Mónaco, una pequeña joya de la costa azul francesa

Mónaco

Entre el norte de Italia y la costa azul de Francia se encuentra esta ciudad que es un sueño para muchos

Coches descapotables, tiendas de lujo, mansiones, casinos, palacios y barcos, todo eso en un mismo lugar, Mónaco, el paraíso de los ricos y famosos. Si te gusta la idea tambén puedes conocer este pequeño territorio y sentirte una estrella mientras paseas por sus calles y marinas.

Un día es suficiente para recorrer casi todo, Mónaco es relativamente pequeña y esta dividida en tres distritos. Tiene casi 36 mil habitantes, pero apenas el 16 por ciento de ellos son monegascos nativos. El idioma oficial es el francés, pero el inglés y el italiano también son bastante utilizados. El monegasco es la lengua local original, los habitantes de más edad lo hablan entre ellos y las escuelas lo dan como asignatura obligatoria para los jóvenes.

El Principado está en territorio francés, pero es un estado soberano e independiente. Es miembro de la ONU y a pesar de tener el euro como moneda en circulación no forma parte de la Unión Europea.

En los años setenta la falta de espacio para nuevas construcciones se empezó a sentir y una gran parte de la ciudad fue construida en cima de las rocas, en algunos lugares la altura llega a 163 metros.

A partir de 1971 la solución encontrada para que la ciudad siguiera creciendo fue “robar” territorio del mar, haciendo peínsulas artificiales como Fontvieille. Esa es una de las partes más nuevas de Mónaco, donde están construidos un estadio, un complejo deportivo y un shopping center. Para 2014 se esta planeando otra expansión sobre el mar, la nueva área se llamará, Le Portier.

FOTOGALERÍA: MÓNACO, UNA CIUDAD DE ENSUEÑO

SUBIDAS Y BAJADAS

La ciudad está llena de subidas y bajadas, por eso hay que tener bastante energía si se quiere recorrerla a pie. Son muchas las escaleras que cortan las calles de arriba abajo y hay que fijarse también en los ascensores públicos, salvan muchos escalones. Otra opción es comprar el ticket de autobús válido por un día, por 3,60 euros, son seis las líneas que recorren los principales puntos turísticos y las paradas están bien señaladas.

Mónaco tiene uno de los metros cuadrados más caros del mundo y mucha fama por los yates atracados en la marina Port Hercule. Allí descansan desde simples barcos hasta gigantescos veleros, donde artistas y modelos famosos hacen sus paseos por la bonita “Côte d’Azur”. Los barcos que se ven son inmensos, algunos tienen cuatro pisos, salón de juegos, muchas habitaciones, piscina y hasta helipuerto a bordo.

Muy cerca de la marina se encuentra el lugar exacto donde empieza la famosa carrera de Formula Uno, en la calle Boulevard Albert I. Durante los días del premio, Mónaco se llena de gente, en los hoteles no quedan habitaciones libres, se cierran muchas calles y todos disfrutan del emblemático evento con mucho estilo.

Para los que visiten la ciudad fuera de la temporada automovilística y sean aficionados de la Formula Uno muchas tiendas venden todo el año camisetas, chalecos, postales y varios souvenirs con el tema para los que deseen llevarse un recuerdo.

Las casas de juego y las apuestas son otro icono de la ciudad, en el barrio Montecarlo (o Monte Carlo) está el casino que lleva el mismo nombre. El edificio fue construido en 1878, tiene salas decoradas con vitrales, esculturas y lámparas de bronce distribuidas por los diversos salones. La entrada cuesta 10 euros y para los que quieran conocer las salas privadas Europa, tienen que pagar 20 euros.

PALACIO GRIMALDI

Desde cualquier parte de la ciudad se puede ver el castillo de la familia Grimaldi, construido arriba, en las rocas. Desde el siglo XII la familia Real es la autoridad local, con la muerte del príncipe Rainiero II en 2005, asumió el poder su hijo, Alberto II. Él es el jefe de estado y el territorio es gobernado por una monarquía constitucional. Este año la familia Grimaldi celebra 710 años de reinado en Mónaco.

Los departamentos del castillo están abiertos para visitas. Desde la plaza central se consigue una vista que inspira; dan ganas de abrir una botella de champagne, respirar hondo, sentir el olor del mar y disfrutar por tener a tus pies ese pedazo de tierra tan soñado.

Después de ese breve descanso la siguiente parada es el Museo Oceanográfico y el Acuario, uno de los más grandes y completos de Europa, donde se puede ver una exposición bastante completa sobre la fauna y flora mediterránea.

Recorriendo un poco más el Principado llegamos a la Catedral, allí se encuentra el túmulo de la famosa actriz Grace Kelly. Ella nació en Estados Unidos pero después de casarse con el Príncipe Rainiero en 1956 se convirtió en la princesa Grace de Mónaco y a los 52 años murió en un extraño accidente de coche.

CÓMO LLEGAR

No hay aeropuerto en Mónaco, el más cercano está en la ciudad francesa de Niza a 25 kilómetros. Para llegar en coche la mejor opción es ir por la Costa Azul francesa por la carretera A8 que va bordeando el mar. También es posible ir en tren, una opción económica y ágil ya que los trenes franceses son bastante puntuales, cómodos y modernos. El trayecto Niza-Montecarlo dura menos de 30 minutos y el ticket cuesta entre 7 y 10 euros. En la misma estación de tren esta la oficina de turismo, allí podrás conseguir mapas y guías gratuitos de la ciudad.

FOTOGALERÍA: MÓNACO, UNA CIUDAD DE ENSUEÑO

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