Mucho antes de convertirse en una de las parejas más comentadas de la realeza británica, el príncipe Harry y Meghan Markle compartieron una noche de Halloween que parecía sacada de una película. La celebración tuvo lugar en Toronto, cuando su relación todavía se mantenía en privado y ambos intentaban disfrutar de su romance lejos de la atención pública.
Para pasar desapercibido en una fiesta temática, Harry recurrió a un famoso actor con una petición poco habitual: quería pedirle prestado un disfraz completo que había utilizado en una de sus películas. La elección no fue casual, pues el atuendo estaba diseñado para transformar por completo la apariencia de quien lo llevara.
El protagonista de esta historia fue Tom Hardy, quien había interpretado a Max Rockatansky en Mad Max: Fury Road. Según el relato que Harry compartió en sus memorias, Spare, el príncipe se puso en contacto con el actor para preguntarle si podía utilizar su vestuario para la celebración.
El disfraz de Mad Max que el príncipe Harry le pidió prestado a Tom Hardy
La fiesta tenía una temática apocalíptica y Harry quería evitar que alguien lo reconociera. Por eso, en lugar de elegir un disfraz convencional, pensó en el atuendo de Max, el personaje de
Hardy en la película estrenada en 2015.
El príncipe contó que le preguntó al actor si podía prestarle el disfraz completo, no solamente una pieza. La petición incluía todo el conjunto necesario para recrear la imagen del personaje y ocultar su identidad durante la noche.
La respuesta de Hardy permitió que Harry consiguiera el vestuario que buscaba. Así, el hijo del entonces príncipe Carlos pudo asistir a la celebración con una apariencia muy distinta de la
habitual, mientras su relación con Meghan todavía no se hacía pública.
Meghan Markle también sorprendió con su disfraz de Halloween
Meghan tampoco pasó desapercibida durante aquella fiesta. Para seguir la temática apocalíptica, la entonces actriz eligió unos shorts negros rasgados, una camiseta de camuflaje y medias de red. El contraste con el vestuario de Harry hizo que la pareja encajara en el ambiente de la celebración.
De acuerdo con el relato del príncipe, Meghan reaccionó con una mezcla de risa y sorpresa cuando lo vio con el disfraz de Mad Max. La transformación era tan llamativa que Harry consiguió su objetivo: pasar inadvertido en una fiesta en la que asistieron con amigos cercanos.
La fiesta de Halloween que coincidió con la filtración de su romance
La noche también quedó ligada a uno de los momentos decisivos de su relación. Según lo que Harry narró en Spare, antes de la fiesta recibieron una advertencia de que su romance estaba a punto de hacerse público en la prensa. La noticia apareció al día siguiente, poniendo fin al anonimato con el que habían intentado proteger sus primeros meses juntos.
La celebración en Toronto se convirtió así en un recuerdo de una etapa en la que Harry y Meghan todavía podían salir con amigos sin que cada detalle de su vida privada se convirtiera en noticia. Con el tiempo, su noviazgo se hizo público, anunciaron su compromiso en noviembre de 2017 y se casaron el 19 de mayo de 2018.
Archie y Lilibet: los disfraces de Halloween de los hijos de Harry y Meghan
Años después, Harry y Meghan también han compartido detalles de cómo celebraban Halloween con sus hijos. Durante una aparición de Meghan en The Ellen DeGeneres Show en 2021, la duquesa contó que Archie había llevado un disfraz de dinosaurio, aunque al principio no estaba muy convencido de usarlo y solo mantuvo puesta la cabeza durante unos cinco minutos.
Por su parte, Lilibet, que entonces tenía menos de cinco meses, llevó un disfraz de zorrillo inspirado en Flower, el personaje de Bambi. La anécdota mostró una faceta más familiar de los Sussex y recordó que, incluso en una familia tan observada, los disfraces infantiles pueden terminar siendo una pequeña aventura.
La historia de Halloween de Harry y Meghan reúne así dos etapas de su vida: el romance discreto que intentaban mantener en privado y las celebraciones que después compartieron como padres. Y en el centro de aquella primera noche quedó una petición inesperada a Tom Hardy que ayudó al príncipe a convertirse, por unas horas, en alguien irreconocible.