REALEZA
Kate y William, una boda en peligro

Sep. 11, 2009
¡Pobre Kate Middleton! La chica está dando ejemplo de saber controlar lo que siente, porque después del reciente escándalo que ha protagonizado su tío materno, da la impresión de que su familia está boicoteando sus planes de boda. Les cuento lo sucedido: su tío Gary Goldsmith, el único hermano de su mamá Carole Goldsmith Middleton, era un genio de las computadoras y en el 2006 vendió su compañía por muchos millones de dólares, comprándose una bella villa en Ibiza, que le costó 11 millones de dólares, donde ahora pasa seis meses del año. Y fue en esa villa -el año pasado el príncipe William y Kate pasaron allí unas vacaciones- que Gary protagonizó hace poco un gran escándalo, cuando unos periodistas de un tabloide inglés se hicieron pasar por "hombres de negocio ingleses", que buscaban diversión. Al conocer a Gary, este los llevó a su casa a darles cocaína, la que dijo vendía en la isla y les ofreció los servicios de prostitutas brasileñas "de altura", a 800 dólares la noche. Cuando las fotos de Gary, medio desnudo, "cortando" líneas de cocaína en la mesa de su cocina, fueron publicadas en Inglaterra, dicen que a Kate le dio un ataque de nervios tan grande, que comenzó a tirar cosas, y después vomitó y casi se desmaya de lo mal que se sintió.
Lo más curioso es que solo unos días antes de este vergonzoso evento, la reina Isabel II había tenido una reunión privada de dos horas con Kate, quien si se casa con su nieto, sería algún día reina consorte de Inglaterra. A solas, conversaron agradablemente.
Como si las fotos fueran poco, Gary les contó a sus nuevos "amigos" todo tipo de información confidencial sobre su sobrina y el Príncipe, explicándoles que su hermana Carole le había dicho que a finales del año 2009, la Familia Real anunciaría el compromiso de los jóvenes y que la boda sería en el 2010, "lo que me hará parte de la Familia Real", dijo riéndose. "Y en el palacio de Buckingham tendré mis habitaciones en el Ala Goldsmith".
El muy indiscreto Gary dijo que este año la pareja volvería a visitarlo en lo que él llama La Maison de Bang Bang (el viaje ya fue cancelado) y que el año pasado el Príncipe había participado en una conversación sobre el cuerpo de Kate, y había dicho que aunque la chica tenía senos pequeños, eran "suficientes, pues cabían en una mano". Según él, su sobrina se había enfadado mucho con los dos y había "castigado a William obligándolo a comer con una servilleta sobre la cabeza, al estilo de los tontos de la clase". Gary agregó que el Príncipe era "un buen chico y muy sencillo", y que era muy atento con él. También contó que el príncipe Felipe estaba encantado con Kate, y que unas Navidades la invitó a uno de sus palacios para enseñarle a tirar, a pesar de que su novio no había podido acompañarla.
Es cierto que el príncipe William ha protegido mucho a los Middleton y que tiene con ellos detalles muy cariñosos, pero este escándalo ha sido de tal magnitud, que incluso el muy frío príncipe Carlos le envió a Kate un mensaje muy amable diciéndole: "No pienses ni un minuto más en lo sucedido". La chica se ha comportado con una discreción ejemplar, sin decir una sola palabra, y eso a pesar de que sus hermanos menores: Pippa, de 26 años, y James, de 22, ya no saben qué hacer para aprovecharse de su "conexión real". Pippa es conocida por escalar posiciones a nivel social, ofreciendo sus servicios para organizar fiestas e invitar a jóvenes royals; por esa razón, las princesas Beatrice y Eugenia (hijas de Fergie y del príncipe Andrés) que son muy snobs, no la saludan.
James, por su parte, dejó sus estudios para dedicarse a diseñar cakes para el negocio familiar Party Pieces. Recientemente hizo una serie de ellos para una revista, que representaban 21 años de portadas de la misma, incluyendo la del funeral de Diana, lo que fue muy criticado por ser "una enorme falta de respeto". El chico, que es descrito como peculiar y excéntrico, incluso se enfada con los paparazzi cuando no lo retratan al entrar o salir de clubes de moda, como Boujis, o no lo reconocen, y les dice a los fotógrafos que es el hermano de Waitie Katie ("Katie, la que espera y espera").
Mientras Londres comenta este último escándalo, William, quien se puso lívido cuando vio las fotos, se reunió con Kate en Highgrove junto a su padre y Camilla para darle apoyo moral, aunque ya es sabido que no podrá continuar su relación con el tío Gary. Por otra parte... ¿aprovechará alguien este momento para decirle a la mamá de Kate que, por favor, no masque chicle con la boca abierta, como hizo en la graduación de William de la Royal Military Academy de Sandhurst, en el 2006? Esto molestó al príncipe Felipe, quien comentó: "¿Podría alguien decirle a esa mujer que cierre la boca?"
La pobre Carole, al parecer, estaba mascando chicles de nicotina para tratar de dejar de fumar, pero aquello fue otro miniescándalo que los tabloides aprovecharon para demostrar que Kate no está hecha de la misma madera de Diana, quien venía de una familia aristocrática, con relaciones con la nobleza. La novia de William, por parte de su madre, viene de humildes mineros, sin mucha educación.




















