Kelly Preston se enamoró de John Travolta cuando aún estaba casada

900kelly-preston-john-travolta.jpg

Alo largo de las últimas tres décadas, Kelly Preston y John Travolta han formado uno de los matrimonios más sólidos de Hollywood en lo bueno y en lo malo, afrontando juntos los éxitos y fracasos profesionales en la irregular carrera del actor y el trágico fallecimiento de su hijo mayor Jett en 2009, con tan solo 16 años. Con un historial de vida en común tan extenso a sus espaldas, muchos han olvidado ya que la pareja se conoció en 1987 mientras rodaban la película The Experts, cuando ella aún estaba casada con Kevin Gage, lo que hizo que en aquel momento casi nadie le augurara un futuro demasiado prometedor a su romance. Sin embargo, el tiempo ha acabado por darle la razón a la intuición inicial de Kelly: que el protagonista de Grease era en realidad el hombre adecuado para ella. “Más o menos”, reconoció la actriz en una entrevista al programa Watch What Happens Live! ante la pregunta de si se había enamorado de su marido a primera vista. “Yo no estaba felizmente casada, digámoslo de esa manera. Estaba con la persona equivocada. Esto es lo que sucedió cuando lo vi acercarse a mí por primera vez; yo estaba preparándome para la prueba de cámara y entonces lo vi... Y este año celebraremos nuestro vigésimo séptimo aniversario, y eso es todo lo que puedo decir”. A día de hoy la actriz aún sigue sintiendo las mismas mariposas en el estómago cuando mira a su esposo que en su primer encuentro. “Hay demasiadas cosas maravillosas sobre él. Sus labios, la forma en que baila, lo divertido que es, cómo se ríe. Bailamos todo el tiempo, y a los niños les gusta bailar con nosotros. Es algo que nos encanta”.

¿Una clave para un buen matrimonio?

Al mismo tiempo, Kelly también es consciente de que la atracción mutua no es suficiente para mantener un matrimonio y por eso se esfuerza en encontrar tiempo para tener gestos románticos con Travolta. “Por su 50 cumpleaños le organicé una fiesta por todo lo alto. Más de 350 personas volaron de distintos lugares del mundo. Fue algo muy intenso. Todos viajaron hasta Cabo San Lucas, y fue maravilloso”, ha recordado. “Cuando llegamos juntos había ya más de trescientas personas esperándonos, ¡y al principio él pensó que era el personal del complejo! Creía que el resto de huéspedes y los empleados habían salido a saludarle y pedirle autógrafos”.

Relacionado