“La buena del cuento”, con Itatí Cantoral

El icónico grito de “la maldita lisiada” creó memes y la conectó con audiencias másjóvenes, pero para Itati Cantoral, ha habido otras villanas más villanas en su vida. Por lo pronto, sus hijos,la actuación, yvivir confiando en un propósito son sus no negociables.

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Vestido: AmkieGamus, joyería:H.Stern, anillo:Pomellato, zapatos: Christian Louboutin.

Begoña García/ IG: @begogarcia

Contenta con un maravilloso shooting y preparándose para irse al estadio con sus hijos, Itatí Cantoral se dispone con un café a platicar conmigo. Es un ícono delatelevisión en México y Latinoamérica, reconocida a nivel mundial gracias al enorme alcance de las telenovelas mexicanas. Al iniciar la conversación, me sorprende con una calidez entrañable:“Siempre pienso que Dios te pone a las personas con las que tienes que conectar. A lo mejor conoces a mucha gente, pero, como enLa vida de los insectos, todo tiene que ver y hay algunas personas que se quedan para siempre. Esa eres tú”, me dice con esa energía tan suya.

Vienes de una dinastía artística entrañable para México. ¿En qué momento te miras al espejo y dices: “Esto lo heredé de mis padres y esto lo construí yo sola a pulso”?

Itatí Cantoral:Creo que más allá de heredar, todos construimos nuestro destino a pulso, con sangre y en cada instante de vida. El entorno importa mucho, claro. Mi abuelo materno, Roberto Zucchi, fue actor —el primero en defender los derechos actoral es en Argentina— y tenía un circo muy importante donde participaba toda la familia; mi mamá era acróbata y trapecista. Con el tiempo, el circo se convirtió en carpa y se hacía teatro dentro de él. Cuando mis padres se conocieron, él ya era una gran estrella de la música,ya había compuesto El reloj y La barca, y fue a Viña del Mar con Los Tres Caballeros. Mi mamá estaba en el teatro, en la marquesina; se enamoraron y a los nueve días se casaron y se vinieron a México. Ella dejó atrás su vida artística y formó una familia extraordinaria de cuatro hijos.Y estuvieron 54 años casados hasta que murieron.
Mi mamá me inculcó el amor por las artes, sobre todo por el teatro. En la famosa “Casa del Reloj”, mi papá hacía bohemias con personalidades de todo el mundo que estaban en su apogeo. Recuerdo que desde los seis años escuchaba en la sala de mi casa a figuras como Emmanuel, cuando montaron Al final. Mi hermano fue concertista a los cuatro años y a los 14 ya producía canciones. Era nuestra forma de vivir. A mis 15 años, mi papá me llevó al CEA tras terminar la secundaria. Como desde chica iba al teatro a ver las obras de Miguel Sabido, me sabía de memoria fragmentos de Fuente ovejuna y el monólogo de María Carlota de Bélgica. Eso hizo que el señor Eugenio Cobo me diera el pase inmediato. Por eso creo que, independientemente de los padres, a todos los seres humanos nos cuesta un pulmón y cada segundo de vida dedicarnos a lo que queremos ser.

V: ¿Ha habido momentos en los que hayas pensado en hacer otra cosa?

IC:Adoro el teatro, lo amo por sobre todas las cosas porque me sana. Alejandro Jodorowsky tiene un libro,Psicomagia, sobre las artes escénicas donde comprueba que el escenario es una terapia emocional para cualquier persona; funciona igual que un psicólogo. Es un espacio donde canalizas tus demonios y tus emociones negativas para llenarte de cosas positivas. Como actriz lo experimento a diario, pero incluso si no lo haces de manera profesional, tomar clases de teatro o mandar a tus hijos a tomarlas es una experiencia que enriquece el espíritu. Si me preguntaran en qué único lugar quisiera quedarme en el mundo, elegiría el teatro en vivo, estar con el público.

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Bustier: Etam, falda depiel: José Sánchez, joyería: Tane, zapatos: Christian Louboutin.

Begoña García/ IG: @begogarcia

V: Tus personajes de villana son icónicos, pero también has hecho terror en teatro, como con Misery. ¿Cómo fue esa experiencia?

