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Julio Iglesias, el eterno romántico

Por vanidades

- 28/10/2021 04:04

La música es un lenguaje universal y su esencia es compartir emociones, dice el cantante

Nuca se fue, siempre ha estado presente en cada puerta que se abre para los artistas hispanos en Estados Unidos… desde que él abrió la primera. Julio Iglesias ha estado presente en la música romántica, en la herencia de su hijo Enrique Iglesias, quien sigue haciendo honor a su apellido, en su nuevo CD 1: Greatest Hits y, sobre todo, en esta exclusivísima entrevista.

Después de tantos años de conocerlo tan bien, ¿qué le preguntaría Julio Iglesias a Julio Iglesias?
Antes de preguntarle algo, más bien le diría que nunca dejara de hacerse preguntas y de seguir explorando la vida. Preguntar y buscar respuestas, todo esto significa estar vivo.

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En un país como Estados Unidos, que hoy valora mucho la música latina, ¿te sientes parte de ese reconocimiento, como el gran responsable que abrió la puerta a otras generaciones de cantantes como Ricky Martin, Jennifer López, Shakira y tu hijo Enrique?
Estados Unidos es, por su esencia, un país libre, donde nunca te cortan las alas y cada uno tiene la oportunidad de volar todo lo alto que pueda, demostrando que vale. Yo no creo necesariamente que haga falta que un cantante abra las puertas para que otros triunfen. Cada uno es responsable de su propio éxito; debe luchar por él y abrirse las puertas por sí mismo. Aunque otro lo haga para ti, si no vales, las puertas se cierran, porque la competencia es una realidad.

¿Cómo fue el día que decidiste mudarte definitivamente a Estados Unidos? ¿Lo recuerdas con claridad? ¿Qué tan difícil fue abrir la puerta de ese mercado?
Fue una decisión tomada con la cabeza y el corazón. Me ilusionaba la posibilidad de hacer llegar mi música a las personas de otros continentes, porque siempre he pensado que la música es un lenguaje universal y su esencia es compartir emociones. Me pareció una magnífica oportunidad, a la vez que un reto, llegar a un país tan grande, lejos de casa, aprender a hacer música según los más altos estándares, trabajar con los mejores profesionales y ganarme el cariño del público. Estoy muy agradecido a Estados Unidos por todo lo que me ha enseñado. En España, mi país, emprendí el vuelo, y luego, en Estados Unidos, lo fui perfeccionando.

¿Hay alguna canción en particular que puede definir con música aquel momento?
Sí, Vuela alto.

¿Qué otra canción define perfectamente a Julio Iglesias como persona?
Hay varias canciones que, de alguna manera, me definen: Soy un truhán, soy un señor, por ejemplo. Un truhán, porque me gusta coquetear con la vida; un señor, porque les tengo respeto a mi trabajo, a las personas, a la vida en general. Otras canciones podrían ser Quijote, en la que dice: «Soy de aquellos que sueñan con la libertad». También Y aunque te haga calor, cuando canto: «Aunque te haga calor, vete igual por el sol». Son letras que van más allá de la canción, que reflejan una filosofía de vida muy bonita.

¿Y la canción que describe tu futuro?
Soy, porque estar vivo, ver salir el sol cada mañana, se convierte en un privilegio con el paso de los años.

Si pudieras reescribir tu vida, como si fuera una canción, ¿qué cambiarías?
No cambiaría nada. La vida ha sido muy generosa conmigo, me ha regalado momentos inolvidables, por los que estoy muy agradecido. Las penas tampoco las cambiaría, porque de los errores y del sufrimiento se aprende y sales fortalecido.

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En Madrid, España, Julio José Iglesias de la Cueva nació el 23 de septiembre de 1943. Su padre, con el mismo nombre, se había consagrado como uno de los ginecólogos más jóvenes del país, y su abuelo José de la Cueva era periodista en Andalucía.

El fútbol fue la primera pasión de Julio, cuando en su juventud jugó como portero en el Real Madrid. El año 1968 marcó su futuro como cantante cuando ganó el Festival Internacional de la Canción de Benidorm, con La vida sigue igual. En 1970, representó a España en el Festival de Eurovisión, y aunque terminó en el cuarto lugar, Julio se hizo famoso en toda Europa, gracias a la canción Un canto a Galicia, que solamente en Alemania vendió más de un millón de discos. En esa época, el 29 de enero de 1971, se casó con Isabel Preysler, la madre de sus tres hijos mayores: Chabeli, Julio José y Enrique.

