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Audiciones extremas

Por vanidades

- 28/10/2021 02:50

Descubre qué hicieron estos actores para conseguir el papel que los consagrara

¡Todo por un rol!

¿Qué hacen algunos actores por obtener el papel que los convierta en superestrellas?

Si un actor, por muy brillante que sea, no cuenta con un personaje al que darle vida, no puede desempeñar su trabajo. Por eso es que el guionista es muy importante, porque crea la trama y la acción de una película; lo mismo el director, el productor, el resto del elenco… De todas las artes, quizás la actuación es la que más depende de la creación de otros. Como dice el famoso chiste hollywoodense: «¿Qué es un actor sin un rol». Respuesta: «Un mesero».

Es por eso que el sueño dorado de todo actor es obtener ese papel que lo lance al estrellato, de la misma manera que el rol de Tony Manero convirtió a John Travolta en una superestrella en el filme Saturday Night Fever (1977), y que un joven actor inglés llamado Daniel Radcliffe se elevó al Olimpo cinematográfico gracias al personaje de Harry Potter.

Tom Cruise, Tom Hanks, Sharon Stone, Meryl Streep… Al comienzo de sus carreras, todos eran buenos actores, pero sólo eso, hasta que se «conectaron» con el personaje que llamó la atención del público. En el caso de Cruise, el filme que lo catapultó a la cima fue Risky Business (1983). Hanks capturó el corazón de la gente en la comedia Big (1988), mientras que Stone sedujo en Basic Instinct (1992) y Streep convirtió su papel en la serie de televisión Holocaust (1978) en un trampolín a la fama.

«Todo actor necesita un personaje icónico para consolidarse y ganarse el corazón del público», expresó Susan Sarandon, quien halló el suyo al lado de Geena Davis en Thelma and Louise (1991). Todo esto es para decir que los actores anhelan, suspiran y casi mueren por un buen papel que los saque del montón y los eleve al club de los inmortales. Al mismo tiempo, los buenos personajes no son fáciles de conseguir. Como expresó Harrison Ford en la década de los 1960, antes de obtener el personaje icónico de Han Solo en Star Wars (1977): «Todos los papeles buenos los acaparan las estrellas establecidas. A mis manos sólo llegan guiones ‘de segunda’, con las manchas de café de Robert Redford y de Paul Newman«.

¿Qué hace entonces un actor o una actriz, sobre todo uno que empieza, cuando llega a sus manos ese raro unicornio: un guión que, por cualquier motivo, aún no ha sido interceptado por una superestrella? ¡Todo lo posible por lograr el papel! Entérate a continuación de lo que hicieron algunos…

FOTOGALERÍA: ¿CÓMO OBTUVIERON SUS GRANDES PAPELES?

LENN Y SISSY: «¡NO SEREMOS IGNORADAS!»

Cuando Glenn Close tuvo en sus manos el guión del filme de suspenso sicosexual Fatal Attraction (1987), se dio cuenta de que el papel de Alex, la amante de Dan, el personaje interpretado por Michael Douglas, era un «hacedor de estrellas». El único problema era que los productores del filme querían a una actriz más convencionalmente atractiva. De acuerdo con Michael Douglas, «ellos buscaban a alguien despampanantemente sexy y Glenn no encajaba en ese molde».

Entonces Glenn, que no estaba dispuesta a dejar escapar esa oportunidad dorada, se dedicó a hacer una campaña de audiciones intensa, por no decir «abrumadora». Todos los días llamaba a los productores, les insistía, hacía pruebas y no se daba por vencida. Llegó un momento en que parecía que los productores le tenían miedo a la actriz. Lo mismo que el personaje de Alex, que le gritó a Dan «¡No seré ignorada!», Glenn parecía estar obsesionada y fuera de control.

Un día, Glenn se presentó de nuevo en las oficinas delcasting. Como no tuvo tiempo de secarse el cabello antes de salir, su abundante melena de incontrolables rizos rubios convirtió a la actriz en la viva imagen de la mitológica Medusa, dándole un aire de siniestra sexualidad. Douglas recuerda que todos la miraron boquiabiertos. Ya no tenían delante a la actriz, sino a Alex, la obsesión sexual hecha mujer. Glenn obtuvo el rol, aunque para lograr su objetivo tuvo que arriesgarse a parecer tan descentrada como su personaje.

La misma táctica usó Sissy Spacek para lograr el papel protagónico de Carrie (1976), el filme de terror de Brian De Palma sobre una chica con el poder de mover objetos con la mente.

«Yo era una desconocida, y cuando llegué a las audiciones, la habitación estaba repleta de muchachas de mi edad, algunas ya actrices conocidas, tratando de convencer a De Palma de que podían interpretar a Carrie. Me di cuenta de que mis probabilidades de obtener el rol eran pocas», contó la actriz.

Fue entonces que tuvo una epifanía: en vez de tratar de probar que podía transfor marse en la tímida, desaliñada y monosilábica Carrie… ¿por qué no ser Carrie?

