El futuro de las princesas Beatriz y Eugenia de York dentro de la monarquía británica vuelve a generar preguntas. Aunque ambas conservan sus títulos y mantienen vínculos familiares con el rey Carlos III y el príncipe William, su presencia en los actos oficiales ha disminuido en medio de la controversia que rodea a sus padres.
Las hijas de Andrés Mountbatten-Windsor y Sarah Ferguson no son miembros activos de la familia real británica (working royals), por lo que no representan oficialmente al monarca ni desempeñan una agenda institucional financiada para ese propósito. Beatriz ha desarrollado su carrera en el ámbito empresarial, mientras que Eugenia trabaja en el mundo del arte.
Esta diferencia es importante para entender por qué su posible regreso a un papel más visible no depende únicamente de su parentesco con el rey. También tendría que ver con las decisiones de la institución sobre quiénes representan oficialmente a la Corona y qué funciones desempeñan.
El escándalo de Andrés Mountbatten-Windsor y Sarah Ferguson
Uno de los factores que ha complicado la percepción pública de las princesas es la controversia relacionada con sus padres y sus vínculos con Jeffrey Epstein, el financiero estadounidense condenado por delitos sexuales.
Andrés, hermano del rey Carlos III, perdió sus títulos reales en 2025 tras años de escrutinio por su relación con Epstein. En febrero de 2026 fue arrestado bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público y posteriormente quedó bajo investigación. Ha negado haber cometido irregularidades relacionadas con Epstein.
Sarah Ferguson también ha sido objeto de críticas por sus vínculos con el financiero. La atención
mediática sobre ambos ha contribuido a que la situación de sus hijas sea observada con mayor detenimiento.
Sin embargo, es importante distinguir las responsabilidades individuales: Beatriz y Eugenia no han sido acusadas de los delitos atribuidos a otras personas por este caso. Que sus nombres aparezcan en documentos relacionados con Epstein tampoco constituye, por sí mismo, una prueba de conducta ilícita.
El impacto sobre las princesas se relaciona, principalmente, con la exposición pública de su familia y con las preguntas sobre cómo la monarquía quiere gestionar su imagen institucional.
¿Por qué Beatriz y Eugenia no son miembros activos de la familia real?
Aunque ambas conservan el tratamiento de princesas, nunca han desempeñado funciones oficiales de tiempo completo como las del príncipe William, Kate Middleton o la princesa Ana.
Las dos han construido carreras profesionales fuera de la agenda institucional. Beatriz ha trabajado en el sector empresarial y Eugenia se ha dedicado al mercado del arte y a iniciativas filantrópicas.
Por esta razón, participar en celebraciones familiares o acudir a determinados eventos no equivale a formar parte de la estructura de miembros activos de la Corona. Una invitación a una boda, una misa o una reunión privada tampoco significa que una princesa haya recibido nuevas responsabilidades oficiales.
La distinción cobra importancia en una monarquía que busca mantener una estructura más reducida, con un grupo limitado de integrantes encargados de representar al rey en compromisos públicos.
El futuro de las princesas de York con el príncipe William
Otro interrogante gira en torno al reinado que tendrá William cuando suceda a su padre. En los últimos años, el príncipe de Gales ha sido asociado con la idea de una monarquía más compacta, en la que las funciones oficiales se concentren en un grupo reducido de familiares.
En este escenario, el futuro papel de Beatriz y Eugenia dependerá, en parte, de las decisiones que se tomen sobre la composición de la institución. Algunos comentaristas reales consideran que será más difícil justificar responsabilidades oficiales para familiares que ya tienen carreras independientes y no forman parte de la agenda de trabajo del monarca.
Por ahora, la diferencia está entre conservar un lugar dentro de la familia y formar parte del equipo que representa oficialmente a la Corona.
¿Podrían perder sus títulos o sus residencias reales?
La situación de las princesas también ha despertado preguntas sobre sus títulos y sus viviendas. Sin embargo, ambos asuntos deben distinguirse de la posibilidad de asumir funciones oficiales.
Beatriz y Eugenia conservaron sus títulos de princesa después de que su padre perdiera los suyos. Su posición dentro de la línea de sucesión tampoco cambió automáticamente por las decisiones que afectaron a Andrés.
En cuanto a sus residencias, se ha informado que el rey Carlos III cubre el alquiler de los espacios que utilizan en propiedades reales: Beatriz cuenta con habitaciones en St. James’s Palace y Eugenia utiliza Ivy Cottage, en Kensington Palace, cuando está en Londres. Ambas también tienen hogares familiares fuera de esos espacios.
Estos acuerdos financieros han generado debate porque las princesas no son miembros activos de la monarquía. Sin embargo, no se ha anunciado una decisión definitiva que confirme que deban abandonar esas residencias.
La posibilidad de revisar estos arreglos en el futuro es distinta de una orden confirmada para retirarles sus viviendas o sus títulos.
Beatriz y Eugenia siguen formando parte de la familia real británica
Aunque su presencia pública ha sido más discreta, las princesas no han dejado de pertenecer a la familia real. En eventos familiares recientes han coincidido con otros integrantes de la institución, y el rey Carlos III ha mantenido muestras públicas de cercanía hacia sus sobrinas.
La situación refleja una distinción cada vez más visible en la monarquía británica: ser parte de la familia no significa necesariamente cumplir funciones oficiales ni tener un lugar permanente en los actos que representan a la Corona.
Por ahora, el futuro institucional de Beatriz y Eugenia sigue abierto. La controversia que rodea a sus padres y la intención de mantener una monarquía reducida pueden limitar sus oportunidades de asumir un papel más visible, pero no existe una prohibición oficial de regresar al círculo familiar.