Categorías: celebs

Dalái lama: La increíble historia de un hombre común

El decimocuarto dalái lama ha enfrentado una dificultad que ya ha atravesado dos siglos: la de liderar una nación desde el exilio y, aún así, mantenerla unida a nivel espiritual. Su vida y obra son uno de los mayores ejemplos de pacifismo y tolerancia en el mundo contemporáneo.

(Foto: Getty Images)

En la región más alta del mundo, un hombre tuvo un sueño. En él aparecían una carretera, un monasterio, una casita humilde con tejado azul y en ella un pórtico en el que había un perro y, a su lado, un niño.

El soñador envió a la provincia de Amdo, que por sus características parecía ser la que aparecía en su revelación, a un grupo de monjes a buscar al pequeño, y ellos lo encontraron en un pueblito llamado Taktser, en una casa de tejado azul con un pórtico, en el que un can jugaba con un niño, de apenas cuatro años de edad, destinado a ser el nuevo líder político y espiritual de un país entero.

Un destino que cumplir

El hombre, que con tanto detalle vio todo aquello en sus sueños, era el otrora regente del Tíbet, Jamphel Yeshe Gyaltsen. Había comprendido, en esa revelación, las señales enviadas por el decimotercer Su Santidad (S.S.) Dalái Lama, Thubten Gyatso.

(Foto: Getty Images)

En la tradición budista tibetana, los S.S. dalái lamas son los grandes maestros que han conseguido, a través de su desarrollo espiritual, controlar de manera parcial o total la información referente a su muerte y a su reencarnación, pudiendo revelar la ubicación de su siguiente nacimiento.

Bajo este contexto, se cuenta que Thubten Gyatso, por medio de su “conciencia sutil” –un término que los occidentales podríamos comprender como “alma o espíritu”– comunicó su nueva vida bajo el nombre de Lhamo Dondhup, hijo de Choekyong y Diki Tsering, una pareja de escasos recursos que recibió el privilegio de tener entre su estirpe a un S.S. Dalái Lama.

Por lo regular, las creencias de esta religión dictan que al morir los grandes maestros tardan al menos 49 días para encontrar un nuevo cuerpo. El bebé, desde los primeros días, mostrará, cuentan, un carácter especial (Lhamo, por ejemplo, desde los dos años jugaba a empacar su maleta para irse a Lhasa).

Cuando lo encontraron era 1937; el decimotercer S.S. Dalái Lama había fallecido en diciembre de 1933 y Lhamo, quien, posteriormente, fue nombrado de manera oficial Tenzin Gyatso, había nacido en julio de 1935. Pero no había sido el único ‘sospechoso’ de ser la nueva encarnación del sabio Thubten.

“Cuando llegó la comitiva me eligió como candidato, pero en aquel momento había tres de la misma zona”, cuenta Tenzin Gyatso en el documental S.S. Dalái Lama, De una vida a otra, “pero uno murió, así que quedamos dos; después de unas pruebas o investigaciones realizadas por el equipo de búsqueda, fui quien lo hizo mejor”, narra entre risas, un gesto común en él que le ha hecho ganar el aprecio del mundo entero.

(Foto: Getty Images)

Tenzin es “solo un monje budista” que ríe a menudo, pero lo que hizo los días de su reconocimiento no fue menor. Una de las pruebas consistía en mostrarle algunos objetos llevados a propósito desde el templo de Lasha (libros, malas o tazas); el pequeño debía identificar cuáles de esas cosas le habían pertenecido en su vida anterior. Pero no solo logró hacer eso con precisión, sino también, según el documental Dalai Lama «The Soul of Tibet», consiguió llamar a todos los monjes que lo visitaron por su primer nombre, algo que un pequeño de su edad no tenía manera de saber.

El comienzo de todo

Reconocido el decimocuarto S.S. Dalái Lama, fue llevado a Lhasa para iniciar su noviciado y ser educado en todo lo que debía saber para tomar su cargo. En el documental mencionado, y en muchas entrevistas más, Tenzin Gyatso habla de su renuencia a tomar las clases. Era, después de todo, solo un niño pequeño.

“Recuerdo algunas de mis travesuras. Por ejemplo, en la casa del S. S. no se cocina cerdo ni huevos ni pescado… en la de mis padres, sobre todo a mi papá, le gustaba mucho el cerdo, así que de vez en cuando iba allí a comer. Me sentaba a su lado y parecía un perrito esperando a que me diera un trozo, ¡y también huevos! A veces mi mamá los preparaba solo para mí, era una pequeña infracción”, recuerda entre risas, mientras admite que había ocasiones que sus maestros lo regañaban en las clases y, en cuanto éstas terminaban, él corría hasta el hogar de su madre decidido a no volver a su residencia de dalái lama.

