Maquillarte a diario y hacerlo para una fiesta, son rituales distintos. El que resulta verdaderamente iniciático es el de fiesta. Disfruta el proceso desde que planeas tu look, productos, maquillaje y outfit.
La base de todo: tu piel
Si cuentas con tiempo y algo de presupuesto, no dudes en realizarte un facial revitalizante un día antes al menos (no es conveniente el mismo día porque a veces al desincrustar espinillas sufres de inflamación. No corras el riesgo de llevar la cara con rojeces o inflamada). Puedes hacerte un facial casero o uno profesional, el asunto es tener una piel rozagante para el día de la fiesta.
Hidrata, corrige y aplica el fondo de maquillaje
Con tu rostro limpio, inicia con una crema hidratante o de las especiales para recibir el maquillaje de fondo, que son de rápida absorción. Deja reposar unos minutos y sigue con el corrector de manchas u ojeras. Aplica el fondo de maquillaje, no dudes en tomarte tu tiempo para extenderlo con paciencia.
Color y fijación
Después puedes aplicar blush en pómulos y enseguida fijar con polvos traslúcidos. Si te gusta usar polvos bronceadores, házlo como último paso.
Ojos de alto impacto
Haciendo caso de las tendencias, aplica un color neutro que dé profundidad a tus ojos y luego delinea con maquillaje líquido tus párpados superiores buscando el grosor deseado, con o sin líneas finales. Las pestañas deben llevar varias capas de mascara. De otro modo, opta por las múltiples opciones de pestañas postizas; hoy son prácticamente indispensables para el maquillaje de fiesta nocturno. Las cejas son cruciales para lograr el carácter de tu mirada, ponles tanta atención como requieran: depilando desde un día antes, cepillándolas y maquillándolas.
Labios perfectos
Perfila tus labios siempre. Y dado que harás que los ojos sean el centro de atención, opta por un color pálido o nude. Si acaso, agrega un poco de gloss y ¡voilà!

