ya llevo ocho años aquí y la gente me ha hecho parte de la ciudad por la manera como me ha abrazado; de una forma cálida y bonita... Siento que es como mi familia. México es mi país y lo adoro, pero la cosa no está fácil allá, ni económicamente ni por seguridad. Me encantaría, porque allá está mi familia, pero en términos profesionales prefiero seguir desarrollando mi carrera acá.
Fernando del Rincón asegura sentirse tan cómodo en sus nuevas labores, que las define como "mi mayor motivo para levantarme todos los días". Aparte, también, de su trabajo como conductor principal del reality show matutino Hola, Miami, el cual se trasmite a través de la estación radial Romance 106.7 de lunes a viernes, de 6:00 a 10:00 AM.
Saliste de Univisión y ahora tienes dos nuevos trabajos. A veces las cosas malas pasan por algo...
Ese es el aprendizaje que tengo y me ha pasado varias veces en la vida. Situaciones muy tensas que me han obligado a salir de algún lugar y, cuando miro hacia atrás, veo que había un motivo que me iba a beneficiar. A veces nos quejamos de los momentos difíciles que vivimos, pero hay que pensar que tienen un fin positivo.
Cuando estabas en esos días malos, ¿eso era lo que pensabas?
Tuve días buenos y días malos... Me molestaba, pues a veces no entendía lo que estaba sucediendo, pero cuando empecé otra vez a ocuparme de lo que sé hacer y he hecho toda mi vida (el periodismo), todo comenzó a ser más llevadero.
Los detalles de tu separación y divorcio de Carmen fueron tan públicos... ¿Sentiste vergüenza al salir a la calle?
Sentía frustración. Eso parecía una cacería de brujas, porque hubo muchísima gente irresponsable en los medios, no todos, hago la aclaración, porque muchos lo manejaron profesionalmente, pero otros especularon y difamaron sin tener evidencias. Siempre hay dos versiones. Es palabra contra palabra, y no puedes destruirle la vida a un ser humano dando por hecho cosas, sin saber. Me sentía avergonzado, porque el apellido de mi familia, la que se afectó mucho, estuvo en tela de juicio. Sí tuve miedo de salir, porque no sabía cuál sería la reacción de la gente, pero cuando lo hice me sorprendí gratamente, porque todo lo que recibí fue apoyo.
Está la versión de Carmen y está la tuya, ¿vale pedir perdón independientemente de quién tenga la razón?
No es pedir perdón, es perdonar. Yo he perdonado a Carmen y lo que le deseo es el mayor éxito en su vida, que encuentre mucho amor, desarrollo personal y un crecimiento interno grande. Cargar con rencores, acusaciones y venganzas es como cargar con una piedra enorme en tu espalda, que no va a servir de nada. Yo ya la cargué, pero abrí la puerta, la dejé a un lado y salí.
¿Todavía tienes esperanzas de encontrar otra mujer y tener hijos?
No sólo tengo esperanzas... ¡No tengo ninguna duda de que va a ser así!




















