El Barroco clásico aprobaría esta propuesta que llega desde las pasarelas de Dolce & Gabbana, Versace y Balmain, principalmente.
Entre más recargado y teatral, mucho mejor. Si por ejemplo la base es terciopelo, ¿por qué no agregar bordados, encajes y aplicaciones? Nada como la voluptuosidad y el exceso declarados. En esta temporada, las chaquetas, vestidos, capas o abrigos, podrán bordear en el churrigueresco y no habrá nada más chic.
Opulencia en altas dosis, fantasía y elegancia, en una misma pócima otoñal.
