Entretenimiento

Atrapadas en su propia piel

Por vanidades

- 28/10/2021 02:50

¿Por qué muchas famosas en sus 20 ó 30 años han recurrido a las inyecciones de la toxina botulínica (Botox)?

Unos meses atrás, la bella Kim Kardashian dejó en shock a los espectadores de un popular programa de la televisión de Estados Unidos, cuando dijo con mucha naturalidad que, si bien nunca se había hecho una cirugía plástica, «por supuesto que había usado Botox«. ¿Por supuesto? ¡Pero si esa chica solo tiene 31 años! Muchos televidentes, sorprendidos, se hicieron la misma pregunta: ¿Qué necesidad tiene Kim de recurrir, en este espléndido momento de su juventud, a un procedimiento cosmético como ese?

ANTES DE TIEMPO…

Esa interrogante puede tener muchas respuestas. Una de ellas es que la obsesión por la juventud, que antes era un tema que se circunscribía al universo de las mujeres mayores, ha comenzado a ser cada vez más frecuente entre las chicas que andan por sus 20 y sus 30 años. ¡Algunas incluso han experimentado con Botox en la adolescencia! Incluso se sabe de una madre que en Estados Unidos inyectaba Botox a su hijita de 8 años, participante asidua en concursos infantiles de belleza, para librarla de «arrugas».

Un caso reciente que dio mucho que hablar fue el de Heidi Montag, quien se hizo muy popular gracias a su participación en el reality showThe Hills, transmitido por MTV. A sus 25 años de edad, Heidi apareció en la portada de una conocida revista promocionando distintos procedimientos cosméticos, entre ellos inyecciones de Botox.

Sin embargo, ella no es la única chica en Hollywood partidaria del tratamiento. Muchos aseguran que estrellas tan jóvenes y radiantes como Megan Fox, Lindsay Lohan, Miley Cyrus, Hilary Duff, Britney Spears y Jessica Simpson han sucumbido a la tentación de usar Botox. No tendría nada de raro que esos rumores fueran ciertos, tomando en cuenta las estadísticas de la American Society of Plastic Surgeons. De acuerdo con esa organización, el número de adolescentes que se hacen tratamientos con Botox se ha multiplicado astronómicamente en los últimos años. Es como si ellas, al paralizar los músculos de sus rostros, quisieran lograr algo imposible: detener el tiempo para quedarse en una eterna juventud.

CADA VEZ MÁS JÓVENES

Según el doctor Simon Ourian, un prestigioso dermatólogo de Los Angeles, cada semana a su consultorio llegan conocidas actrices para recibir sus inyecciones de Botox. «Insisten en entrar por la puerta de atrás, para que nadie las vea», comenta. A menudo se trata de mujeres menores de 30 años. ¡Incluso ha tenido como clienta a una modelo de solo 17 años de edad! Según él, muchas de las mujeres que solicitan sus servicios sienten la presión de parecer más jóvenes de lo que son y no tienen más remedio que competir.

Otra autoridad en el tema, el cirujano plástico Michael Fiorello, ha explicado que, con el tiempo, algunas personas desarrollan inmunidad al Botox. En opinión de este experto, cuando se usan las inyecciones durante mucho tiempo, «ya no tienen el mismo efecto que hacían al principio». Esto hace más incomprensible su uso por las chicas que, en realidad, aún no tienen arrugas que ocultar. Si usan esas inyecciones antes de tiempo, quizás cuando en realidad necesiten de sus beneficios ya la «magia» no les funcionará.

FOTOGALERÍA: FAMOSAS QUE HAN RECURRIDO AL BOTOX

Hay quienes opinan que el motivo por el que muchas jóvenes de la industria del entretenimiento recurren al Botox no son las arrugas, sino el deseo de «borrar» de sus rostros las huellas que deja su estilo de vida «fiestero», que incluye interminables noches de discotecas, cigarrillos, bebidas alcohólicas y drogas. La solución a ese problema podría ser menos peligrosa: bastaría con que llevaran una vida más sana y equilibrada, sin excesos perjudiciales.

Una de las señales que delata el uso del Botox en las actrices, cantantes y modelos más jóvenes son las frentes «congeladas» -completamente planas y lisas-, de las que han desaparecido «por arte de magia» las líneas naturales de esa zona de la piel. Ese problema comienza a ser tan común en Hollywood, que el director Martin Scorsese ha comentado que cada vez le cuesta más encontrar actrices que transmitan emociones. Scorsese se ha declarado enemigo del abuso del Botox y del lifting, pues considera que atentan contra la naturalidad de la comunicación no verbal en el cine.

LA INYECCIÓN MÁGICA

Diez años atrás, casi nadie había oído hablar del Botox. Poco a poco, la capacidad de esa toxina botulínica para hacer «desaparecer» arrugas y líneas de expresión comenzó a difundirse en Hollywood y en todo el mundo.

Hasta cierto punto, fue lógico que las estrellas de más de 40 años se apresuraran a experimentar con la nueva técnica cosmética y que se convirtieran en adictas a su uso, ya que para ellas, a medida que aparecen los signos de la edad, es más difícil conseguir buenos papeles en las películas y las series de televisión.

Sin embargo, no faltaron actrices que alertaron enseguida sobre sus peligros potenciales, como Susan Sarandon, quien se ha negado de plano a poner en riesgo la expresividad de su rostro. Y es que el Botox, correctamente aplicado, puede suavizar o disimular las arrugas durante algunos meses, pero si el procedimiento falla o se utiliza en exceso, puede modificar o «congelar» las expresiones faciales volviéndolas poco naturales. ¿Un ejemplo de ello? Una famosa cantante y actriz sexagenaria que, en su última película, tenía el rostro tan terso y sin expresión que parecía llevar una máscara. No diré su nombre por caballerosidad, pero seguramente se imaginan a quién me refiero…

En la industria del entretenimiento son muchos los famosos -mujeres y hombres- que recurren al Botox, pero muy pocos los que lo reconocen públicamente. Aunque hay sus excepciones, como KylieMinogue y Nicole Kidman, quienes han admitido haber recurrido al tratamiento en un momento de sus vidas. Nicole no solo reconoció que había sido una asidua a las inyecciones de Botox, sino que estaba arrepentida y que «no le había gustado el efecto». Otra que renegó de su adicción fue Sharon Osbourne, la popular jueza del concurso de televisión America’s Got Talent, quien llegó a decir que tenía miedo de acabar como «esa gente que parece que tiene el rostro planchado y congelado».

Jennifer Aniston se sumó a las que rechazan el Botox tras haberlo probado: «Fue como llevar peluca», comentó sobre la experiencia. Por su parte, Courteney Cox, la estrella de las populares series Cougar Town y Friends, admitió haberlo usado «con moderación». Según reveló, una vez que le aplicaron una dosis demasiado grande, «me sentí rara, como si no pudiera mover mi cara». El costo de ese descuido fue que durante un tiempo «me sentí atrapada en mi propia piel». Tomando en cuenta que el rostro es una de los principales armas de cualquier actriz, las palabras de Courteney deberían ser una alerta para que las veinteañeras no convirtieran el uso de Botox en una especie de diversión, sin pensar en las desfavorables consecuencias que puede tener para sus carreras.

FOTOGALERÍA: FAMOSAS QUE HAN RECURRIDO AL BOTOX

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