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Dos superestrellas en "Cloud Atlas"

AUTOR: Fabián W. Waintal | FOTOGRAFÍA: Vanidades | FECHA: 2012-12-28
Dos superestrellas en

Tom Hanks Halle Berry hablan del filme que entrelaza historias ambientadas en distintas épocas

¡Una entrevista de lujo! VANIDADES conversa a dúo con los protagonistas de Cloud Atlas

Apunto de almorzar, Tom Hanks pide una Coca-Cola sin hielo, mientras Halle Berry nos ha invitado a pasar recibiéndonos con la frase: "Mi casa es su casa", en español. Claro que enseguida retoma el inglés y se disculpa: "Perdón, pero ni tiempo para comer tenemos". Y entre bocado y bocado, VANIDADES conversó con las dos estrellas de la película Cloud Atlas.

Después de haber conocido la fama con tantas superproducciones, ¿qué expectativas tienen ambos cada vez que filman una nueva película?

Tom Hanks: Para mí, nada cambia en lo más mínimo. Sigo divirtiéndome igual que siempre. La actuación es el mejor trabajo del mundo, por todo el proceso creativo. Nuestros trabajos tienen que ver con alianzas entre artistas, la gente que escribe el guión, el director y hasta las personas que pasan horas en una sala de maquillaje.

Halle Berry: Yo siento lo mismo. La estructura de nuestra vida tiene un ambiente diferente y divertido. A veces siento que tengo demasiada suerte por hacer lo que me gusta, que me sigan llamando para actuar y que incluso me paguen por hacerlo. Claro que a veces funciona bien y otras veces, no, pero es algo natural. De eso se trata la actuación. Sigo amando el sólo hecho de levantarme y saber que me puedo ganar la vida con la actuación. Quiero decir, que puedo criar a mi familia haciendo lo que amo. No soy como algunos de mis amigos que dicen: "Agradezco a Dios que es viernes". A mí no me importa si es viernes, domingo o lunes.

T.H.: Pues a mí me gustan los viernes porque empezamos las entrevistas (risas). Agradezco a Dios que es viernes, porque puedo comenzar el día con los reportajes de la televisión internacional. Me encantan.

Desde el principio de sus carreras, ¿siempre seleccionaron bastante los temas de sus películas?

T.H.: Al principio era diferente. En ese entonces la sola idea de conseguir un trabajo era suficiente. Mi primer trabajo pudo haber sido mostrando un yogur en algún comercial. Hubiese tomado cualquier trabajo en ese entonces. Sólo quería actuar en algo. Pero llegué a un punto en el que prefiero hacer sólo las películas que me fascinan.

Habiendo vivido el éxito del Oscar, ¿se pueden imaginar recibiendo ese trofeo una vez más?

H.B.: No creo que pueda imaginar algo así. Aquella vez que gané, de verdad, pensé que no iban a elegirme. El trabajo de las otras actrices nominadas había sido excelente. Era la primera vez que asistía a una entrega de premios y pensé: "Al menos estoy aquí y puedo volver".

T.H.: El Oscar es algo que va más allá de nuestro control.

H.B.: No es la razón por la que hacemos lo que hacemos. Me emociona pensar en aquella noche y siempre estará en mi memoria. Marcó una gran diferencia en mi vida, pero nunca me he programado para ganar un premio. Si llego a ganar otro, lo tomaré con alegría, pero no es mi meta.

¿En qué los favoreció el Oscar?

H.B.: La gente piensa que quien gana un Oscar llega a la casa y todo entra enseguida por la puerta. No es verdad. Hay que luchar para conseguir buenos proyectos. Claro que puedes mostrar el Oscar para que alguien te atienda si vas con una buena idea.

T.H.: El Oscar logra que te escuchen, pero no significa que después de aquella noche todos salgan corriendo a contratarte.

 

Tom Hanks y Halle Berry en una escena de la película Cloud Atlas, dirigida por los hermanos Wachowski

Tom y Halle lograron la fama por caminos diferentes. Mientras ella se consagró como uno de los símbolos sexuales de Hollywood, tuvo que ser mucho más dramática y menos sensual para ganar el Oscar como Mejor Actriz por la película Monster's Ball. Tom, por su parte, había sido nominado por la comedia Big, pero tuvo que dejar atrás el buen humor para ganar el Oscar que se llevó con el drama Philadelphia y que volvió a obtener por Forrest Gump. También fue nominado por Saving Private Ryan y Cast Away. Ahora los dos tienen la posibilidad de volver a obtener el reconocimiento del jurado del Oscar por la película Cloud Atlas. En un elenco que incluye a otros actores famosos como Susan Sarandon, Hugh Grant y Jim Sturgess, Cloud Atlas recrea el impacto que tienen las diferentes acciones individuales en el pasado, el presente y el futuro, explorando el alma de un asesino que se convierte en héroe y cómo un acto de nobleza inspira una revolución que surge en otra época.

Entre personaejes  tan distintos, en el momento de actuar, ¿es posible conectarse con la reencarnación del alma que relata la historia?

T.H.: Sí. Todas las historias son muy poderosas. Cada vez que llegábamos al estudio, los jefes salían a decir que el día era muy duro y si no hacíamos las cosas bien, no íbamos a poder hacer la siguiente escena, pues necesitaban conectarlas. Fue como jugar a las cartas todo el tiempo.

