Con el paso de los años, es normal que aparezcan líneas de expresión alrededor de la boca, especialmente en la zona del labio superior, donde suelen conocerse como código de barras. Aunque forman parte natural del envejecimiento de la piel, hay días en los que queremos que el maquillaje se vea más uniforme, que el labial no se acumule en las pequeñas líneas y que el rostro conserve una apariencia fresca.
La buena noticia es que no necesitas cubrir la piel con muchas capas de maquillaje para conseguirlo. De hecho, una base demasiado espesa o un corrector muy seco pueden hacer que las arrugas se noten más. La clave está en preparar bien la piel, elegir texturas ligeras y aplicar los productos con pequeños toques, sin arrastrarlos.
Si tienes más de 50 años y buscas cómo disimular las arrugas alrededor de la boca, estos siete trucos pueden ayudarte a conseguir un resultado natural sin renunciar a tu labial favorito.
1. Hidrata la piel antes de aplicar el maquillaje
Una piel bien hidratada suele ofrecer una superficie más flexible para trabajar el maquillaje. Cuando la piel está seca, las líneas de expresión pueden destacar más y algunos productos tienden a acumularse en ellas.
Antes de maquillarte, aplica una crema hidratante adecuada para tu tipo de piel y deja que se absorba. Si tu rutina incluye protector solar, utilízalo antes del maquillaje y respeta el tiempo de asentamiento que indique el producto.
No necesitas una crema excesivamente rica ni aplicar muchas capas. Busca una textura que te resulte cómoda y que no deje la piel demasiado resbaladiza. Este primer paso ayuda a que la base y el labial se distribuyan de manera más uniforme.
2. Elige una base de maquillaje ligera y luminosa
Si quieres disimular las arrugas alrededor de la boca, evita aplicar demasiada base en esa zona. Las fórmulas muy densas o mates pueden acumularse en los pliegues y hacer que las líneas se vean más marcadas, especialmente cuando utilizas varias capas.
Una base ligera, flexible y de acabado natural suele ser una buena opción. Aplica una pequeña cantidad en el centro del rostro y difumínala hacia el exterior con una esponja ligeramente húmeda o una brocha suave. Al llegar al contorno de la boca, utiliza el producto que quede en la herramienta, sin añadir más de forma automática.
El objetivo no es borrar por completo la textura de la piel, sino unificar el tono sin crear una capa visible. Un acabado natural puede resultar más favorecedor que una cobertura muy alta.
3. Usa corrector solo donde lo necesitas
El corrector puede ayudar a disimular pequeñas manchas o diferencias de tono alrededor de los labios, pero aplicar demasiado producto puede acentuar las líneas de expresión.
Elige una fórmula flexible y de textura ligera. Deposita una cantidad pequeña en los puntos que quieras corregir y difumina con suaves toques, sin arrastrar la piel. Si la zona no necesita mucha cobertura, no es necesario aplicar corrector en todo el contorno de la boca.
También conviene evitar los productos demasiado claros, ya que pueden crear un contraste poco natural con el resto del rostro. Un tono cercano al de tu piel suele integrarse mejor y permite que el maquillaje se vea más uniforme.
4. Utiliza muy poco polvo en el contorno de los labios
El polvo fijador ayuda a controlar los brillos y a prolongar la duración del maquillaje, pero aplicar demasiado en las líneas alrededor de la boca puede hacer que la textura se note más.
Si necesitas fijar la base, utiliza una brocha pequeña y suave para depositar una cantidad mínima de polvo fino, preferiblemente en las zonas donde el maquillaje tiende a moverse. No es necesario sellar todo el contorno de los labios con una capa generosa.
Si tu piel es seca, puedes prescindir del polvo en esa área y fijar únicamente las zonas que lo necesiten. El acabado debe sentirse ligero, no tirante.
