¿Sabías que el uso intensivo (30 minutos o más al día) del teléfono celular ha sido relacionado con un mayor riesgo de desarrollar cáncer cerebral? Y es que la radiación electromagnética que emiten las antenas de los móviles eleva los niveles de glucosa en el cerebro, precisamente en el área más cercana a donde se coloca el auricular. Aún se desconoce adónde exactamente podría llevar esto, pero, por si acaso, evita lo siguiente:
1 El contacto directo con el teléfono celular mientras hablas; es más seguro activar el altavoz o usar el accesorio para hacer llamadas en la modalidad "manos libres".
2 Hacer llamadas mientras te encuentras en lugares recónditos (como los sótanos) o mientras te trasladas a velocidades elevadas, como en el metro, ya que en esas circunstancias aumenta tu exposición a las radiaciones.
3 Prolongar tus conversaciones a través de teléfonos inalámbricos de líneas fijas, o mediante sistemas de telecomunicación vía internet. La tecnología es maravillosa, pero recuerda: ¡nada con exceso, todo con medida!


