Diseñado originalmente en la década de 1930 como una bolsa de silla de montar, este accesorio alcanzó el estatus de mito cuando la princesa de Mónaco lo utilizó para un propósito tan elegante como inesperado.
Si en tu armario cuentas con una de las piezas más emblemáticas de la moda, pero aún tienes dudas de su autenticidad, sigue al pie de la letra los siguientes consejos