Realeza

Sofía de Grecia, reina contra viento y marea

Escándalos de su esposo y desprestigios de la corona. Aun así, Sofía de Grecia permanece inquebrantable a sus 82 años recién cumplidos.

Por reginab

- 30/09/2021 01:02
null

Escándalos de su esposo, desprestigio de la corona y polémica de sus hijos. Aun así, Sofía de Grecia permanece inquebrantable a sus 82 años recién cumplidos.

Por: Sandra Meneses

Educada para ser inquebrantable. Fue el destino que la polémica Federica de Grecia eligió para su hija mayor Sofía de Grecia, a quien le aconsejó regresar con su esposo Juan Carlos y reinar (a menos que quisiera vivir en el exilio y divorciada, como le sucedió a ella).

Esto ocurrió en 1976, cuando Sofía sorprendió al rey con otra mujer durante una cacería en Toledo, comprobando su infidelidad por vez primera. La anécdota, recogida en La soledad de la reina (Pilar Eyre, 2012) podría revelar rasgos de la figura digna y firme que representa la reina emérita de España, carácter que le ha valido el afecto y respeto de mucha gente.

No te pierdas: El ABC de Sofía de Grecia, la reina consorte de España

¿Cómo entender a esta mujer que ha tolerado por décadas el desapego de su esposo? ¿Cómo lo ha encauzado al grado de convertirse en la figura más popular de la familia real española, —4to lugar según YouGov—? Una de las respuestas podría estar en plena formación.

(Foto: Getty Images)

Sofía no solo es parte de una generación educada para «aguantar» y mantenerse en su lugar ante la adversidad y el escándalo

Como integrante de una familia real (aunque pobre en su momento y actualmente sin trono), el sentido del deber le fue inculcado en su infancia por su madre, la estricta Federica de Hannover, nieta del último káiser de Alemania y bisnieta del rey Christian IX de Dinamarca. Federica dio a luz a la princesa real el 2 de noviembre de 1938 en Atenas.

El rey de Grecia era su tío Jorge, pero al no tener hijos, su hermano Pablo, padre de Sofía, heredó el trono. No obstante, los vaivenes, las alianzas y simpatías políticas de la Segunda Guerra Mundial orillaron a la familia a huir de Grecia de manera repentina para vivir en el exilio en Creta, Egipto y Sudáfrica (con consiguientes apuros económicos, claro).

En efecto, la vida de Sofía no fue fácil desde el inicio, pero en 1946 la monarquía volvió a instaurarse, así que ella y su familia regresaron a Grecia.

Recomendado: LA REINA SOFÍA, EL PILAR FUNDAMENTAL DE UNA FAMILIA QUE SE DESMORONA
(Foto: Getty Images)

Al fallecer su tío, Pablo ascendió al trono. Pero la princesa no estaba llamada a ser la próxima reina, sino su hermano Constantino

Aunque ella era la primogénita, aprendió a estar en segundo plano. Y es que la reina Federica las preparó así, tanto a ella como a su pequeña hermana Irene, y la historia se repitió años más tarde al momento de que la propia Sofía educó a sus hijas Elena y Cristina.

Fuerte y dominante, Federica no solamente intervino en la política, sino que comenzó a buscarle marido a su hija desde muy joven.

Hoy día, medio mundo sabe que Sofía se encontraba enamorada del príncipe heredero Harald de Noruega y que él no le correspondió. Pues bien, Federica trató de acercarlos y puede ser que algo más que el desinterés de Harald impidiera el noviazgo: la suma para la dote que la reina de Grecia había solicitado al gobierno le fue negada.

Si bien Pilar Eyre afirma que a Federica no le gustaba Juan Carlos para su hija, terminó aceptándolo. Un matrimonio aprobado, y esto es muy importante decirlo, por el dictador Francisco Franco.

(Foto: Getty Images)

En esa ocasión, la soberana de Grecia sí logró que el gobierno diera el dinero para la dote, un hecho que a la larga causó el enojo del pueblo griego y que terminó con la expulsión, una vez más, de la monarquía (entre otros motivos). En 1962 Sofía y Juan Carlos se casaban, y para felicidad de la princesa se enamoró de él. Pero no imaginaba que ese amor la llevaría a padecer múltiples infidelidades y que marcaría el curso de su vida para siempre.

