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¡Adiós a las bolsas simples!

La moda hoy grita “entre más, mejor”. Pintadas, decoradas, en múltiples materiales, con colgantes y charms, este accesorio resulta ser cualquier cosa menos aburrido. Pero, ¿vale la pena tener una o es sólo algo pasajero?

Por: Antonio González de Cossío

Bolsas simples

Foto: Getty Images

Parece ser que la sociedad actual se aburre muy rápido de todo. Y si la moda antes era cambiante, actualmente ha entrado en una carrera frenética que a veces nos cuesta mucho trabajo seguir. Con el auge de las redes sociales, los desfiles son vistos por todo el mundo en el momento en que están sucediendo. O sea, si te gusta un vestido, unos zapatos o un bolso, los ves primero en la pasarela, luego en todas las páginas web, con los bloggers, las revistas, en la publicidad y, para el momento en que llega a la tienda, lo percibes… viejo. Y a pesar de que es de temporada, lo has observado tanto que te parece que es de colecciones anteriores.

La locura de la “bolsa disfrazada”

Hace unos seis años, en la boutique francesa Colette, Chanel hizo un evento donde invitó a la artista plástica Fafi a que personalizara sus bolsas para las clientas que así lo desearan. Muchos creyeron que pintar o “grafitear” sobre una pieza de esta casa de moda era casi un sacrilegio. No obstante, las chicas más jóvenes y menos respetuosas de la marca, estaban felices de tener sus carteras con caricaturas coloreadas en ellas. Y no era la primera vez que se veía algo como eso: por aquel tiempo también supimos que la hija de Philippe Starck, el reconocido artista plástico, tenía una Kelly de Hermès decorada a mano por su novio, un pintor en crecimiento. Y la verdad es que la pieza era divina.

Años más tarde, la reina del mal gusto, Kim Kardashian, ostentaba por doquier su Birkin de Hermès (regalo de Kanye, por supuesto) decorada por el famoso artista plástico George Condo. Este tipo de extravagancias que podían darse sólo las mujeres que lo tenían todo, hoy día está al alcance de todas sin importar su presupuesto. Y no es sólo un capricho, sino el deseo de salir del montón, de ser original y lucir única.

Por ello, las grandes firmas como Chanel, Louis Vuitton, Dior y hasta Hermès ofrecen hoy día versiones especiales de sus modelos más tradicionales en colores chocantes, con diseños más estrambóticos, bordados, decorados y hasta pintados a mano (como lo hizo Loewe con su fabulosa Puzzle o sus clutches) y que, por supuesto, al tener tanto trabajo manual invertido, su producción es limitada, lo cual además de difíciles de conseguir, las vuelve casi objetos de colección.

¿Una moda pasajera? 

Las personas que tenemos muchos años tras los pasos de la moda, sabemos que fenómenos como éste ya han ocurrido en otras ocasiones. Recordemos que a finales de los 90 y para iniciar el nuevo milenio, la “logomanía” se apoderó de nosotros y todo lo que usábamos, desde la ropa hasta los zapatos y la bolsa, debían tener logos. ¿Quién no se acuerda de las cantantes de rap vestidas ciento por ciento de Dior? ¿O de la ola de locura que provocó Louis Vuitton (cuando Stephen Sprouse, de la mano de Marc Jacobs, grafiteó sus modelos más clásicos)? En efecto, aquello tomó fuerza, voló alto... y decayó. No obstante, muchas de esas piezas continúan siendo muy valoradas en la moda actual. Por ello, aunque la locura que estamos viviendo hoy con las bolsas disfrazadas acabe por extinguirse, siempre va a dejar en nuestros clósets piezas que atesoraremos en el futuro. En este momento, consideramos que la locura de las bolsas “complejas”, por llamarlas de alguna manera, seguirá un par de años más entre nosotros, como mínimo. ¿La razón? Mientras todo siga cambiando tan rápido, siempre vamos a necesitar algo que nos haga sentir especiales, diferentes y únicos. Y una bolsa que nadie o muy pocas personas en el mundo tenga, nos dará esa seguridad.