Después de llenar el Madison Square Garden de New York, en 1978, Julio Iglesias firmó un contrato multimillonario con la CBS y se mudó a Miami, justo un año antes de divorciarse de Isabel Preysler, cuando en las emisoras de radio ponían su disco Emociones. En la década de 1980, su música ya se escuchaba en todo el mundo, incluyendo lugares tan diferentes como Israel, Japón y Australia, además de Europa y Latinoamérica. En 1983, entró al Libro Guinness de Récords Mundiales por ser el cantante que más discos vendió en diferentes idiomas. Francia lo condecoró con la Medalla de París y la Casa Blanca de Estados Unidos lo invitó para un espectáculo de Navidad con elpresidente Ronald Reagan.

Después de seducir con su música a todo el planeta, la modelo holandesa Miranda Rijnsburger lo enamoró. Con ella ha tenido cinco hijos: Miguel Alejandro, Rodrigo, las gemelas Victoria y Cristina, y Guillermo. Pero la boda oficial entre Julio y Miranda se llevó a cabo 20 años después, el 24 de agosto de 2010. Julio ha vendido más de 300 millones de discos editados en 14 idiomas y ha tenido más de 2,600 discos de oro y platino.

Julio con su esposa, Miranda Rijnsburger, forman una pareja estable, compropetida y enamorada

¿A qué mujer te gustaría cantarle una melodía diferente?
Mi mujer Miranda y yo llevamos 23 años juntos y tenemos cinco niños que son la alegría de nuestras vidas. Nuestra canción de pareja la compuso la vida y la seguimos bailando con la misma ilusión del primer día.

¿El casamiento con Miranda, después de 20 años de estar juntos, fue un acto romántico? ¿Tus hijos te lo habían pedido?
Mi boda con Miranda fue un momento muy feliz, único en nuestras vidas y en las de nuestros hijos. Nos casamos 20 años después de conocernos, porque pensamos que era el momento ideal; nuestros hijos estaban ya en una edad en que podían entender el significado de esa unión tan profunda, aunque, en realidad, mi mujer y yo siempre hemos vivido como si hubiéramos estado casados.

¿Sigues siendo tan romántico?
Bueno, si sigo siendo tan romántico, mejor pregúntaselo a mi mujer, ¿no? Lo que sí te puedo decir es que sigo estando tan enamorado de la vida como siempre.

¿Qué significa tu regreso a los éxi tos más románticos con el CD 1: Greatest Hits? ¿El regreso quiere decir que habías dejado el romanticismo… hasta ahora?
El romanticismo es una constante en mi vida y estoy muy agradecido por eso. La colección no la definiría como un regreso, sino como una que viene a continuar mis 45 años de carrera, con un enfoque moderno, porque hemos vuelto a grabar las canciones desde la experiencia que te da la vida y aprovechando las últimas tecnologías de sonido. Es un trabajo hecho con el corazón, un pequeño símbolo de nuestra gratitud hacia aquellos que me han dado su cariño todo el tiempo, que se han molestado en comprar un disco o en ir a un concierto.

¿Qué fue de tu vida en estos siete años desde el último CD Romantic Classics que grabaste en 2006?
Después de Romantic Classics grabé el disco Quelque Chose de France, en 2007. Y en los últimos años he tenido la suerte de estar siempre de gira, pasando por países maravillosos, en todos los continentes, donde es un privilegio ver que la gente no te olvida, que te da su cariño con tanta generosidad.

¿Cómo es un día normal en tu vida cuando no estás trabajando?
Un día normal, para mí, es un día de trabajo. Duermo unas 4 o 5 horas al día; a estas alturas de la vida, me gusta más despertarme que dormir.

¿Cantas en la intimidad de tu casa? ¿Les cantas a tus hijos o a tu esposa?
En casa, canto en el estudio de grabación, donde preparé este último disco. Con mi mujer tengo largas y muy profundas conversaciones, donde el cerebro se junta con el corazón. Tenemos nuestra «música» especial, una gran sintonía. En casa no suelo cantarles a mis hijos, porque -aunque no me crean- los reyes de la música son mis hijos Enrique y Julio Jr. Mis cinco niños pequeños se pasan todo el día escuchando a sus hermanos.

Con el récord de ser el intérprete latino con más éxito en el mundo, después de haber vendido más de 300 millones de discos, ¿cómo ves el nuevo mundo digital?
Las nuevas tecnologías han revolucio- nado el mundo, sin lugar a dudas. Recuerdo que, cuando yo empecé, solo había discos de vinil. Ahora todo es muy diferente y es normal; estamos atravesando una nueva etapa. Pienso que lo que importa es la calidad de las canciones, el mensaje que transmiten, las emociones…

¿Y qué música escuchas en tu iPod, tu teléfono celular o tu auto?
Me gusta escuchar un poco de todo.

