Todo lo que necesitas saber sobre protección solar

Protección solar

Todos los días recibimos muchísima información sobre protección solar y los diferentes tipos de factor de protección. Sin embargo, hay un detalle que seguramente muchos pasan por alto: ¿sabemos aplicarnos bien la crema? La mayoría usa menos cantidad de la necesaria o deja fuera zonas como el cuello, lo que implica un gran riesgo para la piel. Así que vamos a hablar de cómo usar correctamente el fotoprotector. 1. Debemos aplicarlo antes de salir de casa y antes de vestirnos. 2. Hay que utilizar una cantidad generosa: Para obtener el nivel de protección indicado en el envase, debes aplicar unos 35 ml de producto por todo el cuerpo y en cada aplicación. Esto equivale al tamaño de una pelota de ping-pong. Por tanto, un envase de 200 ml debería utilizarse para unas 6-7 aplicaciones. Si consideras cada zona por separado (la cara, el brazo, etc.) aplica en cada una el equivalente a una moneda mediana. 3. Siempre hay que extenderlo de manera uniforme: Nunca se debe dejar de poner crema en las zonas más olvidadas, como las orejas, el cuello, la nuca, el dorso de las manos, el interior de las rodillas y los empeines. 4. La frecuencia para renovar la aplicación de la crema de protección solar debe de ser cada 2 horas y cada vez que salgas del agua, aunque uses un fotoprotector waterproof, ya que pierde eficacia al absorber la radiación, y el sudor y el roce con la toalla arrastran parte del producto. 5. Utilizar protección solar todo el año en el rostro, incluso en invierno, aunque pensemos que en la oficina no nos da el sol, también la radiación de la pantalla de la computadora puede provocarnos manchas.

Protección solar

(Foto: The Grosby Group)

Cuidado con…

A veces se suelen cometer errores bastante comunes que pueden anular el efecto de la crema solar y son los siguientes: Aplicar primero el protector y luego tu crema facial diaria. Debe hacerse al revés: lo último que hay que aplicar en el rostro es, siempre, el fotoprotector. Este producto realiza un efecto pantalla que protege la piel de la radiación, por eso siempre tiene que ser lo último en aplicar en el rostro. Además, para que la crema de tratamiento (antiedad, reafirmante, etc.) sea eficaz, sus principios activos deben penetrar directamente en la piel sin que haya nada que dificulte su absorción. ¿Y si se usa maquillaje? Se puede sustituir la base de maquillaje, después de aplicarte la crema protectora, por un protector con color: BB Creams con SPF, fotoprotectores compactos que se aplican con una esponjita.

Más tips...

Utilizar antimosquitos y bloqueador solar al mismo tiempo. Estudios recientes sugieren que los repelentes de insectos que contienen DEET (ingrediente habitual en estas fórmulas) pueden degradar el SPF (factor de protección) de la crema solar. De hecho, no se aconsejan los productos con repelente y SPF a la vez. Si no hay más remedio que usar ambos, se debe aplicar primero el protector solar, dejar pasar 20 min, y, a continuación, aplicar el repelente. También hay que tener en cuenta que muchas veces, las quemaduras solares se producen en el momento más inesperado, cuando creemos estar falsamente protegidos. En las siguientes situaciones también es imprescindible aplicarte crema protectora: Si el día está nublado es importante protegerte de la misma manera que un día de sol, ya que el 95% de las radiaciones solares logran atravesar las nubes y llegan intactas a tu piel.

Protección solar

(Foto: The Grosby Group)

Si se está en el agua o hace viento, el no tener sensación de calor puede hacer olvidar que los rayos siguen incidiendo en la piel. Bajo una sombrilla también debe ponerse protección, ya que a la sombra sigue penetrando la radiación solar. Y aunque la piel esté morena (signo de que la piel ha estado en contacto con la radiación solar y ha sufrido) nunca se debe dejar de aplicar crema protectora, ya que el bronceado no te protege frente a los UVB ni bloquea los efectos de las radiaciones UVA y los rayos infrarrojos. ¡Pon en práctica estos consejos y tu piel te lo agradecerá!

Información proporcionada por Gabriela del Fueyo Colinas, QFB experta en dermocosmética, facialista y cosmetóloga.
Relacionado