Meghan Markle ya dejó California para comenzar una nueva etapa en Reino Unido junto al príncipe Harry, el príncipe Archie y la princesa Lilibet. La familia llegó al país el pasado 26 de agosto y se prepara para instalarse durante un periodo prolongado, mientras sus hijos comienzan una nueva vida escolar en Gran Bretaña. Pero quien no cruzó el Atlántico con ellos, fue Doria Ragland.
La madre de Meghan permanecerá en California, donde tiene su propia vida, su círculo cercano y una comunidad a la que está muy vinculada. Sin embargo, la distancia no significa que vaya a desaparecer de la vida cotidiana de su hija y sus nietos. De hecho, Meghan ya tiene claro cómo mantener esa relación cercana.
Doria Ragland no se mudará a Reino Unido con Meghan Markle
Aunque Doria ha sido una presencia constante en los momentos más importantes de la vida de Meghan, todo apunta a que no tiene intención de mudarse permanentemente a Reino Unido. La mujer de 70 años está profundamente arraigada en Los Ángeles y mantiene allí una rutina propia, incluida su participación en la comunidad de yoga.
La decisión tiene sentido para una mujer que, pese a la enorme exposición pública de su hija, siempre ha mantenido un perfil mucho más discreto. Doria ha acompañado a Meghan en momentos fundamentales, desde su boda con Harry hasta el nacimiento de sus hijos, pero también ha construido una vida independiente lejos de los reflectores.
Por eso, el regreso de los Sussex a Reino Unido no representa una separación definitiva entre madre e hija. La estrategia, de acuerdo con información cercana a la familia, será mantener una relación cercana a pesar de los kilómetros que ahora las separan.
Meghan planea visitar a su madre con frecuencia
La distancia entre Reino Unido y California será considerable, pero Meghan no parece dispuesta a convertirla en un obstáculo. Una fuente cercana a la familia aseguró que la duquesa tiene previsto visitar regularmente a Doria durante esta nueva etapa.
Antes de abandonar California, Meghan, Harry y sus hijos pasaron tiempo con familiares y amigos cercanos. La despedida tuvo un significado especial para Doria, especialmente porque coincidió con su cumpleaños número 70, celebrado el 2 de septiembre.
La idea, además, no es interpretar el traslado como un adiós definitivo a California. Los Sussex conservarán propiedades en Estados Unidos y también mantienen su casa de vacaciones en Portugal, por lo que la familia seguirá teniendo motivos para cruzar el Atlántico.
Doria seguirá cerca de Archie y Lilibet
Si hay una relación que Meghan quiere proteger especialmente es la de su madre con sus hijos. Doria ha mantenido una relación cercana con Archie y Lilibet desde que se convirtieron en parte de su vida, y su presencia ha sido especialmente importante para Meghan en su experiencia como madre.
Ahora que Archie y Lilibet comenzarán su educación en Reino Unido, la dinámica familiar cambiará, pero Doria continuará teniendo un lugar importante en sus vidas. De hecho, la familia aprovechó sus últimos días en California para pasar tiempo juntos antes del traslado.
La propia Meghan ha hablado en distintas ocasiones de la cercanía que tiene con su madre, quien ha sido una de las figuras más constantes de su vida. A diferencia de la complicada relación que mantiene con su padre, Thomas Markle, el vínculo entre Meghan y Doria se ha mantenido especialmente sólido a lo largo de los años.
La nueva vida de Meghan en Reino Unido no significa cortar con California
El regreso de Meghan y Harry a Reino Unido ha despertado todo tipo de especulaciones porque supone volver al país que abandonaron como miembros activos de la familia real en 2020. Sin embargo, esta vez la situación es muy distinta: la pareja establecerá una residencia privada y no real, mientras continúa con sus proyectos independientes.
Sus hijos también tendrán una experiencia completamente diferente al crecer parte del tiempo en Reino Unido. Archie y Lilibet comenzarán allí su etapa escolar, mientras Meghan y Harry mantienen sus actividades profesionales y sus vínculos con Estados Unidos.
Y aunque la mudanza implica dejar atrás la rutina que construyeron durante años en Montecito, los Sussex no están cerrando completamente esa puerta. Mantendrán su propiedad en California, lo que facilita que Meghan pueda regresar y pasar tiempo con Doria.
Doria Ragland, el vínculo de Meghan con su vida en California
Para Meghan, Doria representa mucho más que una madre que vive en otra ciudad. Es uno de los vínculos familiares más importantes que conserva en Estados Unidos y una figura que ha permanecido a su lado durante algunas de las etapas más mediáticas de su vida.
Por eso, aunque ahora haya un océano de por medio, la estrategia parece bastante clara, Meghan tendrá una vida en Reino Unido, pero California seguirá formando parte de su mapa familiar. Las visitas, las estancias en Estados Unidos y el tiempo que puedan compartir permitirán que Doria continúe cerca de su hija y de sus nietos.
La mudanza de los Sussex, entonces, no significa que Meghan esté dejando atrás a su madre. Significa que ambas tendrán que acostumbrarse a una nueva dinámica, dos países, dos casas y la misma relación de siempre.