El clima invernal trae consigo cambios orgánicos que se traducen en la resequedad de tu piel, labios y pelo, principalmente. Retoma estas ideas para que tu rutina de cuidados sea la apropiada en esta época del año, no importa cuál sea tu tipo de piel, pues a todas afecta por igual.
De inicio, considera estas tres cuestiones básicas, a consecuencia de que la piel trata de retener el calor del cuerpo:
-La irrigación sanguínea disminuye
-Los poros se contraen y entonces la oxigenación es menor
-Se suda menos y no hay lubricación suficiente en la piel
A consecuencia de todo esto, la piel se vuelve quebradiza, escamosa, se notan más las arrugas y esa misma condición impide la regeneración celular. Si no tomas medidas al respecto, el cambio de funciones de tu cuerpo se vuelve muy notorio en tu piel. Y todas queremos una piel como la de Rachel Wood, pero algunas necesitamos más disciplina que otras.
1 Limpieza diaria de la piel (mañana y noche) con un jabón delicado.
2 Aplica crema hidratante por la mañana.
3 Aplica bloqueador solar todos los días (aunque te parezca que el sol calienta menos).
4 Utiliza un serum nocturno para revitalizar y humectar durante la noche.
5 Aplica una mascarilla hidratante tres veces a la semana.
6 A diario usa un bálsamo labial.
7 Toma un poco más de agua (dos y medio litros diarios).
8 Ayuda a la regeneración celular con una exfoliación ligera una vez a la semana, o una vez cada dos, en caso de que tu piel sea seca.
9 Aplica una crema hidratante en tu pelo una vez por semana.
10 Ayuda a tus pies y manos una vez por semana, dándoles un manicure y pedicure aunque sea caseros.
De este modo llegarás en condiciones radiantes para la primavera. Lo comprobarás si eres rigurosa con esta guía mínima de cuidados.

