El nude es uno de los tonos más fáciles de combinar, pero no tiene por qué ser la única opción en tu cosmetiquera. Cambiar de color puede transformar la expresión del rostro y hacer que incluso un maquillaje sencillo se vea completamente diferente.
La clave está en elegir la intensidad que mejor se adapte a tu estilo. Si no quieres pasar directamente de un nude discreto a un rojo intenso, puedes comenzar con tonos intermedios como rosa viejo, terracota o malva.
Estas son siete opciones para cambiar de look.
1. Rojo cereza
El rojo cereza es una alternativa clásica, pero con un acabado más fresco que los rojos completamente intensos.
Puedes llevarlo con el resto del maquillaje muy sencillo: piel luminosa, máscara de pestañas y cejas definidas. Así, los labios se convierten en el punto principal del look.
2. Rosa viejo
Si todavía no quieres alejarte demasiado de los tonos naturales, el rosa viejo es un buen punto de transición. Tiene suficiente color para transformar el maquillaje, pero conserva una apariencia suave. Es especialmente fácil de llevar durante el día.
3. Terracota
Los tonos terracota combinan matices rojizos, cafés y anaranjados y funcionan especialmente bien con maquillajes cálidos.
Prueba un acabado cremoso para que el resultado no se vea demasiado pesado y combínalo con sombras en tonos bronce o café.
4. Malva
El malva es una alternativa para quienes quieren experimentar con tonos fríos sin llegar directamente a un morado intenso.
Dependiendo de la fórmula, puede ir desde un rosa violáceo muy discreto hasta un tono más profundo. Un acabado satinado ayuda a mantener los labios luminosos.
5. Ciruela
Si quieres un cambio más evidente, el ciruela es uno de los tonos que puedes probar.
Para que el resultado se vea sofisticado, puedes dejar el resto del maquillaje más limpio y utilizar un delineador de labios cercano al color del labial para definir el contorno.
6. Chocolate
El labial café vuelve a ser protagonista cuando buscas una alternativa al nude que mantenga una estética elegante.
Los tonos chocolate funcionan especialmente bien con maquillaje monocromático en tonos cálidos. Puedes elegir un acabado brillante para hacerlo más moderno o mate si buscas mayor intensidad.
7. Berry
Los tonos berry, entre el rojo oscuro, frambuesa y vino, son una opción intermedia entre un rojo clásico y un labial profundo.
Además de aportar color, pueden darle mayor definición visual a los labios. Para el día, elige una fórmula translúcida; para la noche, puedes aumentar la intensidad aplicando varias capas.
¿Cómo elegir un labial diferente al nude?
Si normalmente utilizas nude, no necesitas cambiar de inmediato a un tono muy intenso. Una buena estrategia es avanzar gradualmente:
Nude → rosa viejo → terracota → rojo cereza → berry → ciruela → chocolate.
También puedes experimentar con el acabado. Un mismo color puede verse completamente diferente en una fórmula translúcida, satinada, cremosa o mate.
Y si quieres que el color sea el protagonista, mantén el resto del maquillaje equilibrado. Un labial intenso con piel natural y ojos discretos puede ser suficiente para transformar todo el look.
El labial puede cambiar por completo un look
Cambiar el nude por un color más intenso no significa abandonar un estilo elegante. La diferencia está en encontrar el tono y acabado que mejor se adapte a ti.
Desde un rosa viejo para empezar poco a poco hasta un ciruela o chocolate para un cambio más evidente, estos siete colores pueden convertirse en la excusa perfecta para dejar descansar el nude.