No te pierdas: LAS AMANTES —Y UNA REINA— DEL REY EMÉRITO JUAN CARLOS I

El más grande apoyo del rey

En el libro La soledad de la reina, el inglés Jocelin Winthrop Young, profesor de Sofía durante su infancia, menciona que su cualidad más evidente es “su enorme capacidad de adaptación”.

El maestro tal vez se refería a la niñez ajetreada de su alumna y sus hermanos, pues vivieron en distintos países. Sin embargo, también explicaría el espíritu estoico de la reina emérita ante los escándalos de su familia. Pero esa formación estricta que un día recibió de su madre, la aplicó con sus hijos, aunque con más condescendencia (tal vez por pertenecer a otra generación, o debido a sus estudios de puericultura).

Lo cierto es que a unos años de su matrimonio los reyes eméritos Sofía y Juan Carlos dejaron de ser pareja en todo sentido

Sobre todo a partir de 1976, como narra Pilar Eyre, quien también ha revelado que desde que se casaron hasta aquel fatídico año, tuvieron una vida relativamente feliz. También estaba la presión de Franco de ser una pareja ejemplar. “Entonces no éramos nadie”, confesó Sofía a la periodista Pilar Urbano en La reina muy de cerca (2008), única biografía en la que la royal ha colaborado.

“Ella fue un gran apoyo para él. En aquella época aún vivía el general Franco, los dos tenían un objetivo común (reinstaurar la monarquía), y creo que eso los mantuvo unidos como príncipes”, comenta a la BBC Francisco Paniagua, experto en realeza.

En ese tiempo, la princesa Sofía no era considerada por los españoles como una de los suyos. “Al principio fue vista como una extranjera, una griega a la que le costaba hablar español”, asegura Mabel Galaz a la BBC, periodista de El País que en 2012 difundió la hoy día famosa fotografía de Juan Carlos en la polémica cacería de elefantes en Botsuana.

(Foto: Getty Images)

A través de los años, la percepción de los españoles hacia su reina emérita ha cambiado

Entre otras situaciones, por el apoyo que le ofreció a Juan Carlos durante la Transición a la Democracia a finales de los años 70. Y después en el intento de golpe de Estado, el 23 de febrero de 1981, que terminó por crear un ambiente de aceptación de la familia real no sólo en España, sino en el mundo gracias a la postura a favor de la democracia que tomó el rey.

Recomendado: 10 puntos clave en la vida de la reina Sofía

Un hecho que también sumó a que la gente valorara a Sofía fue el escándalo de la cacería en 2012, el cual logró justo el efecto contrario al reconocimiento que la Casa Real obtuvo en 1981.

“Con el paso del tiempo, esa presencia suya a su lado (del rey emérito) la situó en una posición muy buena”, expresa Galaz. Pero en 2012 ella dejó de apoyar a su esposo y la capacidad de adaptación de la que hablaba su profesor empezó a consolidarse.

Tragos amargos: desplantes y desprestigios

Si bien estamos acostumbrados a compadecer a la reina porque parece haber sacrificado su vida personal en pos de su familia y la corona de España, también hay que mirarla desde otra perspectiva: como una mujer educada para ello. Una tarea que tal vez le ha supuesto una satisfacción personal por el deber cumplido.

Quizá la estemos subestimando y ella sea más fuerte de lo que se piensa. Y es que además de las infidelidades y el desapego de su marido, Sofía ha lidiado con los escándalos y desplantes de sus hijos.

Te puede interesar: La realeza y sus íconos de moda: Reina Sofía

Con Cristina y su esposo, Iñaki Urdangarin, por la corrupción del caso Nóos (2011), que lo mantiene en la cárcel. Ella fue acusada por lo mismo, absuelta y hoy vive en una especie de semidestierro.

(Foto: Getty Images)

Froilán y Victoria Federica, los hijos de Elena, son criticados porque él aún no termina la universidad, y aunque ella también estudia, a ambos se les conoce más por su vida de fiestas. Hay que recordar que Juan Carlos pagaba (o paga) los gastos de sus hijas y nietos.