(Foto: Getty Images)

Las autoridades tibetanas habían construido una casa para su familia muy cerca del templo, por lo que podía verla casi a diario y ella visitarlo también y pasear por los jardines del lugar.

Pero a veces él, a quien hasta sus más cercanos comenzaron a llamar “Su Santidad”, solo quería quedarse al lado de su madre y librarse de las clases, aunque siempre, al llegar la tarde, volvía a ellas ya sin rechistar, asumiendo su dura responsabilidad.

Sus compañeros de charlas eran casi siempre pastores y jardineros, “gente sencilla y amable” que, dice, era de la poca que lo trataba sin reverencias.

La tragedia de las profecías

Entre más sabía de la vida de su predecesor, Thubten Gyatso, más comprendía el joven Tenzin el peso de su cargo, las grandes expectativas que su pueblo tenía de su reinado y su misión de servir a los demás.

Pero había algo que ensombrecía todo aquello y se trataba de una profecía hecha por Thubten:

“Muy pronto en esta tierra, mezcla armoniosa de religión y política, podrán ocurrir actos engañosos al interior y exterior. Para ese momento, si no protegemos el territorio y las figuras espirituales, incluidos el panchen lama y al dalái lama, podrían ser exterminados sin dejar rastro; las residencias de nuestros lamas reencarnados y de los monjes pueden ser eliminadas. Peor aún, nuestro sistema político desarrollado por los tres grandes reyes del dharma, desaparecerá sin que quede nada. La propiedad de todas las personas será confiscada y la gente será sometida a la esclavitud. Todos los seres vivos tendrán que soportar días interminables de sufrimiento y serán afectados por el miedo. Tal tiempo vendrá”, dijo S.S.

La dura advertencia cobró realidad con la invasión china al Tíbet en octubre de 1950. Solo unos meses antes, en agosto, un terremoto azotó el territorio. Se registraron 1,526 muertos y se ha considerado por décadas uno de los sismos más fuertes en la historia.

(Foto: Getty Images)

El S.S. dalái lama, quien tenía 15 años en ese entonces, cuenta que vio el cielo rojo, sintió la fuerza de la tierra, escuchó estruendos, como armas de fuego, “como si lo atacaran los dioses chinos de la guerra”, y creyó que la profecía estaba por cumplirse y que el mundo llegaría a su fin.

Los chinos tomaron control de su territorio debido a que su comitiva se había visto obligada a firmar un acuerdo de 17 puntos con el gobierno del gigante asiático. A Su Santidad no le quedó más que tratar de mantener la paz en el lugar, pero los chinos ofendían con frecuencia a los tibetanos y los conflictos eran ya incontrolables, así que decidió visitar a Mao Zedong en Pekín.

Acompañado por su delegación, S.S. dalái lama procuró abrir un diálogo pacífico con el líder comunista. Al principio pensaba que había cumplido su cometido y que no tendría de qué preocuparse. Mao parecía estar abierto a la conversación y de manera amable le mostró los grandes avances que se estaban registrando en China.

Su Santidad dalái lama se asombró con todo el desarrollo social y tecnológico de sus vecinos y, sin duda, esperaba lo mismo para su país, al que quería ver brillar en el siglo XX, pero pronto se dio cuenta de que el gobierno extranjero no estaba siendo sincero.

El control chino del Tíbet era inminente y, bajo las reglas de Mao y su revolución cultural, la religión era considerada un veneno. Mao opinaba que los tibetanos estaban todos ‘envenenados’ y que por tal razón eran inferiores, justificando así la matanza de cientos de monjes, la destrucción de decenas de templos y provocando una irreparable tragedia de identidad: el centro del reino del Tíbet era su religión, su vida espiritual. Sin ello su cultura se encontraba condenada.

(Foto: Getty Images)

Como sugería la profecía hubo ataques contra él que evidenciaban que los chinos no lo querían vivo, de modo que en 1959 el S. S. dalái lama fue resguardado y, tras una dura y penosa caminata por los Himalaya, llegó a India, donde reside hasta hoy.

Ya exiliado, denunció todo lo sucedido y desde entonces ha viajado por todo el mundo contando la situación tibetana: cómo los movimientos independentistas eran callados con violencia y muerte, y luego cómo, cuando finalmente renunciaron a la idea de la soberanía, solicitaron cuando menos su autonomía y, aunque ésta les fue dada de manera legal, en la práctica, la vida del Tíbet aún hoy día no ha conseguido restaurarse como se esperaba.

