Aventura en un crucero Descubre cómo puedes tener unas emocionantes vacaciones a bordo de un barco y visitar inolvidables destinos en tierra.
El Oasis of the Seas llegando al puerto de Fort Lauderdale, en la Florida
Comentarios:
Autor: Mari Rodríguez Ichaso

Ene. 12, 2010 

 

Los barcos-cruceros tienen un nuevo protagonista: Oasis of the Seas, de Royal Caribbean, una maravilla de tecnología y arquitectura naval, considerado el más grande y ultramoderno del mundo. 

 

Les hablo con entusiasmo de este barco, porque el pasado mes de octubre visité por primera vez en mi vida los astilleros STX Europe, en el puerto de Turku, en Finlandia, donde estaban fabricando el barco, y fue una aventura increíble de principio a fin. Les confieso que pensé que me iba a aburrir visitando un barco en construcción, pero fue todo lo contrario y me encantó aprender mil cosas nuevas. Además, disfruté unos días encantadores que terminaron con una cena de gala inolvidable en el antiquísimo castillo de Turku.

 

Royal Caribbean ofreció a Vanidades el privilegio de ser uno de los pocos medios de comunicación internacionales que pudo conocer con detalle cómo se fabrica un barco de esas dimensiones, con 16 pisos o decks, capaz de hospedar 5.400 personas en 2.700 camarotes. Pudimos ver, como si estuvieran armando un gigantesco rompecabezas, cómo cientos de obreros trabajaban en los detalles más mínimos en las cubiertas, las piscinas y los camarotes. Después de casi dos años de labor y planeamiento, este barco parece una bella ciudad flotante. Algo único en el mundo de los cruceros: una zona verde preciosa, llamada Parque Central, que tiene más de 11 mil árboles y flores traídos de todas partes del mundo.

 

El Oasis of the Seas -lo mismo su barco gemelo el Allure of the Seas, que aún está fabricándose- es impresionante, y tan pronto entramos en él, comprendemos que quien ama los cruceros estará en la gloria. El espacio es enorme, los salones preciosos, los camarotes amplios y modernos, y hay unos lofts con terrazas al mar que parecen condominios de lujo. Su pasillo central o Royal Promenade está flanquedo con tiendas fabulosas (¡incluyendo la primera tienda de Coach en alta mar!), bares, fuentes de sodas, lounges, elevadores de cristal que suben y bajan, y en los bajos hay un casino inmenso. 

 

El barco está dividido en temas, ya sea la zona de piscinas y deportes, como el Vitality Spa y Fitness Center; la zona de entretenimiento (cabaret, shows estilo Broadway, club de jazz, etc.), y una enorme zona infantil con piscinas especiales y hasta un carrusel, donde los niños estarán muy entretenidos, para tranquilidad de los que viajan en familia. Y todo está construido de la forma más "verde" posible, con el máximo cuidado para proteger el medio ambiente. ¿Algo fabuloso? Que hay 24 zonas distintas donde comer, ya sean restaurantes formales -como su muy gourmet 150 Central Park, a cargo del premiado chef Keriann Von Raesfeld; la trattoria toscana Giovanni's Table o el asiático Izumi- e infinidad de lugares más informales en la zona del Boardwalk del barco, como el delicioso Seafood Shack, las populares hamburguesas típicas americanas de Johnny Rockets, la Pizzeria Sorrento, el Donut Shop y las famosas Ghirardelli Chocolate Cookies. (Los precios de los cruceros incluyen todas las comidas, aunque para comer en algunos restaurantes más caros generalmente cobran una cantidad adicional.)

 

Algo original que me encantó fue el Rising Tide Bar, un bar de cristal que lentamente sube y baja varios pisos, uniendo el Parque Central con el Royal Promenade.

 

Los itinerarios del Oasis of the Seas serán de siete días por el mar Caribe, saliendo de Port Everglades, en la ciudad de Fort Lauderdale, a solo minutos de Miami y recorriendo tanto el Caribe Este como el Caribe Oeste. Los primeros cruceros pasarán dos días y dos noches navegando (tomando el sol, disfrutando de la piscina, el spa, los restaurantes, el casino, los shows...). El tercer día llegarán al puerto de Charlotte Amalie en la isla de St. Thomas, en las islas Vírgenes, donde puedes hacer una excursión a su santuario natural (¡con unas mariposas bellísimas!) o tomar la excursión que sube a las montañas de la isla, con unas playas blancas divinas. Esa noche el barco navegará y al día siguiente llegará al puerto de Philipsburg, en la isla de St. Maarten, y puedes pasar el día conociéndola en una excursión. Otro día y medio de pura navegación y llegará a Nassau, en las Bahamas, donde es posible hacer una excursión de buceo interesantísima. El barco zarpa de Nassau a las 7 pm. Después de una noche con una gran cena de despedida, regresa a Port Everglades y el crucero termina a la mañana siguiente.

 

Otros itinerarios de siete días a partir de mayo del 2010 incluirán la costa Maya (hay excursiones opcionales para conocer las ruinas mayas de la zona, incluyendo Tulum y Chichén Itzá), y la isla de Cozumel en México, donde se puede hacer un buceo maravilloso, además de la paradisíaca playa privada de Royal Caribbean en Labadee, Haití.

 

Siempre les comento que los cruceros por el Caribe son uno de los más populares del mundo, porque ofrecen una selección de puertos y escalas que permiten conocer países nuevos e islas preciosas.