Alimentación y ejercicio para prevenir la osteoporosis

Alimentación y ejercicio para prevenir la osteoporosis

Vitamina D, calcio, actividad física, esenciales para fortalecer tus huesos.

¿Sabías que?

1 de cada 2 mujeres mayores de 50 años sufrirán una fractura osteoporótica en algún momento de su vida, afirma la International Osteoporosis Foundation.

Qué es

La osteoporosis es una enfermedad que produce la pérdida de masa ósea, así como el daño progresivo del esqueleto, provocando huesos frágiles propensos a fracturas. Desafortunadamente es una enfermedad que no tiene síntomas ni presenta dolor, por lo que la mayoría de los casos se detecta en una etapa avanzada, comúnmente hasta sufrir una fractura.

Causas

Existen tres factores principales que influyen en su desarrollo: la nutrición, la actividad física, y la genética, explica el doctor Jesús Fernando Pérez Velasco, especialista en Medicina Interna de Especialidades Médicas Integradas (EMI).

De acuerdo con el doctor Pérez, a partir de los 30 años aproximadamente, la densidad ósea comienza a disminuir un ocho por ciento cada década, por lo que el cuidado de la alimentación es crucial en esta etapa, además de la adecuada actividad física.

Cómo prevenirla

Si bien, hay factores de riesgo que no pueden ser modificados como la edad, menopausia, historia familiar de osteoporosis, existen otros de los que sí podemos tener el control, entre ellos; vida sedentaria o inmovilidad, alimentación, abuso de grasas, azúcares, alcohol o tabaquismo.

Alimentación

Una dieta balanceada que incluya diferentes vitaminas y minerales como calcio, vitamina D, magnesio, zinc y silicio entre otros, sirve como escudo para evitar este padecimiento que se presenta normalmente entre los 35 y 40 años dependiendo también del sexo, pues las mujeres son más propensas a desarrollarla después de la menopausia debido a la pérdida de estrógeno.

La mayoría de las vitaminas y minerales que se necesitan se encuentran en lácteos, frutas, verduras y algunos cereales.

Ejercicio

La actividad física es también parte fundamental del desarrollo de la estructura ósea y el tratamiento de recuperación cuando se ha diagnosticado con osteoporosis, pues una persona que tiene nula actividad física puede llegar a perder hasta el 40 por ciento de la densidad ósea.

Los ejercicios de resistencia y que promuevan la fuerza muscular, como la caminata, ayudan a que el hueso se solidifique, “cada vez que damos un golpecito en el hueso cambia su formación y se vuelve más duro sobre todo donde lo necesita, una persona que tiene este estímulo constante puede hacer que el hueso se haga más fuerte”, explica el doctor Pérez Velasco.

A pesar de que es importante hacer ejercicio desde edades tempranas, una persona de 40 o 50 años que nunca lo ha hecho, puede fortalecer también el hueso desde el momento en que decida comenzar a ponerse en forma. Por otra parte, existen actualmente medicamentos que pueden retardar o incluso detener el debilitamiento de los huesos.

Detección oportuna

La densitometría ósea, un proceso no invasivo, sirve para detectar la osteoporosis. Se trata de tomar una imagen principalmente de la cadera y las vertebras mediante la cual se puede observar el grado de desgaste de los huesos para hacer un diagnóstico y comenzar un tratamiento adecuado.

El tratamiento, luego de ser diagnosticado, depende de cada paciente, sin embargo los más comunes son los suplementos de calcio, consumo de vitamina D y estrógenos que ayudan a evitar fracturas y pérdida ósea.

Finalmente, anota el especialista, aunque no es una enfermedad mortal, la osteoporosis puede afectar gravemente la calidad de vida de quien la padece, por ello es importante cuidar la alimentación y evitar el sedentarismo, así como la realización de estudios a partir de los 35 años para su oportuna detección y tratamiento.

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