Sufrir a la distancia

“Contemplé Lhasa por última vez, fue una mezcla de sentimientos: miedo, ansiedad, un gran alivio y una sensación de libertad”, comentó sobre el instante en el que burló a los guardias que lo custodiaban para huir de su país. Desde entonces se convirtió en un líder político y espiritual en el exilio. Repudió los acuerdos con China y aseguró que él era el único gobierno legal de su país.

Rey sin nación, comenzó a ofrecer conferencias por todos los rincones posibles del orbe y, por eso, en 1989 recibió el Premio Nobel de la Paz, otorgado por “su resistencia constante al uso de la violencia en la lucha de su gente para recuperar la libertad”.

(Foto: Getty Images)

Durante la ceremonia de entrega del galardón, que dijo pertenecía al Tíbet, pidió a los presentes su apoyo por la libertad de su tierra. Miles de tibetanos lo siguieron a India, entrando como refugiados a esta tierra santa del budismo que, sin embargo, no podía apoyarlos en el conflicto debido a acuerdos políticos previos con China.

Pero S. S. dalái lama ha conseguido, desde aquel entonces, mantener unida a una nación que de otra manera ya no existiría, y lo ha hecho desde el exilio, aunque en 2011, ante la imposibilidad de gobernar, renunció a sus cargos políticos para asumir únicamente los espirituales y religiosos.

En 2014 aseguró a la BBC que podría ser el último en llevar su cargo:

“La institución del S.S. dalái lama cesará un día. Estas sociedades, creadas por el hombre, llegarán a su fin”.

(Foto: Getty Images)

¿El último S. S. dalái lama?

Hace solo unas semanas, Terry Branstad, embajador de Estados Unidos en China, pidió a las autoridades de Pekín que aceptaran un diálogo con S.S. dalái lama para llegar, por fin, a un acuerdo.

El conflicto es el mismo: Tíbet solicita su autonomía cultural, China asegura que hay libertad de credo y que han modernizado el territorio, pero el casi imposible acceso de prensa extranjera hace que resulte difícil asegurar que estas sentencias son verdaderas.

(Foto: Getty Images)

Al cierre de esta edición no ha habido respuesta del gobierno chino y algunos críticos consideran que, con su silencio, buscan ‘ganar tiempo’ esperando el deceso del líder budista. Sobre qué pasará en el futuro, todo es incierto. Su Santidad, de 84 años y con problemas de salud, cada vez se le cuestiona más sobre quién lo sucederá en el cargo.

“Los occidentales suelen preguntarme mucho sobre si podría reencarnar en una mujer y creo que podía ser así”, ha dicho.

El objetivo de la reencarnación es terminar las tareas que no se completaron en la vida pasada. Si muere en el exilio, su reencarnación se producirá fuera del Tíbet para continuar la tarea que comenzó y que aún no ha completado. Aunque es un tema de alta relevancia, a él y a sus allegados eso les preocupa cada vez menos.

Lo que temen es que si el decimocuarto S.S. dalái lama no logra volver a su país natal con vida, ¿cómo hará la gente tibetana para elegir al decimoquinto? Otro problema es que lo escojan los chinos, acotando aún más las libertades del pueblo. Mientras todo esto ocurre, el mensaje de paz de Tenzin Gyatso sigue resonando en el mundo.

(Foto: Getty Images)

Sobre el conflicto con China dice que le ha enseñado todo sobre la paciencia. “Tu enemigo”, asegura, “puede convertirse en tu más grande maestro espiritual”. Con su mirada serena y su sonrisa imborrable, suelta olas de sabiduría, pero asegura que no es más que “un monje normal”. Aunque todos, tanto sus aliados como sus antagonistas, saben que eso está lejos de ser verdad.

Libros para comprender su filosofía

El arte de la felicidad.

Quizás una de sus obras más célebres donde ofrece su mensaje sobre la paz interior y cómo conseguirla.

(Foto: Getty Images)

La meditación paso a paso.

Es ideal para iniciarse en el arte de meditar; también, un compendio de claves para calmar la mente y despertar la conciencia.

(Foto: Getty Images)

Conócete a ti mismo tal como realmente eres.

El gran reto: conocerse y aceptarse. S.S. despeja las nociones equivocadas que tenemos de nosotros mismos para observarnos desde una perspectiva adecuada y compasiva; esto lo ilustra con historias personales que nos dejan ver que ni siquiera él ha escapado al conflicto que significa acercarse a la naturaleza personal.

