Un recuento de la jovial y divertida visita del príncipe Carlos a México en 2014

Bailes en Campeche e incómodos momentos en el avión. Este recuento del viaje de Carlos de Gales a México en 2014 es divertido, elocuente e histórico.

Por reginab

- 31/08/2021 03:54
null

Bailes en Campeche e incómodos momentos en el avión. Este recuento del viaje de Carlos de Gales a México en 2014 es divertido, elocuente e histórico.

En días pasados recordamos las visitas oficiales de la reina Isabel II a México y ahora lo hacemos con las del príncipe de Gales. La más reciente fue del 2 al 5 de noviembre de 2014. Carlos y Camilla, duques de Cornualles, causaron sensación entre el equipo de gobierno del entonces presidente Enrique Peña Nieto y en la alta sociedad mexicana. Venían de una gira por Colombia y desembarcaron el 1 de noviembre en la CDMX. Vinieron acompañados por el Ministro de Exterior del Commonwealth de 2001 a 2019, Hugo Swire.

Primero, es preciso recordar que el príncipe de Gales vino a México en 1966, en 1970, 1993 y la última en 2002

En la década de los noventa, la invitación vino por parte de Carlos Salinas de Gortari. Fue una visita de cinco días, en la que viajó a Oaxaca y acudió a la sierra a conocer a los agricultores.

Vio en su hábitat cactáceo a la grana cochinilla, una bacteria de la que se saca el antiguo y preciado tinte que viajaba de Acapulco a Filipinas y de ahí al resto de Asia a través de la Nao de China, en tiempos de la Conquista.

Te puede interesar: Camilla Parker «evitaría llamar la atención» cuando Carlos suba al trono
(Foto: Getty Images)

En el nuevo milenio acudió a una visita oficial a Brasil y exclusivamente a Veracruz, con motivo del Centenario de la fundación de la ciudad, invitado por Miguel Alemán Magnani, quien era gobernador del estado.

Carlos fue el invitado de honor a la inauguración de las festividades. Estuvo por dos días y aprovechó para visitar a su amigo y maestro de polo Carlos Gracida en la Ciudad de México (fallecido en febrero de 2014 en un accidente de juego).

(Foto: Getty Images)

La visita de 2014 fue con su esposa Camilla (ella había venido de vacaciones con su anterior esposo e hijos en el pasado) e incluyó Hidalgo, Ciudad de México, Campeche y Monterrey.

Día de Muertos de los royals

En la primera parada, Camilla y Carlos visitaron el Panteón Inglés en Real del Monte el Día de Muertos, en Hidalgo. Ahí dejaron flores a la tumba de un soldado británico enterrado.

Camilla recibió como obsequio un rebozo de Tenango del Valle con el que realizó las actividades oficiales, mientras Carlos se acercó a saludar a la gente que abarrotó la pequeña plaza de la ciudad para conocerlo.

(Foto: Getty Images)

Como aprendimos en las clases de historia, Hidalgo fue cuna de la explotación de las empresas mineras británicas, cuyo mejor legado fueron la minería, el fútbol y los pastes que los mineros se hacían para llevarlos de lunch sin que se echaran a perder.

En honor a las tres herencias inglesas, Carlos acudió al terreno en el que se cree que se jugó el primer partido de futbol soccer junto a una mina. Varios niños de secundaria participaron y engalanaron el evento, así como algunos jugadores de futbol profesional de Pachuca. Después fue al Museo del Paste y degustó los famosos pastes.

Recomendado: Camilla asegura que el príncipe Carlos tiene una salud de hierro
(Foto: Getty Images)

Trajeron a Darren McGrady

En la capital, los royals se hospedaron en casa del Embajador de UK en México, Duncan Taylor y su esposa Beatrice, quienes tenían una perrita de nombre Peapux. La tierna canina fue la verdadera privilegiada al convivir con el príncipe y especialmente con la duquesa de Cornualles, y hasta salió en las fotos oficiales.

