La justicia noruega levantó este lunes 2 de noviembre la prisión preventiva de Marius Borg Høiby, hijo de la reina Mette-Marit. Sin embargo, su salida de prisión no significa que haya recuperado la libertad plena: por ahora, permanecerá bajo arresto domiciliario en el palacio de Skaugum, con una pulsera electrónica.
La decisión fue tomada por el Tribunal de Distrito de Oslo, que aceptó los argumentos de su defensa y rechazó la petición de la Fiscalía para prolongar el régimen de prisión preventiva ante el riesgo de que cometiera nuevos delitos. La Fiscalía apeló el fallo poco después de que se hiciera público y solicitó que la medida no se aplique hasta que se resuelva el recurso.
¿Qué cambia para Marius Borg Høiby?
Marius, de 29 años, podrá dejar la prisión preventiva, pero seguirá sujeto a restricciones. De acuerdo con la resolución, deberá presentarse periódicamente ante la policía y someterse a pruebas de drogas y alcohol durante el próximo mes.
Sus abogados, Daniel Storrvik y Alexander Greaker, afirmaron que la decisión representa un avance para su cliente, aunque señalaron que todavía no es definitiva. La Fiscalía, por su parte, sostiene que existe riesgo de reincidencia y de recaída en el consumo de sustancias.
Una condena que todavía está en revisión
En junio, Borg Høiby fue condenado a cuatro años de prisión por dos delitos de violación y maltrato a una expareja, entre otros cargos. La Fiscalía había solicitado una pena de siete años y siete meses por distintos delitos, entre ellos agresiones, amenazas y delitos relacionados con drogas.
La defensa recurrió la condena y está previsto que el próximo 7 de febrero comience un nuevo juicio, en el que se revisarán tanto la culpabilidad como la duración de la pena y las indemnizaciones a las víctimas. La vista podría extenderse durante cuatro semanas.
De la prisión al arresto domiciliario
Borg Høiby permaneció bajo custodia desde el 2 de febrero, cuando fue detenido por incumplir una orden de alejamiento. El 13 de julio, un tribunal autorizó que continuara cumpliendo la condena en el palacio de Skaugum, con vigilancia electrónica.
Desde entonces, necesitaba autorización judicial para abandonar la residencia. También recibió permisos puntuales para acudir a compromisos de la familia real tras la muerte del rey Harald V, el pasado 28 de agosto.
La resolución de este lunes abre una nueva etapa, pero el futuro inmediato de Borg Høiby dependerá de la apelación de la Fiscalía y del proceso judicial previsto para febrero.