IC:¡Maravillosa!Es la villana más villana que he hecho.Gracias a Jorge Ortiz de Pinedo, que compró los derechos, hicimos en 2011la puesta en escena de Misery, de Stephen King, junto a Damián Alcázar, que interpretaba a Paul Sheldon,y bajo la dirección de Antonio Castro. Estuvimos en cartelera un año con soldout por toda la República; nunca bajamos de 1,500 personas por función, lo cual para el teatro es muchísimo. El personaje de Annie Wilkes es la villana más villana que he hecho. Kathy Batesla interpretó en el cine, y ganó el Oscar con ese personaje.Antonio Castro retomó la obra de teatro original donde Annie le corta las piernas a Paul con un hacha.Para recrearlo en teatro, trabajamos con la misma gente de efectos especiales que ha trabajado con Guillermo del Toro.Yo salía vestida de enfermera, totalmente de blanco, y la gente veía perfectamente cómo le cortaba la pierna al personaje de Damián. Era impactante. Hacer terror en teatro es una experiencia única porque la línea con la comedia es muy delgada; si te pasas, la gente podría morirse de la risa.

V: El público se enamora de las buenas, pero a ti te salen tan bien las villanas que logras que la audiencia no te odie, sino que te ame. ¿Cómo se logra eso?

IC:El fenómeno de Soraya Montenegro y la“maldita lisiada”en los 90 fue una locura; fue la telenovela más vista. Agradezco infinitamente ese personaje porque me ha permitido acercarme a las nuevas generaciones. Niños de siete años que ni habían nacido cuando la grabé me reconocen en la calle. Hace poco hice una campaña de educación financiera en Perú y todos sabían quién era. Siento que Dios me tocó con ese personaje para mantener un vínculo con el público. Además, más allá de ser una villana, Soraya es un personaje fársico, y como me considero muy buena comediante, la gente lo toma con mucha gracia.
Pero también he tenido la virtud de crecer y trabajar con directores muy importantes,y diversificarme. He hecho novelas donde soy más buena que el pan;trabajé con Epigmenio Ibarra, quien revolucionó la forma de contar historias en televisión. Protagonicé El alma heridaen Telemundo e hice el éxito imparable de Hasta que el dinero nossepare con Pedrito Fernández,una comedia que volvió a reunir a las familias frente al televisor.
Mis villanas son entrañables porque trato de profundizar en ellas y no quedarme en una sola línea. Cuando revisas la psicología de los verdaderos malvados, descubres que la mayoría viene de un contexto de profunda agresión y violencia desde la infancia. Los mejores maestros me han enseñado que como actor no puedes juzgar a tu personaje, tienes que amarlo para poder interpretarlo desde la raíz.

V: ¿Te ha llegado a afectar a nivel personal interpretar personajes tan intensos?

IC:Sí, me voy a ausentar un mes de los escenarios porque Juicio a una zorra(donde interpreto a Helena de Troya) me deja muy triste, me baja las defensas a nivel físico. Me deprime. Vi una entrevista de Carmen Machi, quien la estrenó en España, y sufrió el mismo síndrome. Yo ya voy a cumplir un año con la obra. ¿Cómo lo manejo? Le pido mucho a Dios ser el vínculo para que el espectador se lleve algo mejor para su vida, y para sensibilizarme yo también. Dicen que el dolor es fuerza en el creador; a veces hay que sufrir para entender lo que pasa en el mundo y no dar las cosas por hecho. El teatro me hizo entender que todos somos uno mismo, que no somos inmunes al dolor de los demás. El mundo está lleno de dolores y los artistas tenemos que enfrentarlo y transformarlo en arte para hacer un mundo mejor.

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Itatí: Vestido: Alexia Ulibarri, joyería:Pomellato, zapatos: Christian Louboutin
Él:Tank: Calvin Klein, Saco y pantalón:Ary Villa, botas:Luxxe, reloj: Breitling

V: Como mamá, imagino que estos son los valores que les transmites a tus hijos. ¿Qué te preocupa de su futuro en este mundo actual?