¿Algún tema de Enrique también?
Claro, como te comentaba, a Enrique y a Julio Jr. los escuchamos todo el día en casa. Estoy muy orgulloso de mis hijos, porque todo lo que han conseguido ha sido por su propio esfuerzo.

¿Podemos soñar con verlos cantando, juntos, algún día, grabando un CD?
Lo de cantar juntos en público me parece algo demasiado comercial y la gente pudiera interpretarlo así. Si algún día cantamos juntos será en un acto profundamente emotivo, como una reunión familiar, quizás. Por supuesto, me encantaría cantar con mis hijos.

Hay jóvenes que te conocen como «el papá de Enrique Iglesias». ¿Eso es un orgullo para ti?
Sí, es un orgullo ver a tus hijos triunfar en un mundo donde la gente compara y tiene expectativas muy altas.

¿Recuerdas el momento en que te diste cuenta de que Enrique había dejado de ser artísticamente «el hijo de Julio Iglesias»?
Enrique, en mi opinión, nunca fue «el hijo de Julio Iglesias», artísticamente hablando. El ha demostrado que vale por sí mismo y lo ha hecho a nivel internacional. Si hubiera sido «el hijo de Julio Iglesias», su triunfo no hubiera durado tantos años.

Enrique ha dicho que en sus comienzos nunca te dijo que iba a grabar un CD y que lo hizo con dinero prestado. ¿Cuál fue tu reacción cuando te enteraste?
La verdad, no sé con qué dinero lo grabó, pero Enrique hizo un CD estupendo.

¿Y Julio José?
Julio Jr. es muy generoso, amigo de sus amigos, siempre alegre, optimista, serio y trabajador. Admiro su talento artístico, su naturalidad ante la cámara.

¿Cómo es Julio Iglesias en la intimidad, como padre?
Con mis hijos mayores no pude pasar todo el tiempo que me hubiera gustado, por mi carrera, por estar continuamente viajando. Eso es algo que he intentado cambiar con mis hijos pequeños. En la actualidad, aunque viaje mucho también, siempre vuelvo a casa, cuando tengo varios días libres entre los conciertos. Estoy encantado de pasar todo el tiempo que pueda con mis hijos, verlos crecer y disfrutar con mi mujer cada instante.

¿Crees que puedan seguir el mismo camino musical alguno de tus otros hijos?
A todos les encanta la música. En casa montan muchas veces un grupo, con sus primos, tocando la batería y la guitarra, y me invitan a ser su cantante. Son muy divertidos. Ahora bien, si van a elegir o no la música como carrera, será su decisión. Mi mujer y yo los vamos a apoyar, independientemente de cuál sea su opción.

¿Recuerdas el día que le dijiste a tu padre: «Quiero ganarme la vida cantando»?
Cuando se lo comenté, me dio la sensación de que no le hacía mucha gracia. El siempre había insistido en que yo fuera abogado. Pero luego, cuando se dio cuenta de que era algo serio, no un capricho de juventud, estuvo a mi lado en todo momento, se convirtió en mi mejor apoyo, en mi asesor, en mi compañero de viaje por este sendero de la música. Mi padre fue, indudablemente, mi mayor fan, pero también mi crítico, y eso lo valoraba muchísimo.

¿Qué significa España para ti?
Lo que siempre ha significado: mi país, mi gente, mis raíces.

La crisis económica española con la falta de empleo, ¿es una canción dura de escuchar? ¿Cuál es la salida?
Desde luego, es una canción dura de escuchar, pero hay que afrontar la realidad y buscar soluciones a largo plazo. España es un país fuerte y moderno, y tiene la energía y el valor para salir adelante. Es importante que el país permanezca unido, que se tomen decisiones pensando en el mañana, no solo en arreglar las cosas a corto plazo.

¿Es posible solucionar las crisis políticas con música?
Las crisis políticas se solucionan con medidas bien enfocadas y firmes. Pero la música puede servir por los mensajes de ánimo que transmiten algunas canciones.

¿Cómo imaginas el futuro de la música sin Julio Iglesias?
La música es inmortal. Todos estamos de paso por este mundo, pero mientras estemos aquí, debemos dar lo mejor de nosotros. Si en estos momentos pudieras escribir el libro de tu vida, ¿como te gustaría que empezara?
No me gusta escribir libros sobre mi vida, prefiero vivirla.

Ahora que llega el momento de despedirnos, insisto con la primera pregunta: ¿qué más le preguntaría Julio Iglesias a Julio Iglesias?
Bueno, mi querido Fabián, acabas de hacerle a Julio Iglesias una de las más completas entrevistas que ha tenido jamás, con preguntas en que quizás ni siquiera él hubiera pensado…

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