Felipe no ha sido la excepción a la hora de preocupar a su mamá y se señala a Letizia como la causante por los desplantes que le ha hecho. El peor fue el de Mallorca tras la misa de Pascua en 2018. El más reciente sucedió este verano, de nuevo Mallorca, donde al parecer fue ignorada por su hijo y su nuera, al menos públicamente, pues no se les vio juntos en ningún momento durante la gira de los reyes por la isla.

La estrategia de Sofía. ¿Cómo ha reaccionado la reina emérita ante estas situaciones difíciles de tolerar?

Se ha mantenido serena y como si nada pasara. Esa sonrisa en público que, según Eyre, estrenó al volver de India en 1976 tras ver la infidelidad de su esposo, no ha desaparecido.

Así, tranquila, la vimos en 2018, cuando tan sólo unos días después del desaire de su nuera, ésta le abrió la puerta del auto y entraron sonrientes a ver a Juan Carlos al hospital.

Lo mismo sucedió hace unas semanas en Mallorca, donde la emérita mostró que tiene su propia agenda y se dejó ver liberando una tortuga. Al parecer ajena a las notas de prensa que evidenciaron que no se vio con su hijo y su familia.

(Foto: Getty Images)

Éste es parte del trabajo de Sofía, claro, y lo aprendió bien de su mamá

La mayor prueba de su templanza se refleja cada vez que Corinna zu Sayn-Wittgenstein (también conocida como Corinna Larsen, quizá la amante más famosa de su esposo) hace alguna declaración, o cada que los medios difunden algo sobre ella.

Lee: Reina Sofía y Letizia Ortiz, perfiles de dos reinas

La última entrevista de Corinna, publicada por Paris Match, fue un escándalo, y nos hace pensar si realmente la reina Sofía hace como si no pasara nada ante tanta polémica.

“(El rey) fue muy explícito al confiarme: ‘Tengo dos frentes contra mí. El primero lo forman mi esposa y sus lugartenientes. Tiene prisa por poner a su hijo en el trono porque tiene mucha más influencia en él que en mí. El segundo está encarnado por Mariano Rajoy (primer ministro español de 2011 a 2018). Pretende castrarme y debilitar la monarquía’”, expresó Corinna el pasado 16 de septiembre, causando revuelo al hablar de un “golpe interno” contra Juan Carlos.

Si la reina y el entonces primer ministro Rajoy planearon un “golpe interno”, resultó:

  • Juan Carlos (el marido infiel y rey corrupto) abdicó en 2014 y hoy vive en el exilio.
  • Felipe (el hijo al que Sofía formó para reinar) está en el trono y la monarquía parece debilitada.

Por la manera de pensar y actuar de la emérita, tan institucional, el desprestigio de la Casa Real es algo que probablemente no deseaba. Sin embargo, lo que Corinna asegura no parece disparatado y tiene cierta lógica.

Reina Sofía

Pero si fuera verdad y al pensar en todo lo que Sofía ha vivido en su matrimonio…

¿Provocaría desagrado ver que un marido tremendamente infiel y rey corrupto esté tan desprestigiado, como Juan Carlos? ¿O sería mal visto que ella hubiera sido parte de una conspiración a fin de que su trabajo formando a Felipe diera fruto, con la esperanza de que con él la monarquía recuperara su prestigio?

Lo único cierto es que a lo largo de los años la reina ha sabido ganarse el afecto y respeto de todos. Y no necesitó de su hijo, su nuera o sus nietas para restablecer su imagen luego de que una ex de su marido casi expresara que era una conspiradora.

No, Sofía se basta a sí misma. Parafraseando un dicho popular, podríamos decir que con tantos años de reina ¡vaya que sabe mover el cetro!

Te puede interesar: EL GOBIERNO ESPAÑOL AUMENTA EL SUELDO A LOS REYES DE ESPAÑA

En esta nota

  • españa
  • realeza
  • reina Sofia
  • Sofía de Grecia

Recibe todas las noticias en tu e-mail

Encuentra moda, belleza, realeza, entretenimiento y estilo de vida.

Debes completar un tu e-mail Debes completar un e-mail correcto.
Ya estás suscrito a nuestro newsletter. Pronto recibirás noticias en tu correo.
Ya estás suscrito a nuestro newsletter. Pronto recibirás noticias en tu correo.

Suscribirse implica aceptar los Términos y Condiciones

Sigue leyendo

Ranking

Más de Realeza