Príncipe Harry acaba de regresar a Reino Unido con Meghan Markle y sus hijos, pero su nueva etapa británica ya viene con una dosis importante de adrenalina. El duque de Sussex se prepara para lanzarse en paracaídas como parte de un evento benéfico dedicado a apoyar a militares y veteranos de Canadá. Y detrás de este salto hay una historia que comenzó con una conversación aparentemente casual.
El príncipe, de 41 años, realizará el salto durante septiembre junto a otros veteranos para recaudar fondos para Sunnybrook Foundation y True Patriot Love Foundation, organizaciones dedicadas a apoyar a la comunidad militar canadiense. Por ahora, la fecha y el lugar exactos del salto no han sido revelados.
La promesa que llevó a Harry a lanzarse en paracaídas
La idea nació durante una visita que Harry realizó en noviembre de 2025 al centro para veteranos de Sunnybrook Hospital, en Toronto. Ahí conoció a Ed Marshall, un veterano canadiense de la Segunda Guerra Mundial que actualmente tiene 102 años.
Marshall había sido paracaidista durante la guerra y le contó al príncipe una hazaña que había realizado para celebrar su cumpleaños número 100, un salto en paracaídas con fines benéficos. La historia llamó especialmente la atención de Harry, quien también tiene una larga relación con las Fuerzas Armadas debido a sus diez años de servicio en el Ejército británico y sus dos misiones en Afganistán.
La conversación terminó convirtiéndose en un nuevo reto. Harry y Marshall comenzaron a planear otro salto juntos y lo que parecía una idea surgida durante una conversación entre dos veteranos terminó convirtiéndose en un compromiso que el duque está dispuesto a cumplir.
Ed Marshall no saltará esta vez, pero su familia estará presente
Aunque Marshall fue quien inspiró el reto, esta vez no podrá acompañar al príncipe en el salto debido a su edad. En su lugar estará su nieto Bailey, quien se lanzará junto a Harry y continuará simbólicamente con la hazaña que comenzó su abuelo.
La participación de Bailey le da al evento un componente generacional, dos generaciones de una familia de veteranos estarán representadas en una iniciativa que busca recaudar fondos para quienes han servido en las Fuerzas Armadas y sus familias.
Además de homenajear a Marshall, el salto servirá para recaudar fondos para Sunnybrook Foundation y True Patriot Love Foundation. Esta última mantiene una relación de larga duración con Harry y tuvo un papel importante en la llegada de los Invictus Games a Canadá, primero en Toronto en 2017 y posteriormente con los Juegos de Invierno de Vancouver y Whistler en 2025.
El primer gran compromiso de Harry tras regresar a Reino Unido
El salto también tiene un significado especial dentro de la nueva etapa del príncipe. Harry y Meghan Markle regresaron a Reino Unido el 26 de agosto junto con sus hijos, el príncipe Archie y la princesa Lilibet, después de varios años viviendo principalmente en California.
La pareja planea permanecer en Reino Unido durante un periodo prolongado, aunque no retomará sus funciones como miembros activos de la familia real. Harry, por su parte, continuará trabajando en sus proyectos relacionados con veteranos y en la preparación de los Invictus Games de 2027, que se celebrarán en Birmingham.
Por eso, el salto en paracaídas se perfila como uno de sus primeros grandes compromisos públicos desde que volvió a su país natal. Y aunque el gesto tiene una evidente carga de adrenalina, para Harry representa algo mucho más personal: cumplir la palabra que le dio a un veterano que encontró una forma muy poco convencional de celebrar sus 100 años.
Harry y su vínculo con los veteranos
El nuevo reto también encaja con una de las causas que más ha marcado la vida pública de Harry desde que dejó el Ejército. En 2014 fundó los Invictus Games, una iniciativa deportiva internacional para militares y veteranos heridos, lesionados o enfermos.
Su relación con esta comunidad ha continuado después de su salida de la familia real. El salto de septiembre vuelve a colocar esa faceta en el centro de su agenda y demuestra que, incluso mientras reorganiza su vida entre Reino Unido y Estados Unidos, el vínculo con el mundo militar continúa siendo una de sus principales prioridades.
Ahora solo falta saber cuándo y desde dónde saltará Harry. Lo que sí está confirmado es que el príncipe ya aceptó el reto y que, esta vez, la promesa hecha a un veterano de 102 años lo llevará literalmente al cielo.