IC:Mi papá siempre decía:“No calles tu verdad a ningún precio, ni caigas en la eterna mezquindad de aquellos que se arrastran como abyectos para la humanidad avasallar”. A mis hijos les digo que yo no voy a estar el día de mañana porque así es la vida, pero que lo primero, lo segundo y lo tercero es la familia. Sus hermanos no se pueden dejar jamás. También les enseño que la felicidad no es el dinero; es parte del sistema, pero no es la vida. Venimos a este mundo a servir, a ver cómo está el otro. De hecho, ellos hacen servicio comunitario. Les inculco creer en Dios por sobre todas las cosas y comunicarse con Él como quieran, porque si tienes a Dios, no hay nada que pueda contigo.

V: Si pudieras tomarte un café con la Itatí de 30 años, ¿qué consejo le darías sobre el amor y los hombres?

IC:Le diría:“No te claves, todo pasa. No tengas miedo, la libertad no es tan dura. No te preocupes por lo que digan los demás, que no te importe que te señalen o te segreguen. Cree en ti, sé limpia, honesta, honrada y ve haciéndote de tus verdaderas amistades.Vas a salir adelante porque tienes a tu familia unida. Sola sí puedes y, además, puedes ser muy feliz”.
Yo tenía mucho miedo, sobre todo cuando me divorcié por segunda vez. En mi primer divorcio yo era una figura pública en pleno apogeo y temía perder mi trabajo o contratos con las marcas, porque en aquella época se cuestionaba mucho a la mujer divorciada. Mis hijos eran chicos y fue complicado. Pero la segunda vez( que me divorcié) fue aún más difícil porque duré más tiempo (15 años) y en el primer divorcio me había culpado mucho por no haber “aguantado”, ya que Eduardo es un gran hombre y me casé enamorada. Por eso me propuse que el segundo matrimonio durara toda la vida. En mi familia el valor del matrimonio es muy importante, pero cuando las cosas ya eran imposibles y nadie era feliz, me costó mucho tomar la decisión.La gente me decía:“Quédate ahí, duerman separados y nadie se da cuenta”, pero yo era infeliz. Me preocupaba mi hija, que tenía 9 años. Todos los días lloraba, empecé a llegar tarde al trabajo y a dejar de ver a mis hijos. Ahí me dije:“Si me quedo aquí, mi hija va a cumplir 20 años y yo solo me la habré pasado trabajando, llorando y fingiendo”. Tomé terapia y viví un duelo real de dos años, pero mi vida pasó del infierno al cielo. Me volví independiente, volví a ser puntual, me reía sin saber por qué y estaba feliz de despertar para llevar a mi hija a la escuela. Entendí que sola sí se puede.

V: Estás en los 50... ¿cómo vives esta etapa?

IC:Con los años te haces más consciente de que el tiempo vale oro. Siento que estoy en mi mejor momento porque ahora yo escojo mis momentos,son sagrados, y utilizo todos los que puedo para ver a mis hijos porque sé que el tiempo se va volando y mañana ya no voy a estar. Me he vuelto mucho más selectiva con mis proyectos porque quiero divertirme y no hacer lo que no me gusta. En mi tiempo libre amo correr, hacer senderismo, sacar a mis perros, jugar pickleball con mi hija y cocinar para mis hijos. Mi papá era un sibarita y a mis hijos también les gusta comer muy bien. Hago pizzas desde cero, ravioles, risotto y un pescado al horno excelente. También nos fascina juntarnos en la cocina a jugar a las cartas; jugamos Escoba de 15 con baraja española o Viuda negra,y nos encanta ir al cine y al teatro. Actualmente, solo María vive conmigo,y Eduardo ahora porque está grabando una telenovela; Roberto está jugando fútbol en Palencia por ahora, pero cuando nos reunimos lo disfrutamos al máximo.

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Vestido: Montserrat Messeguer, joyería: H. Stern, zapatos: Christian Louboutin

Begoña García/ IG: @begogarcia

V: Confiésanos un pecado culposo.

IC:Amo estar en pijama. Me da un poco de culpa porque me gustaría ser de esas mujeres que siempre están súper arregladas, como lo era mi mamá. Veo a las mamás que llevan a sus hijos a la escuela a las 7:00 a.m. con pestaña postiza y todo, y sueño con ser así; a mi hija le compro de todo para que se arregle. Pero confieso que a mí me da mucha flojera; mi día favorito es uno en el que pueda no bañarme, no peinarme y quedarme en pijama.

V: ¿Y cuál es tu plan favorito para vacacionar?

