El pavo perfecto Llegan las fiestas y con ellas las comidas tradicionales. Lúcete sirviendo un pavo espectacular.
Comentarios:
Autor: Mari-Claudia Jiménez

Si compras un pavo congelado, déjalo descongelar en la parte baja del refrigerador o colócalo en agua fría . Cuando lo vayas a cocinar quítale la envoltura. Recuerda precalentar el horno a 160ºC (325ºF). 

 

Remueve todas las partes que colocan dentro del pavo al empacarlo. Enjuaga las cavidades con agua y sécalo con papel toalla.

 

Antes de comenzar a asarlo pon las alas hacia adentro. El pavo tendrá mejor presentación.

 

Coloca el pavo, con la parte de la pechuga hacia arriba, en una cazuela de hornear de 5 cm (2") de profundidad.

 

Inserta un termómetro en la parte donde el muslo se une a la pechuga y asegúrate de que no toque el hueso y lo puedas insertar con facilidad.

 

Con una brochita esparce aceite o mantequilla para que el pavo se dore bien y no se seque. Hazlo cada 15 minutos.

 

Lava tus manos y los instrumentos que has usado en la preparación, y las superficies que hayan estado en contacto con el pavo.

 

Según los expertos de los pavos Butterball, hornéalo a 160ºC (325ºF), de acuerdo con el peso y el tiempo que te indiquen en la envoltura. Cuando la piel del pavo esté dorada, cubre la pechuga con papel de aluminio para que no se cocine demasiado. Media hora antes del tiempo que te indican, chequea a ver si está bien horneado.

 

Cuando el pavo este cocinado déjalo reposar entre 15 y 20 minutos antes de cortarlo y servirlo.

 

 

Consulta más tips para las fiestas y algunas ideas para bebidas.