5. Perfila los labios para evitar que el labial se desplace
Cuando aparecen líneas alrededor de la boca, los labiales cremosos o muy fluidos pueden desplazarse hacia ellas, especialmente si la fórmula no tiene buena fijación. Un delineador de labios puede ayudar a definir el contorno y mantener el color en su lugar.
Elige un perfilador de un tono parecido al de tus labios o al del labial. Dibuja la línea siguiendo su forma natural, sin exagerar el contorno para intentar borrar las arrugas. Después, puedes rellenar ligeramente los labios con el mismo lápiz antes de aplicar el color.
Este paso también ayuda a conseguir un acabado más uniforme cuando el labial pierde intensidad a lo largo del día. La clave es trabajar con precisión y evitar los trazos demasiado oscuros que creen una línea rígida alrededor de la boca.
6. Prefiere labiales cremosos y tonos que iluminen el rostro
La textura y el color del labial influyen en el resultado final. Las fórmulas muy secas pueden marcar las pequeñas irregularidades de los labios, mientras que algunos acabados cremosos ayudan a que se vean más suaves y flexibles.
Puedes probar tonos rosa natural, rosa malva, nude rosado o coral suave si buscas un efecto discreto. Si te gustan los colores intensos, no tienes que renunciar al rojo o al borgoña: elige una fórmula cómoda, prepara los labios y utiliza un perfilador para definir el contorno.
Los acabados satinados suelen ofrecer un equilibrio entre luminosidad y definición. Si prefieres un labial mate, busca una fórmula flexible y evita las que dejan una sensación excesivamente seca. Recuerda que ningún color elimina las arrugas, pero algunos acabados pueden hacer que el conjunto se vea más armonioso.
7. Ilumina estratégicamente sin marcar las líneas de expresión
Un toque de luminosidad puede aportar frescura al rostro, pero es importante colocarlo donde favorezca. Los iluminadores con partículas grandes o demasiado brillantes pueden destacar la textura de la piel si se aplican directamente sobre las líneas alrededor de la boca.
Si te gusta el efecto luminoso, prueba una fórmula fina y discreta en la parte alta de los pómulos o en otros puntos del rostro que quieras destacar. Alrededor de los labios, mantén el maquillaje ligero y evita acumular productos brillantes en los pliegues.
También puedes utilizar un toque de rubor en crema bien difuminado para dar una apariencia más fresca al rostro. No se trata de distraer la atención de las arrugas a toda costa, sino de equilibrar el maquillaje para que la piel conserve un aspecto natural.
¿Qué maquillaje evitar si tienes arrugas alrededor de la boca?
Si quieres suavizar visualmente las líneas de expresión, presta atención a las fórmulas muy secas, las bases de cobertura excesiva y las capas gruesas de polvo. Estos productos no son necesariamente inadecuados para todas las personas, pero pueden resaltar la textura si no se adaptan a las necesidades de tu piel.
También es preferible no estirar la piel para aplicar la base o el delineador. Trabaja con movimientos suaves y comprueba el resultado con luz natural, ya que la iluminación artificial puede ocultar acumulaciones de producto.
Por último, recuerda que las arrugas no son un defecto que debas corregir. El maquillaje puede ayudarte a conseguir el acabado que te gusta, pero no necesitas una piel completamente lisa para verte arreglada y elegante.
Cómo conseguir un maquillaje natural después de los 50
Para que el maquillaje se vea bonito durante más tiempo, menos puede ser más. Una piel hidratada, una base ligera, un corrector aplicado solo donde hace falta y un labial cómodo pueden marcar una diferencia en el resultado.
Antes de comprar productos nuevos, prueba a cambiar la cantidad y la forma de aplicación de los que ya tienes. A veces, retirar el exceso de base del contorno de la boca o sustituir un labial muy seco por uno más flexible es suficiente para mejorar el acabado.
Lo más importante es que te sientas cómoda con tu reflejo. Después de los 50, puedes seguir experimentando con colores, texturas y técnicas hasta encontrar una rutina que acompañe tu estilo sin ocultar la expresión natural de tu rostro.