El príncipe Harry volvió a hablar abiertamente sobre su salud emocional y las consecuencias que tuvo durante años la muerte de su madre, la princesa Diana. En una conversación con la neurocientífica Mary-Frances O’Connor para una nueva clase de MasterClass, el duque de Sussex recordó los ataques de pánico que experimentaba antes de ir a trabajar y cómo llegó a reconocer que necesitaba comprender lo que estaba viviendo.
La sesión, titulada Redefining Grief: Building Resilience Through Loss (Redefinir el duelo: desarrollar resiliencia a través de la pérdida), explora los efectos emocionales y físicos del duelo.
Durante la conversación, Harry explicó que durante mucho tiempo evitó enfrentarse a sus emociones y que, con los años, esa desconexión tuvo consecuencias que comenzó a reconocer en su vida adulta.
El príncipe Harry recuerda los ataques de pánico que sufría antes de ir a trabajar
Uno de los momentos más reveladores de la conversación ocurrió cuando Harry describió cómo una situación cotidiana, como ponerse una camisa formal, podía desencadenar una sensación de angustia.
El duque de Sussex explicó que el cuello de la prenda le hacía sentir que se estaba asfixiando y que, en aquella etapa, experimentaba ataques de pánico incluso mientras iba en el automóvil rumbo al trabajo.
“Empecé a darme cuenta de que probablemente estaba muy agotado”, recordó al hablar de aquel periodo. Según explicó, fue entonces cuando comprendió que había algo más profundo que necesitaba atender.
Harry también describió la presión que sentía ante los compromisos públicos: vestirse con traje, salir del automóvil frente a las cámaras y exponerse a las miradas de los demás podían convertirse en fuentes de ansiedad. Sus palabras muestran cómo, detrás de las apariciones públicas y las obligaciones institucionales, atravesaba una experiencia emocional que no siempre sabía identificar ni expresar.
La muerte de la princesa Diana y el duelo que el príncipe Harry guardó durante años
La conversación también abordó la muerte de la princesa Diana, quien falleció en un accidente automovilístico en París en 1997, cuando Harry tenía 12 años.
El duque recordó que durante muchos años respondió que estaba bien cuando alguien le preguntaba cómo se sentía. Con el tiempo, reconoció que esa respuesta no reflejaba necesariamente lo que ocurría en su interior.
En la sesión, Harry explicó que había permanecido emocionalmente desconectado durante un largo periodo y que su experiencia del duelo no había desaparecido simplemente porque evitara hablar de ella.
La neurocientífica Mary-Frances O’Connor, especialista en el estudio del duelo, participó en la conversación para explicar cómo la pérdida puede tener efectos tanto emocionales como fisiológicos. El diálogo permitió relacionar las experiencias personales del príncipe con una reflexión más amplia sobre la manera en que las personas procesan la ausencia de alguien importante.
El príncipe Harry también habló de la depresión que vivió tras mudarse a Canadá
En la misma MasterClass, Harry recordó otro momento difícil: su traslado a Canadá junto a Meghan Markle y su hijo, el príncipe Archie, a finales de 2019.
El duque explicó que, al alejarse del entorno de estrés al que estaba acostumbrado, experimentó una caída de adrenalina que no esperaba. Según sus propias palabras, durante los primeros días sintió que ya no podía funcionar como antes y que necesitaba comprender lo que le estaba ocurriendo.
Harry contó que atravesó un periodo de depresión de aproximadamente dos semanas y que llegó a sentir que dependía de la adrenalina para mantener su ritmo habitual.
La experiencia le permitió reconocer que vivir bajo una presión constante también podía tener consecuencias cuando esa dinámica cambiaba. En enero de 2020, él y Meghan anunciaron su intención de dejar de desempeñar funciones como miembros sénior de la familia real británica.
La terapia y la importancia de hablar sobre la salud emocional
Al compartir estas experiencias, Harry ha insistido en la importancia de comprender el duelo y buscar herramientas para procesarlo. Su conversación con O’Connor forma parte de una iniciativa educativa que busca explicar cómo la pérdida puede afectar a las personas a lo largo de su vida.
La nueva clase de MasterClass también está vinculada con organizaciones que apoyan a personas en duelo, entre ellas Comfort Zone Camp y Scotty’s Little Soldiers, esta última dedicada a acompañar a niños y jóvenes que han perdido a un progenitor que formaba parte de las Fuerzas Armadas.
El testimonio del príncipe no presenta una solución universal para el sufrimiento emocional, pero sí pone sobre la mesa una experiencia que durante años le resultó difícil reconocer. Al hablar de los ataques de pánico que sufría antes de trabajar y de las consecuencias del duelo por su madre, Harry vuelve a centrar la atención en la importancia de no minimizar el malestar emocional.