Ahora, que dentro de su encanto y disposición, el príncipe y la duquesa no estaban dispuestos a que nadie más les cocinara. Trajeron a su chef estrella, Darren McGrady (el que ahora escribió un libro revelando qué comían la reina y la princesa Diana), quien les preparó sus británicos alimentos, excepto en la cena con el entonces presidente Enrique Peña Nieto en Palacio Nacional.

Eso sí, el príncipe le dio una probadita a la tostada que le obsequió Enrique Olvera en la visita relámpago que hicieron al Museo Dolores Olmedo. En un agasajo con miembros de la vida cultural mexicana, entre ellos el entonces Secretario de Cultura, el fallecido Rafael Tovar y de Teresa.

(Foto: Getty Images)

La diversión en las trajineras

Como cualquier otro incauto extranjero, Carlos fue invitado a Xochimilco, donde se dio su buena divertida en las trajineras. Acudió sin Camilla, pero sí con un nutrido séquito y los agentes del Estado Mayor Presidencial.

El príncipe de Gales se mantuvo de pie sobre la embarcación (la trajinera), aunque tambaleó un par de veces. Pero no podía ocultar la risa por el movimiento, la gracia y el folklor chalupero a su alrededor, único en el mundo. Afortunadamente no pasó por la “isla de las muñecas”, sino por el canal más desocupado y alejado del bullicio.

(Foto: Getty Images)

Su mayor interés era conocer el cultivo de alimentos en las prehispánicas “chinampas”. El resultado fue una colaboración entre la Fundación Prince of Wales y el Kew Foundation’s Mexico Seed Bank Project, una ONG internacional que ayuda a preservar esta y otras áreas sostenibles de México. Recordemos que la bandera más notoria del príncipe Carlos es la ambiental.

Carlos de Gales con los Slim

Otro highlight de su visita fue la reunión con el ingeniero Carlos Slim en la residencia de la embajada, para anunciar una sinergia cultural entre Fundación Carlos Slim y Fundación Príncipe de Gales (que se hizo durante el año dual). El ingeniero fue con su hija Johanna, su yerno Arturo Elías Ayub y el pequeño Chilaquil, que era un adolescente.

Recomendado: Las dulces palabras del príncipe Carlos para Camilla
(Foto: Getty Images)

Por la noche, los duques acudieron al Antiguo Colegio de San Ildefonso a un discreto evento en el que anunciaron que 2015 sería el “Año de México en Reino Unido” y viceversa.

Además pasearon por la exposición patrocinada por Fundación Telmex: “Saints Alive” de Michel Landy, que se presentaba en el recinto en aquel momento. Los guiaron con Tovar y de Teresa y Fernando Romero, quien era todavía esposo de Soumaya Slim Domit y le enseñó los planos del malogrado aeropuerto de Texcoco junto con Norman Foster.

(Foto: Getty Images)

En San Ildefonso posaron y firmaron el libro de Visitas Distinguidas, junto al gran mural de Diego Rivera y dieron el banderazo para el Año Dual.

En la que fue su noche más ocupada, Carlos entregó diplomas a los estudiantes mexicanos que culminaron sus doctorados en la Universidad de Souhthampton. Partió junto con Camilla y su comitiva en un autobús doble de la marca Alexander Dennis Ltd, que se acababan de adquirir para Paseo de la Reforma.

Baile en Campeche

Pero lo mejor sucedió en Campeche. La duquesa no viajó porque en la Ciudad de México se le manifestó una rinitis alérgica causada por la contaminación.

En la ciudad del sureste, el príncipe se notaba muy relajado y más dicharachero que nunca. Hizo varios chistes en la zona arqueológica de Edzná y posó para todos los fotógrafos de la comitiva real y mexicana con paciencia y complacencia.

