La realeza y sus íconos de moda: Carlota Casiraghi

La realeza y sus íconos de moda: Carlota Casiraghi

La hija de Carolina de Mónaco destaca por su estilo chic y juvenil

Carlota María Pomelina Casiraghi nació el 3 de agosto de 1986 en el Principado de
Mónaco, hija de Carolina de Mónaco y el difunto Stefano Casiraghi, nieta de Raniero de Mónaco y Grace Kelly. Aunque oficialmente no es princesa, poco importa en realidad, la expectativa e interés que se crea alrededor suyo por la prensa internacional es como si lo fuera, en ocasiones superando a las princesas herederas.

Gracias a su belleza y estilo fresco y juvenil, se ha convertido en ícono de moda, sus looks son copiados por las adolescentes que quieren vestir elegantes y chic siguiendo las últimas tendencias.

Estudió filosofía en la Universidad de París, ciudad donde vivió junto a su madre y sus hermanos, en el palacete que los Grimaldi tienen en la parisina Avenida de Foch. Tiene facilidad para los idiomas y habla varios de ellos: francés, italiano, inglés y alemán. Los caballos son su pasión desde que tenía cuatro años y montar a lomo de uno de ellos es algo natural para Carlota, casi como caminar. Es una excelente amazona, ha ganado muchos premios importantes y Gucci es la firma que la patrocina, de la cual también ha sido imagen publicitaria.

Nunca ha escondido su vida privada, y desde muy joven se han podido conocer a todos sus acompañantes, que al parecer solían tener en común que eran multimillonarios, solteros y de la misma edad. Su primer romance público fue con el joven aristócrata austriaco Hubertus Arenque, también se le relacionó con Félix Winckler, y fue pareja durante mucho tiempo de Alex Dellal, hijo del
multimillonario británico Guy Dellal, con quien se creyó que podría casarse.

Pero para sorpresa de todos, a finales de 2011 comenzó una relación con el actor de origen marroquí Gad Elmaleh, quince años mayor que ella, con quien ha tenido su primer hijo, Raphaël, quien nació el 17 de diciembre 2013. Hasta el día de hoy la pareja sigue junta y disfrutando de su hijo en común.

FOTOGALERÍA: CARLOTA CASIRAGHI COMO ÍCONO DE MODA

Digna sucesora de su madre y de su abuela, Carlota deslumbra en cada una de sus apariciones, sobretodo en galas y eventos importantes, para los cuales confía sin pensarlo en Chanel o Gucci, ya sea de largo o de corto. Lo que siente por Chanel es casi una verdadera historia de amor -a pesar de haber sido imagen de Gucci- y adora al diseñador Karl Lagerfeld, amigo personal de su madre. Aunque en su listado de firmas y diseñadores de moda, también tienen un lugar preferencial Elie Saab, Giambattista Valli y Giorgio Armani Privé.

Elegante y chic son calificativos que definen perfectamente su estilo impecable, poco cargado y siguiendo las últimas tendencias de la moda. Carlota ha creado un estilismo propio y desenfadado, que junto a su elegancia natural para lucir las grandes marcas -quizás porque desde los 7 años ya vestía de Chanel- es una princesa actual con frescura y naturalidad, que tiene muy claro que prendas le sientan bien y sabe cómo sacarle partido sus puntos fuertes.

El haber crecido delante de las cámaras y en contacto con los flashes, le da una seguridad aplastante y casi siempre acierta en sus elecciones de vestuario tanto de día como de noche, de gala o en eventos menos formales.

En sus apariciones casuales, su estilo es más bien cómodo y parecido al de cualquier chica normal, lleva un look desenfadado en el que casi siempre predominan los jeans pitillos, camisetas básicas y vestidos hippie, en estos casos ni se plantea llevar tacones. Parece que la comodidad es primordial: bailarinas, botas moteras, zapatillas deportivas o sandalias son los aliados de sus pies. Carlota no se complica y apuesta por outfits casuales, cómodos y deportivos, pero sin renunciar a ir trendy.

Estos looks informales son los más imitados por las jóvenes, por ser un estilo relajado y de acorde a su edad, junto con el estilo hippie chic que Carlota lo reinventa de forma muy personal. Uno de los complementos que no suele faltar en sus outfits son las sandalias de tacón XL.

Para los eventos más formales elige vestidos de coctel súper cuidados y que la convierten en el centro de todas las miradas. Cuando no quiere fallar recurre a lo básico, normalmente el color negro es su principal aliado, un little black dress, junto con otros colores le dan la sobriedad y sencillez que busca, que son dos de sus características más importantes a la hora de vestir. Un estilo sobrio pero juvenil, donde los blazer son una de sus prendas favoritas junto con los pantalones, para los looks menos formales.

Carlota nos demuestra que se puede ser guapa y desaliñada a la vez, sabe sacar el lado más elegante a sus look bohemios y es una perfecta embajadora del estilo boho chic. Pertenece a una familia real, que una gran mayoría de sus miembros han destacado por ser ricos y con estilo, pero son la viva imagen del glamour desenfadado y casual.

Hablar de Carlota Casiraghi es hablar de estilo, elegancia y glamour, tiene una belleza única y una elegancia genética propias de las mujeres de su familia. Es uno de esos casos en los que podríamos afirmar que la elegancia y el glamour se nace con ellos, no se pueden adquirir.

Mide un 1.64 metros y pesa alrededor de los 50 kilos, siempre que le preguntan por su dieta, ella responde que tiene cuidado con los alimentos que ingiere y que sigue una dieta equilibrada desde hace muchos años. Practica deporte, le gusta esquiar y la equitación le ayuda a tener unas piernas y glúteos fuertes.

Su rostro es un rostro que muchas firmas quieren tener como imagen, pero sólo unas cuantas lo han conseguido, como Chanel, Cartier, Gucci y ahora también Montblanc, que a partir de septiembre de este año aparecerá en sus campañas publicitarias.

Sin duda, la vida de Carlota Casiraghi no es la propia de un miembro de la realeza corriente, esta joven de mirada nostálgica, es una mezcla de elegancia, belleza, locura y escándalo que hacen que ocupe multitud de portadas en los medios de todo el mundo.

Gracias a su juventud se permite aparecer en muchas ocasiones sin apenas maquillaje y sin perder un ápice de su belleza, pero normalmente su maquillaje es muy natural, casi siempre en tonos nude, aunque de vez en cuando se permite la licencia de lucir algo de color más intenso, como ojos ahumados y labios rojos, que le favorecen muchísimo con su tez clara y sus ojos verdes. Uñas de divertidos colores y peinados de románticos recogidos, casuales o melena suelta. Lo podemos resumir en pocas palabras: todo le queda bien a Carlota, de gala o informal, siempre está perfecta y guapísima.

Carlota Casiraghi es la princesa del glamour. Con un estilo femenino, trendy y sofisticado, siempre tiene el conjunto perfecto para cada ocasión. Ni si quiera en los meses de embarazo perdió su estilo, ni lo va a perder. Va a seguir siendo uno de los principales íconos de moda del mundo y marcando tendencias durante muchos años, por ello es una de las mujeres más bellas y elegantes del planeta.

FOTOGALERÍA: CARLOTA CASIRAGHI COMO ÍCONO DE MODA

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