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El terror: un cine que no pasa de moda

Por vanidades

- 28/10/2021 02:48

Misteriosos sonidos detrás de las paredes, fantasmas, asesinatos, monstruos, sicópatas…

Hay generos cinematográficos que, con el paso del tiempo, han ido perdiendo presencia en las carteleras. Así ha sucedido, por ejemplo, con las películas del Western y los musicales, que proliferaban en el Hollywood de los años 1940 y 1950, y que en la actualidad son poco frecuentes en las pantallas. Sin embargo, otros géneros, igualmente antiguos, continúan gozando de inmejorable «salud». En este último grupo están los filmes de terror, con antecedentes tan ilustres y exitosos como Frankenstein (1931, con Boris Karloff), Drácula (1931, con Bela Lugosi) o The Wolf Man (1941, con Lon Chaney Jr.). >

Por eso, no es raro que varias de las superestrellas más cotizadas del cine actual hayan participado últimamente en películas de ese tipo. Por ejemplo, Julianne Moore y Jonathan Rhys Meyers interpretaron a una siquiatra forense y a un paciente con múltiples personalidades en el thriller Shelter (2010), mientras que Clive Owen fue el padre de una niña acosada por un diabólico hombre sin rostro en Intruders (2011). Apuestas similares hicieron Renée Zellweger y Bradley Cooper en Case 39 (2009), Katie Holmes en Don’t Be Afraid of the Dark (2010) y Daniel Radcliffe en The Woman in Black (2012).

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Por su parte, en Ghost Rider: Spirit of Vengeance (2011) volvimos a encontrarnos con Johnny Blaze (Nicolas Cage), el motociclista vengador que hizo un pacto con el diablo. Durante el día, Blaze es un hombre normal, pero cuando llega la noche se transforma en un demonio sobre ruedas que persigue a quienes han causado daño a personas inocentes.

Espectros, asesinos y más

El objetivo principal del cine de terror es «pararle los pelos de punta» al espectador. Y para lograrlo, cualquier camino es válido. Desde el miedo que inspiran los fantasmas (al estilo de The Shinning, 1980, con Jack Nicholson), hasta las historias con peligrosas criaturas del espacio sideral (como Aliens, 1986, con Sigourney Weaver), con sectas satánicas (Rosemary’s Baby, 1968, con Mia Farrow) o con un ingrediente más sutil: el llamado «miedo sicológico» (como The Ring, 2002, con Naomi Watts). Sin olvidar las numerosas películas de horror estilo Friday the 13th, en las que un grupo de jóvenes son asesinados sangrientamente, uno tras otro, por un cruel y demencial asesino.

Dos de las películas de terror más comentadas de los últimos tiempos ejemplifican esa diversidad de argumentos y escenarios para crear situaciones escalofriantes: desde una nave espacial en los confines del universo hasta una silenciosa y aparentemente tranquila casa victoriana a orillas de un hermoso lago. La chispa del miedo puede surgir en cualquier situación si detrás hay un equipo de creadores con talento.

En la superproducción Prometheus (2012), con Michael Fassbender, Charlize Theron e Idris Elba a la cabeza del reparto, Ridley Scott vuelve a mezclar hábilmente la ciencia ficción y el terror. Solo que en esta nueva aventura cinematográfica tuvo a su disposición la más reciente tecnología IMAX y 3D para lograr una atmósfera más tensa e impactante. El principal papel femenino de Prometheus fue encomendado a Noomi Rapace (Sherlock Holmes: A Game of Shadows), quien dejó a Anne Hathaway, Natalie Portman y Carey Mulligan con las ganas de interpretarlo.

El presupuesto de Prometheus sobrepasó los 150 millones de dólares, pero el de Silent House, una de las películas de terror que más elogios obtuvo el año pasado, fue mucho menor. ¿La razón? Nada de efectos especiales ni de estrellas con salarios millonarios. El personaje principal está a cargo de Elizabeth Olsen (la talentosa hermana menor de las gemelas Mary-Kate y Ashley Olsen) y la trama cuenta el regreso de una joven llamada Sarah a la antigua casa de verano de su familia. De pronto, en medio de la oscuridad, Sarah comienza a escuchar misteriosos sonidos detrás de las paredes… El guión es un remake de la película uruguaya La casa blanca.