A nivel personal, ¿creen en la reencarnación del alma, como sugiere la película?

T.H.: Yo lo veo como un punto de vista histórico. Entiendo que estamos todos conectados. Y la película está bien definida cuando al principio Doona Bae dice: "La verdad es singular. Y diferentes versiones de la verdad no puede ser ninguna verdad". Es un pensamiento profundo. O cuando Susan Sarandon dice al final que todos estamos conectados, desde una tumba a la otra. Pero hay otra frase que dice que por nuestras decisiones de ser crueles o buenos im- pactamos el futuro de otras generaciones, y esto se proyecta a la eternidad. A lo mejor hay gente que piensa que eso es la definición de la reencarnación.

H.B.: Bueno, pero al final no contestaste si crees o no en la reencarnación.

T.H.: Es algo que venimos discutiendo desde que empezamos nuestras entrevistas el viernes (risas).

¿Se pudo reconocer a sí mismo después de interpretar a diferentes personajes en Cloud Atlas?

T. H.: E l problema es que cada uno de los personajes necesitaba como tres días de pruebas de maquillaje y vestuario. A veces, venían uno atrás del otro. Te daban seis o siete versiones del personaje, y con el encargado de maquillaje podíamos empezar a elegir, para construirlo poco a poco. Al final, es increíble ver que terminamos siendo una persona completamente distinta. Me dormía en la sala de maquillaje para despertarme de repente como el Dr. Goose.

¿Qué personajes, entre todos, les gustó más interpretar?

H.B.: A mí me gustaron todos, de verdad. Me encantó la transformación de Dr. Ovid o el hombre asiático. Nunca pensé que alguien podía llegar a contratarme para ser un asiático. Fue un día único para mí. No creo que pueda volver a repetirlo. Pero me gustaron todos los personajes. Desde alguien del año 1800 o un extraterrestre de otro planeta que llega para ayudar a un grupo de personas. Fueron tan distintos, que me parece injusto elegir uno solo.

T.H.: Lo divertido fue tratar de envenenar a Jim Sturgess todos los días (risas). Pero hablando en serio, me gustaron todos los personajes. Incluso fue una pena aquellos que duraron muy poco tiempo.

La diferencia de los personajes también mostró una identidad interesante con las clases sociales o razas. ¿Hasta qué punto afectó la interpretación en ese sentido?

T.H.: Bueno, a Halle le debe haber costado mucho interpretar a un hombre.

H.B.: Y a una mujer de raza blanca.

T.H.: Ah, sí, sí, la mujer judía, sí.

H.B.: Recuerdo que estaba en la sala de maquillaje mientras me traían los vestidos tan lindos, cuando alguien dijo: "Te ves tan hermosa, que seguramente debes haber usado algún vestido así, antes, en 1932". No pude dejar de pre- guntar: "¿De verdad crees que hice algo así como actriz?". Fue maravilloso quitarme el color de la piel para hacer algo que nunca antes hubiera hecho.

¿Cómo reaccionaron ante el ofrecimiento de una película tan diferente como esta?

T.H.: En mi caso, me llamaron diciéndome que los hermanos Wachowski querían hablar conmigo por teléfono. Y al principio tuvimos una de esas conferencias horribles donde uno estaba en Los Angeles y otras dos personas hablaban desde Chicago. Querían proponerme que leyera el guión, porque yo no había leído el libro original ni estaba familiarizado con el tema. Me comentaron sobre los múltiples personajes. Cuando leí el guión, tratas de descifrar lo que estaba pasando, hasta que se encendió una luz y todo lo entendí mejor. Los temas están conectados y al final te das cuenta de que todo es sobre una puerta que se abre y estás en el año 2050 y alguien entra desde 1974. Sí, fue algo difícil de construir, pero fue una obra maestra.

¿La dirección de los hermanos Wachowski los ayudó?

H.B.: Sí, ellos se ocuparon de que el trabajo difícil fuera mucho más fácil. Fueron muy amables.

T.H.: Porque no nos pagaron una fortuna (risas).

H.B.: Todos estábamos porque nos gustaba el tema y queríamos formar parte de algo nuevo y diferente. Cuando acepté, pensé que podía ser una pesadilla filmar con tres directores: Tom Tykwer y los hermanos Wachowski, pero los tres estaban claros en lo que querían hacer.

¿Es cierto que tuviste un serio accidente en medio del rodaje?

H.B.: Sí, me fracturé cinco huesos del pie. Pensé que me iban a reemplazar, pero no fue así y todos me ayudaron.

¿Es verdad, Tom, que va a trabajar en Broadway?

T.H.: Sí. Es muy emocionante.

Su esposa Rita Wilson tiene experiencia con el teatro. ¿Le dio algún consejo?

T.H.: No. Ella simplemente me dijo que aceptara. Se divertía mucho al hacer teatro.

Halle, ¿el trabajo de madre le permite trabajar tanto como Tom Hanks?

H.B.: Hay dos películas que filmé y que saldrán pronto: The Hive y Movie 43. Tengo una hija de 4 años, por eso todavía no sé si pronto vaya a aceptar algo nuevo.

 

 

 

 

 

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