CELEBRIDADES
Maite Perroni
Feb. 02, 2010
Cualquiera que ve a esta chica tan bella y delgada, pensaría que vive el día entero mirándose al espejo y obsesionada con su físico. ¡Totalmente lejos de la realidad! Si bien cuida su cuerpo, porque debe lucir bien en su trabajo como actriz y cantante, lo que más preocupa a Maite Perroni es su cabello negro azabache. "Me gustan mucho los tratamientos para el cabello y que siempre se vea bien cuidado... ¿Otros secretos de belleza? Híjole, mentiría si dijera que llevo una dieta muy estricta, porque me encanta comer. Lo único es que, cuando ya me comienzo a ver papada o a engordar los cachetes, entonces dejo de comer chocolates, panes y galletas por dos o tres semanas y después vuelvo a comer de todo... Porque, la verdad, vivir a dieta no es vivir. La comida es uno de los placeres más deliciosos que hay".
La intérprete de Marichuy en la telenovela Cuidado con el ángel, y de Lucrecia en Mi pecado, cerró el 2009 con estas dos actuaciones, y ahora se encuentra evaluando nuevas propuestas.
Imaginamos que siempre las estás esperando superpositiva...
Cuando tienes la oportunidad de realizarte en lo que te gusta, y de tener nuevas oportunidades, pues lo mejor es hacerlo con energía positiva. Después veremos los resultados, pero de entrada lo más importante es hacerlo con todo el corazón.
No todo el mundo tiene la dicha de trabajar en lo que le gusta...
Así es... Conocemos a muchas personas que tienen carreras, títulos, y que son profesionales pero que, desafortunadamente, no pueden desarrollarse en el área que les gusta. Para mí es un privilegio trabajar en lo que me gusta.
¿Y cómo te proteges de comentarios como, por ejemplo, de que tenías un romance con William Levy, tu pareja en Cuidado con el ángel, siendo casado?
No es la primera vez que sucede ni será la última, porque con la telenovela que grabé después, Mi pecado, me pasó exactamente lo mismo, ya que me relacionaron con mi pareja protagónica, Eugenio Siller... Pues aprendes a vivir con este tipo de cosas pues, tristemente, hay gente que no puede entender que se trata de nuestra profesión, nuestro trabajo. Al final, la satisfacción que me queda es que por lo menos el público se enamoró de la historia, de la pareja. Tengo que verle lo bueno a todo, sin preocuparme por los chismes.
Maite se declara soltera sin ningún prospecto en el panorama, aunque ríe a carcajadas cuando le decimos que los pretendientes no deben faltarle. "Estoy tranquila, enfocada en la parte profesional. Ahora mismo no tengo prisa por estar con alguien; estoy disfrutando la etapa que estoy viviendo y como mujer me siento plena. Claro, siempre es agradable que haya gente que con una sonrisa, una palabra o un detalle, puede hacerme sentir mejor y logre hacerme el día más agradable, pero no es más que una linda sonrisa o un lindo comentario que te apapache el corazón".
Después de dos años, ¿te has acostumbrado a la vida sin el grupo RBD?
Ese fue un cambio que marcó un antes y un después en mi vida. Fue un cambio importante, marcó el inicio de una nueva etapa para mí. Creo que ningún proyecto es menos importante que otro, porque cada uno es un paso más. Simplemente, tenía que caminar de forma independiente, lo cual he disfrutado y he aprendido mucho.
Pero, aparte de ser una nueva etapa, ¿qué exactamente echas de menos de RBD?
Fueron cuatro años muy buenos. Extraño lo que era compartir tantas cosas con todos, la vida cotidiana que era estar en una camioneta viajando, en el aeropuerto, en un avión, en los conciertos... Y hasta las discusiones que surgían de pronto. Obviamente, después de dos años, queda todavía un sentimiento de nostalgia, y de algo que, sin duda, viviría nuevamente. El escenario, la gente, el cariño, el contacto tan directo con el público hace falta, pues eso se convierte en una energía adictiva.
He escuchado a varios artistas decir que, después de un apoteósico show, sufren una depresión. ¿Te ha pasado?
Yo también he escuchado que algunos sienten soledad en sus habitaciones, pero te juro que nunca lo viví así. Para mí era una satisfacción muy grande, después de un exitoso concierto, ir a darme un relajante baño caliente en la tina, quedarme ahí durante una hora y media, escuchando una buena música, viendo una película, encargando una deliciosa cena... Pero, encerrarme y deprimirme, ¡nunca! Creo que lo importante es equilibrar, porque tanta emoción, tanta adrenalina, tanta gente, energéticamente absorbe mucho y puede ser adictiva.
¿Te mantienes en contacto con Anahí, Dulce María, Christopher, Alfonso y Christian, tus ex compañeros de RBD?
Con algunos se hace difícil por los compromisos de cada quien. Pero hay un cariño especial para todos, pues lo que vivimos fue intenso, porque marcó una etapa.
Maite Perroni es dulce al hablar; le sobran nobleza y corazón. Y pide con humildad para este año que está comenzando, que le sobre tiempo para estar "conmigo misma". Quiere "ir al teatro a ver una obra, al cine, tener una buena plática con mis amigas, comerme un helado con mi hermano... Cosas comunes para otros, pero que yo no puedo hacer desde hace tiempo", expresa no sin antes agradecer a las lectoras de VANIDADES por su apoyo.
























