Taylor Swift luce 65 quilates de diamantes en una noche que hizo historia

Taylor Swift brilló con un collar de diamantes de 65 quilates y un minivestido de terciopelo al convertirse en la artista más joven en ingresar al Salón de la Fama de Compositores de Nashville.

Taylor Swift

Taylor luce un collar tipo ‘choker’ de diamantes naturales de talla pera.

Getty Images

Taylor Swift volvió a demostrar que la moda y los grandes momentos de su carrera pueden ir de la mano. La cantante apareció en Nashville con un minivestido de terciopelo burdeos y un espectacular collar de diamantes de 65 quilates para celebrar un nuevo hito: convertirse en la artista más joven en ingresar al Salón de la Fama de Compositores de Nashville.

La ceremonia, celebrada el lunes 26 de octubre en el Music City Center, reconoció la trayectoria de Taylor como compositora y su vínculo con la ciudad que marcó los inicios de su carrera. Para una noche tan significativa, la intérprete eligió un estilismo que combinó el romanticismo de los motivos florales con el brillo de una joya de alta gama.

El collar de diamantes de 65 quilates que acaparó las miradas

La pieza protagonista del look fue un collar tipo choker de diamantes naturales de talla pera, creado a medida por la firma Leviev. De acuerdo con People, la joya tiene un valor estimado de 2.4 millones de dólares y suma 65 quilates, una elección que convirtió el escote de la cantante en el centro de atención.

Taylor complementó el collar con unos pendientes de diamantes de talla pera de 6.25 quilates, valorados en aproximadamente 128 mil dólares. El conjunto aportó un contraste luminoso a su vestido de terciopelo oscuro y reforzó el carácter especial de la ocasión.

La cantante completó el estilismo con sandalias moradas de Jimmy Choo, con una tira adornada con cristales en el tobillo. En cuanto al maquillaje, optó por labios rosa suave y un ligero toque de rubor, mientras que llevó su melena rubia peinada en un semirrecogido con ondas delicadas y su característico flequillo.

Taylor Swift

Taylor Swift lució muy juvenil con este diseño.

Kevin Mazur/Kevin Mazur/Getty Images for TAS

El minivestido de terciopelo que evocó el romanticismo otoña

Para acompañar las joyas, Swift eligió un minivestido strapless de terciopelo color burdeos de la colección otoño-invierno 2026 de Raisa Vanessa. La pieza destacaba por su estampado floral bordado en tonos naranja, morado y verde, una combinación que aportó textura y color al conjunto.

El terciopelo, asociado con los meses más fríos, resultó especialmente apropiado para una gala celebrada a finales de octubre. La silueta corta y el escote sin tirantes equilibraron el carácter ornamental del tejido con una propuesta más contemporánea.

El resultado fue un estilismo en el que cada elemento cumplió una función: el vestido aportó profundidad y un aire romántico, las sandalias sumaron un acento de color y los diamantes se convirtieron en los protagonistas indiscutibles.

Lainey Wilson y Taylor Swift

Lainey Wilson y Taylor Swift en la premiación.

Kevin Mazur/Kevin Mazur/Getty Images for TAS

Taylor Swift hace historia en Nashville

Más allá de su elección de moda, la noche tuvo un significado especial para la cantante. A sus 36 años, Taylor Swift se convirtió en la artista más joven en ingresar al Salón de la Fama de Compositores de Nashville, dentro de la categoría 20-Year Contemporary Songwriter/Artist de la generación 2026.

La distinción reconoce su contribución a la composición musical y su relación con Nashville, ciudad a la que su familia se mudó cuando ella era adolescente para que pudiera desarrollar su carrera. Swift comenzó a escribir canciones desde niña y consiguió un contrato editorial a los 14 años.

Durante su discurso de aceptación, recordó la influencia que tuvo la comunidad de compositores de Nashville en su formación y explicó que los fundamentos aprendidos allí le permitieron explorar distintos géneros a lo largo de su trayectoria.

La ceremonia llegó pocos días después del vigésimo aniversario de su álbum debut homónimo, publicado en octubre de 2006. Dos décadas después de aquel comienzo ligado al country, Taylor Swift sigue ampliando su legado como compositora y celebrando una carrera que ha transitado entre diferentes estilos musicales.

En una noche que reconoció precisamente esa evolución, sus 65 quilates de diamantes fueron el complemento perfecto para una celebración que tuvo como verdadero centro su historia musical.

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