La familia real británica tiene acceso a cocinas profesionales, chefs privados y algunos de los ingredientes más exclusivos del mundo. Sin embargo, sus preferencias gastronómicas no siempre están relacionadas con grandes banquetes o recetas sofisticadas. Detrás de las cenas de Estado y los menús ceremoniales también existen gustos bastante cotidianos: un buen plato de chocolate, un curry especiado o una receta preparada con productos de sus propias propiedades.
A través de entrevistas con antiguos chefs, declaraciones públicas y algunas anécdotas compartidas por sus protagonistas, es posible conocer qué alimentos han conquistado el paladar de Isabel II, Carlos III y Kate Middleton. Sus elecciones muestran que, incluso dentro de la monarquía, los pequeños placeres alrededor de la mesa tienen un lugar especial.
Isabel II: chocolate negro, sándwiches y el ritual del té de la tarde
La reina Isabel II tenía gustos gastronómicos más sencillos de lo que podría imaginarse. De acuerdo con Darren McGrady, quien trabajó como chef para la monarca durante varios años, uno de sus grandes favoritos era el chocolate, especialmente en versiones oscuras.
Entre los postres que disfrutaba se encontraba el llamado chocolate perfection pie, una preparación con capas de chocolate blanco y negro, además de virutas de chocolate. También apreciaba el pastel de chocolate con galletas, una receta que formaba parte de sus meriendas.
Pero no todo eran postres. La antigua monarca también disfrutaba de las gambas de Morecambe Bay preparadas en mantequilla especiada y servidas sobre pan tostado. Otro de sus pequeños placeres era un croque monsieur, el sándwich francés de jamón y queso gratinado.
El sándwich de mermelada que la acompañó desde la infancia
Uno de los detalles más curiosos sobre sus hábitos alimenticios era su gusto por los sándwiches de mermelada. Según explicó su antiguo chef, Isabel II disfrutaba desde pequeña de esta preparación con pan, mantequilla y mermelada de fresa.
El té de la tarde también era una tradición importante. La reina acostumbraba acompañarlo con scones, servidos con mermelada y crema, además de pequeños pasteles y bocadillos. Incluso durante sus viajes mantenía esta costumbre, independientemente de la hora local.
En sus comidas principales prefería opciones sencillas, como pescado a la parrilla con espinacas o calabacines, así como pollo acompañado de ensalada. También tenía una conocida aversión al ajo, ingrediente que, según McGrady, evitaban utilizar en sus preparaciones.
Carlos III: ingredientes de temporada, verduras de su jardín y recetas caseras
Los gustos gastronómicos de Carlos III tienen una relación especial con el campo, la jardinería y los productos de temporada. Desde hace décadas, el monarca ha mostrado interés por la agricultura sostenible y el cultivo de alimentos, una afición que también se refleja en su mesa.
Entre sus preparaciones favoritas se encuentran los huevos horneados con queso, una receta que compartió públicamente cuando todavía era príncipe de Gales. La preparación incluye espinacas, tomates cherry, quesos británicos, crema y albahaca.
También disfruta de ingredientes cultivados en sus propiedades, como papas, puerros y espárragos, además de carnes y productos de caza. El cordero y las preparaciones con setas silvestres aparecen entre los alimentos asociados a sus preferencias gastronómicas.
El té Darjeeling y los desayunos preparados para viajar
El té también ocupa un lugar importante en sus hábitos. Entre las variedades que se le atribuyen está el Darjeeling, que suele prepararse con hojas sueltas en una tetera, acompañado de un poco de leche y miel.
Otra curiosidad es que, durante algunos viajes, el entonces príncipe Carlos acostumbraba llevar una cesta con alimentos para sus desayunos. Según antiguos integrantes de su equipo doméstico, podía incluir pan casero, fruta fresca, jugos, mieles de diferentes variedades y
cereales especiales.
En cuanto a sus gustos más sencillos, también se han mencionado las galletas británicas conocidas como Bath Oliver, que disfrutaba acompañando el té o el café.
Kate Middleton: curry, postres británicos y gusto por cocinar en casa
Kate Middleton también tiene preferencias gastronómicas que han salido a la luz durante sus compromisos públicos. A diferencia de la imagen formal que suele acompañar sus apariciones oficiales, la princesa de Gales ha compartido algunas de sus comidas favoritas y ha demostrado que disfruta cocinar para su familia.
Uno de los alimentos que más se relacionan con sus gustos es el curry. Durante una visita a India, Kate habló de su afición por los sabores especiados, mientras que el príncipe William ha bromeado sobre su menor tolerancia al picante.
La princesa también tiene debilidad por los postres tradicionales británicos. Entre ellos destaca el sticky toffee pudding, un pastel húmedo de dátiles cubierto con salsa de caramelo que se ha relacionado con uno de sus restaurantes favoritos en Berkshire.
Pizza con tocino y pasteles hechos en casa
En una actividad comunitaria dedicada a preparar pizza, Kate compartió que prefería la pizza con tocino y que el pepperoni le parecía demasiado picante. Una anécdota sencilla que permitió conocer un poco más sobre sus preferencias fuera de los compromisos oficiales.
También ha contado que le gusta preparar los pasteles de cumpleaños de sus hijos. Durante una aparición en un programa de cocina de Mary Berry, explicó que suele quedarse despierta hasta la medianoche para preparar las mezclas y decorar los pasteles, una tradición familiar que disfruta mantener.
La princesa también ha compartido detalles sobre los alimentos favoritos de sus hijos. En una visita escolar, por ejemplo, contó que la princesa Charlotte disfruta las aceitunas.
Tres generaciones de la familia real con gustos muy distintos
Las preferencias gastronómicas de Isabel II, Carlos III y Kate Middleton muestran que la mesa
real británica no responde a un único estilo. Mientras la antigua monarca conservaba sus rituales del té y su afición por el chocolate, Carlos III ha mantenido una relación cercana con los ingredientes de temporada y los productos cultivados en sus propiedades.
Kate, por su parte, combina los sabores tradicionales británicos con preparaciones especiadas y el gusto por cocinar en casa. Tres maneras distintas de disfrutar la comida que revelan una faceta menos protocolaria de la monarquía y recuerdan que, incluso detrás de los grandes salones de palacio, los alimentos favoritos suelen estar ligados a las costumbres y los recuerdos personales.