IC: Brownsville, Texas, en un condado pequeño llamado Rancho Viejo. Voy ahí desde que tengo seis años a una casa que era de mis padres. Ahora ahí vive mi hermano José Cantoral, que es un gran cantautor. La casa está dentro de un club de golf —que no juego, aunque tomé mil cursos—, pero la vista es espectacular, tenemos una lancha y está el Río Bravo cerca. No hay mucho que hacer, pero ahí están los recuerdos de mi niñez. Compramos el súper, nos encerramos, jugamos billar y juegos de mesa. Ahí pasamos Navidad y siguen siendo mis vacaciones favoritas.

V: Mencionas mucho a tus padres. Pesa mucho ser huérfana, ¿verdad?

IC:Siempre he dicho que tengo dos vidas: una antes de que murieran y otra después. Fui muy feliz. Tuve una mamá hermosa que cuidó a mis hijos, me dio todo su apoyo y me hizo feminista. La extraño cada día. Y de mi papá yo era su consentida; creyó en mí y me amaba. Hasta el último día de su vida me dio el apoyo y las palabras que necesitaba. Se les extraña mucho, pero tengo la certeza de que pronto nos volveremos a encontrar allá. Mientras tanto, mis hijos deben tener mi mejor ejemplo, para que se queden con el mismo amor que mis padres me dieron a mí. Eso es lo que me levanta todos los días.

V: Hablando de desapego, ¿cómo manejas el“nido vacío” ahora que tus hijos crecen?

IC:¡Me sobra mucho tiempo! Pero ya estoy planeando qué voy a estudiar: voy a perfeccionar mi inglés y a estudiar Psicología.Cuando la cabeza está en el ocio es cuando uno empieza a sentirse triste, y yo quiero vivir mi próxima etapa de la mejor manera.La otra mitad de vida que me queda la quiero hacer plena y feliz para que mis hijos me vean contenta.

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Vestido: Jacquemus, joyería: Tane, zapatos: Christian Louboutin

Begoña García/ IG: @begogarcia

V: Te ves guapísima, ¿cuál es tu rutina de bienestar y alimentación?

IC:Siempre fui muy estricta con el ejercicio.Soy bailarina de ballet desde los cuatro años. He nadado estilo crol profesionalmente e hice maratones a los 30 años. Ahora hago yoga y corro. También le estoy metiendo a las pesas tres veces por semana, porque después de los 50 años es necesario para el músculo. En cuanto a la alimentación, me cuido mucho de las grasas y la sal. Comemos mucho pescado, verduras, frutas y tortillas. Carne roja solo como un día a la semana. Me encantan los jugos de frutas y las infusiones calientes; el agua tibia siempre es mejor para el cuerpo que el agua fría. El alcohol engorda mucho, así que hay que decidir si tomar una copa de vino o comer; ¡una copa equivale a una hamburguesa! Como rutina desinflamatoria, voy al vapor y al sauna tres veces por semana y a la cama hiperbárica una vez a la semana. Y para la belleza: una mascarilla de miel, aceite de oliva y aguacate para la cara, el cuerpo y el cabello con un plástico en la cabeza dentro del vapor. ¡El aceite de oliva extra virgen en las puntas por la noche te deja un brillo increíble!

V: ¿Qué se viene en tu carrera próximamente?

IC:Termino temporada de Juicio a una zorra el 30 de julio. También estoy muy emocionada porque me voy a España el 20 de agosto a filmar una película de misterio con el productor Jorge Aragón. Además, espero el estreno en festivales de la película en inglés sobre la vida de Lupe Vélez, la primera mexicana que llegó a Hollywood,antes que Dolores del Rio. Y estoy haciendo Mentiras el musical y en octubre y noviembre estaremos de gira por toda la República. Me siento muy halagada de compartir el escenario con las mejores voces de este país y con un éxito que lleva 17 años logrando que la gente salga cantando y feliz. Es una obra que hace magia,cualquier actriz sale empoderada, amamos la obra.

V: Para cerrar, ¿qué significa Vanidades para ti?

IC:Me recuerda a mi casa y a mi niñez, porque en todas las casas siempre había una Vanidades. Para mí significa artículos interesantes, buenas historias, grandes reportajes y, sobre todo, calidad.

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