La tranquila vida de Carolina de Mónaco

La tranquila vida de Carolina de Mónaco

La primogénita de los príncipes Raniero III de Mónaco y Grace Kelly ha preferido alejarse de los reflectores y pasar largos periodos en París

Carolina de Mónaco ya ha dejado el protagonismo a su hija Carlota Casiraghi y a sus hijos varones Andrea y Pierre, y pasa largas temporadas sola en su apartamento parisino de la elegante Avenue Foch, haciendo una vida muy sencilla.

Con gafas y sin apenas maquillaje, pasea a su perro y va al supermercado como cualquier parisina. ¿Y de amores? Nada, lo que es inusual en una princesa que vivió enamorada desde muy jovencita.

En un almuerzo reciente en Maison de la Truffe de la rue Marbeuf, Carolina, de 58 años, dijo estar encantada de ser abuela de nuevo.

¿Sus mejores amigos en la ciudad? Siguen siendo Karl Lagerfeld, la exmodelo Inès de la Fressange y el coreógrafo y bailarín Jean-Christophe Maillot.

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