Después de los 40, el maquillaje puede convertirse en una herramienta para devolver luminosidad al rostro y destacar las facciones sin necesidad de utilizar demasiados productos. El labial es uno de los aliados más sencillos para conseguirlo, elegir el tono adecuado puede aportar color, dimensión y una apariencia más fresca al maquillaje.
Aunque no existen colores de labial que funcionen de la misma manera para todas las mujeres, hay determinadas tonalidades que resultan especialmente versátiles y fáciles de incorporar a un maquillaje de día o de noche. Desde los rosas suaves hasta los tonos terracota y rojo clásico, estas son algunas opciones que vale la pena llevar en el neceser.
7 tonos de labial elegantes para después de los 40
Rosa viejo
El rosa viejo es uno de los tonos más fáciles de llevar cuando buscas un maquillaje elegante y natural. Tiene suficiente pigmentación para definir los labios, pero mantiene una apariencia suave que funciona perfectamente durante el día.
Además, sus matices rosados pueden aportar una sensación de luminosidad al rostro sin crear un contraste demasiado fuerte.
Nude rosado
El nude sigue siendo uno de los colores de labial más versátiles, pero después de los 40 conviene buscar versiones que tengan un ligero subtono rosado en lugar de tonos demasiado beige.
El nude rosado mantiene la naturalidad del maquillaje y ayuda a evitar que los labios se vean apagados. Puedes llevarlo con una piel luminosa, blush rosado y una máscara de pestañas para conseguir un look sencillo y sofisticado.
Terracota
Los labiales terracota combinan matices cálidos de naranja, rojo y café, por lo que aportan dimensión al rostro sin llegar a ser tan intensos como un rojo tradicional.
Es una excelente alternativa para quienes quieren salir del nude y llevar un color más visible. También funciona especialmente bien con maquillajes en tonos tierra, bronce y dorado.
Rojo clásico
El rojo nunca deja de ser una opción elegante. Un rojo clásico con el subtono adecuado puede convertirse en el protagonista del maquillaje sin necesidad de recargar el resto del rostro.
Para conseguir un resultado sofisticado después de los 40, puedes mantener los ojos en tonos neutros y dejar que los labios sean el punto de atención.
Berry
Los tonos berry, que se encuentran entre el rosa oscuro, ciruela y frutos rojos, son una alternativa sofisticada para quienes prefieren los colores intensos pero quieren evitar un rojo demasiado tradicional.
Son especialmente versátiles para otoño e invierno y pueden utilizarse tanto con acabado satinado como con una textura más ligera y transparente.
Malva
El malva combina matices rosados y violetas y puede darle al rostro un toque elegante sin resultar excesivamente llamativo. Es una buena opción para quienes buscan un color intermedio entre el nude y los tonos más intensos.
Para el día, puedes elegir una fórmula translúcida; por la noche, un acabado más pigmentado puede transformar completamente el maquillaje.
Coral suave
El coral suave aporta un toque de color fresco y luminoso. A diferencia de los naranjas muy intensos, las versiones más suaves pueden integrarse fácilmente en un maquillaje cotidiano.
Es una alternativa especialmente interesante para primavera y verano, aunque también puede utilizarse durante todo el año si se combina con una piel natural y luminosa.
¿Qué color de labial favorece después de los 40?
Más que buscar un único tono que favorezca a todas las mujeres, lo importante es encontrar colores que aporten contraste y luminosidad sin apagar el rostro. Los rosas, malvas, terracotas, berries y rojos pueden ser excelentes opciones, siempre teniendo en cuenta el tono y subtono de la piel.
También es importante considerar la intensidad del color. Si quieres un maquillaje natural, puedes elegir una fórmula transparente o aplicar el labial con los dedos para difuminarlo. Para un look más sofisticado, una fórmula de mayor pigmentación puede definir los labios y convertirse en el punto focal del maquillaje.
¿Cómo elegir un labial elegante después de los 40?
La textura también juega un papel importante. Los labiales satinados o cremosos pueden aportar una apariencia más confortable y luminosa, mientras que las fórmulas extremadamente mate pueden marcar visualmente la textura de los labios si estos están secos.
Antes de aplicar cualquier color, puedes preparar los labios con un bálsamo hidratante y retirar suavemente el exceso antes del maquillaje. Después, perfilar el contorno con un lápiz del mismo tono o ligeramente más oscuro puede ayudar a definir la forma de los labios.
La clave está en elegir un color que te haga sentir cómoda y que pueda adaptarse a diferentes ocasiones. Un buen labial no tiene que ser llamativo para transformar un maquillaje: basta con encontrar una tonalidad que aporte vida al rostro y complemente tu estilo.