(Foto: Getty Images)

Películas sobre su vida

La historia de Tenzin Gyatso es tan compleja como fascinante, y Hollywood no ha perdido la oportunidad de llevarla a la pantalla grande. Estas cintas nos ayudan a tener un panorama de la vida del decimocuarto S. S. Dalái Lama, aunque no hay que perder de vista que existe en ellas un toque de ficción.

Kundun, 1997.

La dirigió Martin Scorsese. Está inspirada en textos escritos por Tenzin Gyatso, narrando su vida entre 1937 y 1959. Destaca el hecho de que la madre del S. S. Dalái Lama es interpretada por una de sus sobrinas y él, en su vida adulta, es personificado por su sobrino-nieto.

(Foto: Getty Images)

Siete años en el Tíbet, 1997.

Este filme es protagonizado por Brad Pitt y tuvo como director a JeanJacques Annaud, se basa en los textos de Heinrich Harrer, alpinista austriaco con un sórdido pasado nazi que consiguió el afecto del joven S. S. Dalái Lama cuando se conocieron en los años de la Segunda Guerra Mundial. El montañista le muestra a Tenzin películas y fotos que le enseñan la vida en el exterior de su residencia, lo que se convierte en el inicio de una gran amistad. A pesar de que la cinta fue bien recibida por el público, fue criticada por omitir el pasado nacionalsocialista de Harrer.

(Foto: Getty Images)

Saber mas…

Para aprender a meditar o profundizar en el budismo:

S.S. dalái lama (eldalailama.com)

Instituto Budadharma (institutobudadharma.org)

La Casa del dharma (casadeldharma.org)

CDMX

Colima 159, Roma Norte, Ciudad de México.

Oaxaca

Primera Privada del panteón 100 C, San Felipe del Agua Oaxaca, Oax.

Colima

Agustín Yáñez 109, Lomas Verdes, Colima.

Centro Budista

Tharpe Lamtun (www.budismoenmexico.com.mx)

Calle Gral. Manuel Mier y Terán 320, Centro, 78000, San Luis, S.L.P.

Tergar

espanol.tergar.org

Sede CDMX

General Gómez Pedraza 30, Col. San Miguel Chapultepec, Ciudad de México.

Sede PUEBLA

Av. 3 Poniente 31, Colonia La Paz, 72160, Puebla, Puebla.

Centro Budista Rechung Dorje Dragpa

facebook.com/RechungDorjeDragpa

Calle Río Tesechoacan 41, Cuauhtémoc, 91069, Xalapa-Enríquez, Veracruz.

Por: Mónica Isabel Pérez / Foto: Getty Images
Redacción Vanidades

Compartir
Publicado por:
Redacción Vanidades
Tags: AmdoBrad PittChinaChoekyongDalái lamaDiki TseringEstados UnidosHeinrich HarrerhimalayahollywoodindiaJamphel Yeshe GyaltsenJeanJacques AnnaudLhamo DondhupMao ZedongMartin ScorsesePremio Nobel de la PazTaktserTenzin GyatsoTerry BranstadThubten GyatsoTíbet

Contenido reciente

  • celebs

Greta Thunberg es nombrada la ‘Persona del año’ por la revista Time

La activista ambiental Greta Thunberg, una adolescente sueca de 16 años, fue elegida como la personalidad del año 2019 de…

11 diciembre, 2019 9:23 am
  • celebs

Beyoncé tuvo que aprender a cuidar de sí misma antes de ser madre

La cantante Beyoncé se sinceró sobre el impacto físico y anímico que tuvieron en ella los diferentes abortos espontáneos que…

11 diciembre, 2019 5:51 am
  • celebs

Gigi Hadid prefiere morir antes de pasar horas en el gimnasio

La modelo Gigi Hadid lo tiene claro: preferiría "morirse" antes que tener que pisar un gimnasio y permanecer varias horas…

11 diciembre, 2019 5:49 am
  • celebs

Chrissy Teigen revela el ‘secreto’ de los famosos para eludir a los paparazzi al viajar

Por norma general, las celebridades prefieren no hacer alarde de los privilegios de los que disfrutan gracias a su fama,…

11 diciembre, 2019 5:43 am
  • celebs

Navidad, la época favorita de las recomendaciones de Gwyneth Paltrow

La compañía Goop que Gwyneth Paltrow fundó en la cocina de su casa en 2008 como un boletín para compartir…

11 diciembre, 2019 5:37 am
  • celebs

¿Están esperando su tercer hijo Enrique Iglesias y Anna Kournikova?

La noticia de que Enrique Iglesias podría convertirse en padre por tercera vez comenzó a correr como la pólvora por…

11 diciembre, 2019 5:29 am