FOTOGALERÍA: ALGUNAS PELÍCULAS DE TERROR

«Horrores» en camino

Quienes gustan de ir a los cines para que los asusten no deben perderse Red Lights, una película filmada en Barcelona y Toronto, que tiene un elenco sumamente atractivo: Sigourney Weaver, Robert De Niro, Cilliam Murphy y Elizabeth Olsen. En ella, Sigourney es una sicóloga experta en actividades paranormales que investiga a un famoso síquico (Robert De Niro).

Para Nicole Kidman, el esperado Stoker (que llegará a las pantallas a finales de este año) no es su primer filme de terror, ya que en 2001 rodó, bajo las órdenes del director español Alejandro Amenábar, el muy elogiado The Others . Pero, en cambio, para la estrella en ascenso Mia Wasikoswka sí es su primera incursión en el género. Ambas han sido dirigidas por el coreano Chanwook Park, quien debuta en Hollywood con esta producción de suspenso y «sicohorror».

En Sinister (2012), Ethan Hawke será un novelista que, mientras investiga cómo y por qué una familia fue asesinada en su nuevo hogar, encuentra una caja de películas en un ático. Esas imágenes lo conducirán a una peligrosa entidad sobrenatural…

El eterno tema de los muertos vivientes volverá de la mano de Brad Pitt en la película de ciencia ficción y horror World War Z (2013), en la que interpreta a un empleado de Naciones Unidas que viaja por el mundo tratando de detener una terrible pandemia de zombies caníbales.

Cuando se estrenó en 1976 la película Carrie -basada en una novela del maestro del terror Stephen King-, fue todo un acontecimiento, y la popularidad de Sissy Spacek subió como la espuma gracias a su interpretación de la adolescente con poderes «telequinésicos». Pues bien, a principios de 2013 podremos ver un remake de esta historia. Entre otras actrices jóvenes, Dakota Fanning y Lily Collins audicionaron con la esperanza de obtener el papel protagónico, pero la elección recayó en Chloë Grace Moretz, a quien hemos visto en las películas Hugo (2011), de Martin Scorsese y Dark Shadows (2012), de Tim Burton. El personaje de la madre es interpretado por Julianne Moore.

Y los fanáticos de Paranormal Activity se comen las uñas de impaciencia esperando la llegada de la cuarta parte de esta terrorífica saga… A juzgar por los próximos estrenos, el cine de terror promete seguir dando de qué hablar.

El miedo: un buen negocio

Cuando se lee la lista de las películas más taquilleras de todos los tiempos y se descubre que en ella aparecen varias producciones del género de terror -como The Exorcist (1973), Jaws (1974) y Scream (1996), entre otras-, queda claro que asustar a los espectadores es un negocio que genera millones de dólares en Hollywood.

De hecho, una de las películas más rentables de todos los tiempos pertenece al género del terror. Se calcula que The Blair Witch Project (1999) costó alrededor de 60 mil dólares. Una suma risible si se toma en cuenta que producciones como Avatar (2009) y The Avengers (2012) requirieron más de 200 millones de presupuesto. Pues bien, la modesta The Blair Witch Project logró recaudar casi 250 millones de dólares.

Otro caso sorprendente fue el de Paranormal Activity, producida en 2007 al ínfimo costo de 15 mil dólares y que alcanzó los 100 millones de dólares en la taquilla. Ambas apuestas -que no requirieron de un elenco de superestrellas ni de sofisticados efectos especiales- resultaron estupendos negocios. Pero incluso, The Sixth Sense, un filme de 1999 que no resultó tan barato, pues tuvo un presupuesto de 40 millones de dólares, recaudó más de 670 millones.

FOTOGALERÍA: ALGUNAS PELÍCULAS DE TERROR

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