 

Cómo, dónde y para quién 

Hay muchas formas hoy día de tener una. La primera, claro está, es la que te ofrece el diseñador. Pero la segunda y más divertida es aquella donde tú decides cómo será tu bolsa. Para las menos atrevidas, nada mejor que los famosos bag charms. Se trata de un accesorio de tamaño considerable que está pensado para funcionar lo mismo como llavero que para colgarlo de la cartera. Prada los puso de moda desde hace más de una década, cuando inició con la moda de los robots (que siguen siendo el best seller de la marca), además de sus ositos creados para la época de fiestas navideñas. Fendi es la que nos ha puesto de cabeza desde hace unas temporadas con sus “monsters”, adorables muñequitos peludos que no sólo alegran nuestros complementos, sino que también nos ponen de buen humor. Y bueno, ¿qué decir del querido “Karlito”, un mini Karl Lagerfeld ideado especialmente para llevar colgado contigo? No podías tener mejor compañía. Otra manera de personalizar este accesorio es con stickers. La diseñadora inglesa Anya Hindmarch los puso de moda hace unas temporadas y ahora, cada año, las mujeres esperan con ansias los nuevos para continuar adornando y haciendo sus bolsas cada vez más especiales. Otras marcas de precio más accesibles también lanzaron sus colecciones, como Rebecca Minkoff o la misma Zara. Como podrás ver, la personalización de las carteras es algo que está al alcance de todos los bolsillos.

Si eres una fashionista que le gusta tener bolsos “joya”, verdaderamente únicos, no te puedes perder las cinco marcas que hemos decidido son nuestras consentidas:

 

• Fendi

Sus bandoleras intercambiables son una tendencia que otras marcas han seguido. Se trata de una correa desmontable en diferentes materiales y con variadas decoraciones que hacen que tu bolsa parezca otra.

 

• Louis Vuitton

Desde la llegada de Nicolas Ghesquière, no sólo la moda de esta casa ha sufrido un cambio impactante: también sus bolsas. Son más juguetonas, jóvenes y la verdad es que antojan como un dulce a un niño. En la colección Crucero contó con una serie de bolsas multicoloridas y vivaces que dan un toque de luz al atuendo más austero.

 

• Chanel

Hoy y siempre, clásicas o extravagantes, sus accesorios de mano son y serán objetos del deseo. Desde sus minaudieres que se pelean las celebridades, hasta las bolsas más icónicas de temporada. No hay mujer que pase inadvertida con una de sus creaciones. Ahora, la bolsa de tela inspirada en La Habana soñada por Coco, que presentó en su colección Crucero, ¡está divina!

• Anya Hindmarch

Si buscas una diferente, no vayas más lejos. Cada temporada nos ha sorprendido, ya sea imitando bolsas de jabón que cajas de cereales, y siempre corremos a ver qué se le ha ocurrido ahora. Con sus bolsos llenos de vida, sus bag charms y sus stickers, la Hindmarch es la reina, por mucho, de las personalizadas.

 

• Gucci

¿Cómo íbamos a dejar fuera a Alessandro Michele y sus fabulosas creaciones que tienen un poco de hippie, otro poco de setenteras y un mucho de modernas? Tomando los bolsos clásicos de la marca y bordándolos, llenándolos de decoraciones y pedrerías, se han vuelto en nuevo objeto del deseo de la mujer que ama la moda (y para los hombres, también). En nuestro punto de vista, éstas serán históricas por su belleza.

 

Pero… ¿son para mí? 

Esta es una pregunta que seguramente te haces si eres una mujer más conservadora, pero ¡no aburrida! Si eres muy clásica, un pequeño charm o la inicial de tu nombre en una bolsa se verá divertido y como algo muy personal, sin tener que caer en lo extravagante. Si ya no eres una adolescente, la misma pregunta surgirá en tu cabeza… y esta es la respuesta: sí, también son para ti. Siempre hemos pensado que la edad es un estado mental y tú tienes la decisión. Lo importante es llevar los años con dignidad. No te vas a disfrazar de una jovencita, pero sin duda podrás darle a tu atuendo un aire juvenil y alegre con cualquiera de estos must haves.

 

La mezcla de coloridos bordados, materiales como pieles genuinas y telas, aplicaciones brillantes y metálicas, son elementos clave en estos accesorios.
 

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