«Me fui de las audiciones y regresé varios días después, con el cabello grasiento y desaliñado; no miraba a los demás a los ojos y tartamudeaba cuando se dirigían a mí. Cuando los productores y De Palma me vieron, se convencieron de que yo era la chica que buscaban». Sin embargo, esa táctica no siempre tiene el efecto deseado, como descubrió la actriz Sean Young.

CON FAMA DE ACOSADORA

La carrera de Young, que parecía estar al borde del estrellato a raíz de su rol en el filme No Way Out (1987), al lado de Kevin Costner, se descarriló violentamente a finales de los 1980, cuando la actriz acusó a James Woods, su coestrella en The Boost (1988) de acoso sexual y él contraatacó acusándola de mentirosa y, para rematar, de intentar hacerle prácticas de magia negra. A partir de ese momento, la carrera de Young se convirtió en una larga lista de audiciones para papeles que fueron para otras artistas, de Basic Instinct a Dick Tracy (1990). Fue entonces que ella decidió tomar el toro por los cuernos… o, mejor dicho, la gata.

Ansiosa por obtener el papel de Catwoman en Batman Returns (1992), la actriz se presentó a las audiciones vestida de la cabeza a los pies con un traje de Gatúbela de fabricación casera. Precedida por su reputación de acosadora y practicante de artes ocultas, los productores se asustaron y la mandaron a casa. El papel fue para Michelle Pfeiffer y la carrera de Young siguió en descenso. Young, quien recientemente superó sus problemas con el alcohol, dice que está lista para regresar a Hollywood.

ANDREW GARFIELD: SACÓ LA «ARTILLERÍA»

El rol de Spider-Man es uno de los más codiciados de Hollywood. Todos los actores menores de 30 años aspiraban a encarnar al adolescente que después de ser mordido por una araña radiactiva, adquirió varios superpoderes. Con tantos aspirantes al rol, ¿qué oportunidad tenía un delgadísimo actor inglés, casi desconocido, de ser el afortunado? Andrew Garfield no sabía qué hacer. Por una parte, no quería suplicar por el rol, porque, además de parecerle indigno, sabía que en Hollywood nunca es bueno estar en la posición de rogar. Pero, al final, decidió jugarse el todo por el todo, apelando a las emociones del director Marc Webb (y como detalle de interés, vale señalar que en inglés la palabra web significa red o tela de araña).

«Sabía que podía hacer el más grande de los ridículos, pero le mandé una foto mía, de cuando tenía 3 años de edad, vestido de Spider-Man. Además, le hice una carta muy sentimental, contándole lo que este personaje siempre significó para mí, cómo fui víctima debullying de chico y cómo ese personaje me inspiró para sobreponerme al abuso», cuenta Garfield. Webb, por su parte, admitió que la carta de Andrew fue innecesaria, porque «esa foto ¡me mató!». Y el actor obtuvo el papel.

BRAD ¡ROMPIÓ EL ESPEJO!

Cuando los productores le insinuaron a Brad Pitt que quizás era demasiado bello para hacer el papel de un tipo algo excéntrico, por no decir loco, en el filme 12 Monkeys (1995), el adonis de sonrisa deslumbrante y seductores ojos azules decidió arruinar su perfección física. Para ello se hizo sacar un diente (lo tenía postizo, pues había perdido el verdadero años atrás en un accidente), se puso un lente especial para parecer que tenía los ojos cruzados y se oscureció el cabello.Cuando el nuevo y desmejorado Brad se presentó ante los productores del casting, estaba irreconocible. Así mismo apareció en pantalla, y aunque esa vez no logró romper corazones, sí obtuvo excelentes comentarios de los críticos.

FOTOGALERÍA: ¿CÓMO OBTUVIERON SUS GRANDES PAPELES?

LOS DEJARON IR

A pesar de que ellos hacen campaña, acosan a los productores, engordan, rebajan o se disfrazan para obtener un rol, a veces los mismos actores son sus peores enemigos y dejan pasar el rol de sus vidas. Aquí tienes los cinco casos más notables.

Julia Roberts rechazó el personaje de Catherine Tramell en el filme Basic Instinct. ¿Quizás no se atrevió a cruzar la pierna al estilo de Sharon Stone?

Mel Gibson dejó pasar el papel de Maximus en la película Gladiator (2000)… y de esa manera convirtió a Russell Crowe en una superestrella.

Melanie Griffith le dijo «No, gracias», al rol de Thelma, en Thelma and Louise, que puso a Geena Davis en el mapa.

Bette Davis, la famosa actriz durante la llamada era dorada de Hollywood, despreció la oferta de su jefe, el magnate de cine Jack Warner, de representar a Scarlett O?Hara en Lo que el viento se llevó (1939). La inglesa Vivien Leigh interpretó a la irreprimible sureña.

Madonna pasó por alto el papel que realizó brillantemente Michelle Pfeiffer en The Fabulous Baker Boys (1989). Dicen algunos críticos de cine que el público se siente afortunado, pues la diva material hasta ahora tiene el don del rey Midas, pero al revés, pues convierte el oro del cine en cualquier cosa… menos en un éxito.

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