La historia de la princesa Diana está marcada por momentos de amor, tragedia y mucha resiliencia. Uno de los episodios más dolorosos en su vida ocurrió tras su divorcio con Carlos. A unos días de recordar su aniversario luctuoso, resaltó un momento lleno de emotividad que, presuntamente, el príncipe Guillermo le diría a su mamá luego de ver todo el acontecer mediático que este hecho marcó en sus vidas.
El divorcio más escandaloso de la realeza
El 29 de julio de 1981, Diana Spencer y el entonces príncipe Carlos unían sus vidas en matrimonio en la Catedral de San Pablo en Londres. Aquella boda digna de un cuento de hadasparecía ser el inicio de una vida de ensueño, pues fue en ese lugar donde Diana recibiría su título oficial de “princesa”. Sin embargo, detrás de la imagen “perfecta”, el matrimonio atravesaría momentos de mucha tensión el tiempo que duró.
Con el paso de los años, la relación entre Diana y Carlos se volvió insostenible. Las diferencias entre ambos, los rumores de infidelidad y el carácter independiente de la princesa llevaron a que, luego de 11 años juntos, se separaran, poniendo de forma definitiva y oficial punto final a la historia en 1996.
¿Qué pasó con Diana después de su divorcio?
Si bien Diana conservaría el título de “princesa de Gales”, se le retiró el tratamiento de su “alteza real” y pasó a ser Diana de Gales; esto implicaba que personal y amigos ya no tendrían que rendirle reverencia; ella sería quien tendría que hacerlo y no solo ante sus hijos y exmarido, sino también ante otros miembros de la realeza.
Pronto Diana de Gales perdería su conexión real, pérdida de estatus y privilegios, aunque siempre sería considerada como la madre de los príncipes William y Harry.
De acuerdo con información de Mirror, un ex mayordomo de la princesa. Paul Burrell, al ver cómo Diana se enfrentaba a los señalamientos de la prensa, la exclusión de la Corona y la angustia que podría haber generado en ella el hecho de haber perdido casi todo, especula que un Guillermo de catorce años se acercaría a su mamá a ofrecerle una promesa muy enternecedora: “No te preocupes, mami, te lo devolveré [su título] algún día, cuando sea rey”.
De acuerdo con el testigo de Burrell, esto rompería a Diana, llevándola a las lágrimas y a nosotros a pensar en la tristeza del pequeño de no haber podido cumplir su promesa, pues un año después la princesa Diana moriría en un trágico accidente.
A pesar de que el destino no permitiría a la princesa Diana ver a Guillermo convertirse en monarca, aquella promesa inocente pasaría a la historia como prueba del profundo vínculo de amor que había entre Guillermo y su madre. Hoy, a 28 años de su fallecimiento, Diana sigue y seguirá conservando el título de la princesa del pueblo, la “reina de corazones”.