(Foto: Getty Images)

También visitaron un centro comunitario en apoyo a mujeres que padecen violencia doméstica. Aquí las madres y sus hijos lo recibieron y uno de los niños le obsequió un dibujo en acuarela hecho por él mismo, con un retrato de Kate Middleton, la duquesa de Cambridge. Le pidió que por favor se lo entregara a ella, lo cual le dio mucha risa a Carlos y dijo con un tono bromista: “Esto ya me ha pasado varias veces”.

(Foto: Getty Images)

Más tarde fue llevado a la plaza principal en la que presenció el baile tradicional campechano. Se entusiasmó tanto que uno de los bailarines lo invitó a participar, Carlos bailó el Sarao de Campeche con una sonrisa, ¡y le salió bien! Hay que ser un verdadero príncipe para aceptar bailar algo que uno no conoce y hacerlo con gusto y gracia en lugar de negarse.

 El mal toque político

Ahora vamos con lo no chic que también sucedió en Campeche. Pues entre la comitiva de despedida estaban personajes “acarreados” del partido tricolor al que pertenecía el entonces gobernador Fernando Ortega Bernés.

Aunado a eso, ya en el avión, el piloto de Aeroméxico hizo un comentario fuera de lugar, ya que en aquel tiempo las aerolíneas nacionales pedían inmunidad antimonopolio, así que aprovechando el viaje, literalmente, dijo: “ya que viene un personaje importante, sé que todos me escucharán” y dio su postura al respecto. El gesto de incomodidad fue latente en el Canciller de la época, José Antonio Meade.

(Foto: Getty Images)

La guayabera británica

La incomodidad se le pasó rápidamente al Canciller cuando el fotógrafo oficial del príncipe le ofreció enviarle un álbum de todas las fotos en las que apareció con el royal. Meade, a título personal, le regaló una fina guayabera campechana para agradecer el detalle al fotógrafo.

Por último, viajaron a Monterrey para conocer al “Grupo de los 10”, una decena de empresarios neoleoneses de la industria metalúrgica y de innovación. En cuanto a lo vistoso, pasearon por el Parque Fundidora y el canal de Santa Lucía que emula las trajineras de Xochimilco.

Caminó por el Parque de Chipinque con todo y la lluvia y niebla famosas en esta montaña. También convivió con los biólogos que resguardan dicha reserva.

«¿Por qué le lloramos en México a Diana de Gales?»

(Foto: Getty Images)

La princesa Diana nunca vino a México y no acompañó a Carlos en 1993. De hecho, cuando Diana falleció, el cronista Carlos Monsiváis escribió en el diario La Jornada “¿Y por qué le lloramos en México a Diana de Gales? ¿Cuándo se preocupó por un indígena? ¿Alguna de sus causas incluía a América Latina?”. Esta columna resultó incendiaria para las fans de Diana, pero llevaba mucha razón en algo: entre su agenda filantrópica la causa latina nunca estuvo presente.

La última visita del príncipe Carlos a México fue todo un éxito para la Embajada de la Gran Bretaña y su equipo, del que ya no queda nadie. Para los editores y columnistas sociales fue una cobertura muy divertida y ajetreada, pero nos dejó ver la candidez y simpatía del primero en la línea sucesoria de Inglaterra y la amabilidad de la duquesa Camilla, quien entre las actividades se dio tiempo para adquirir memorabilia en el Museo Dolores Olmedo y calaveritas artesanales en Real del Monte.

#ElPrincipado
Por Gabriella Morales-Casas

En esta nota

  • camilla parker
  • Carlos de Gales
  • México
  • realeza

Recibe todas las noticias en tu e-mail

Encuentra moda, belleza, realeza, entretenimiento y estilo de vida.

Debes completar un tu e-mail Debes completar un e-mail correcto.
Ya estás suscrito a nuestro newsletter. Pronto recibirás noticias en tu correo.
Ya estás suscrito a nuestro newsletter. Pronto recibirás noticias en tu correo.

Suscribirse implica aceptar los Términos y Condiciones

Sigue leyendo

Ranking

Más de