¿Tus uñas necesitan descansar del gel? Lo que realmente pasa cuando llevas manicura permanente mucho tiempo

Es necesario dejar descansar las uñas después de usar gelish durante meses? La respuesta no es exactamente la que imaginas. Te contamos qué sucede con la uña cuando llevas manicura permanente de manera continua, cuáles son las señales de daño y cuándo sí conviene hacer una pausa.

Manicure en gel

¿Qué tanto tus uñas deben descansar del gel?

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La manicura de gel tiene una ventaja difícil de ignorar: dura más que el esmalte tradicional, mantiene el brillo durante semanas y permite olvidarse de las uñas recién pintadas durante buena parte del mes.

Pero precisamente porque dura tanto, muchas personas encadenan una manicura con otra durante meses —o incluso años— sin dejar las uñas al natural.

¿El resultado? Es posible que, en algún momento, notes uñas más delgadas, quebradizas, descamadas o con pequeñas manchas y surcos.

Entonces aparece la pregunta inevitable: ¿las uñas necesitan descansar del gel?

La respuesta corta es: no necesitan “respirar, pero sí pueden beneficiarse de una pausa si están mostrando signos de daño.

¿Las uñas necesitan respirar?

Empecemos por desmontar uno de los mitos más populares de la manicura: las uñas no necesitan respirar.

La uña está formada principalmente por queratina y la parte visible, conocida como placa ungueal, está compuesta por células endurecidas. No obtiene oxígeno del aire de la manera en que lo hacen los pulmones o los tejidos vivos.

Por eso, tener las uñas cubiertas con esmalte de gel no significa que estén “asfixiándose”.

El problema está en otro sitio: la preparación de la uña, los productos utilizados, el curado bajo la lámpara y, especialmente, la manera en que se retira la manicura pueden contribuir al debilitamiento de la placa ungueal.

¿Qué pasa realmente cuando llevas gel todo el tiempo?

Una manicura de gel no necesariamente va a destruir tus uñas por el simple hecho de permanecer cubierta. Sin embargo, repetir continuamente el procedimiento puede someterlas a diferentes tipos de agresión.

La Academia Americana de Dermatología advierte que las manicuras de gel pueden provocar fragilidad, descamación y grietas, y que su uso repetido también aumenta la exposición de la piel de las manos a la radiación ultravioleta utilizada para curar el producto.

Estos son algunos de los factores que pueden explicar lo que ocurre.

1. El limado puede adelgazar la placa ungueal

Antes de aplicar el gel, algunas técnicas requieren preparar la superficie de la uña para mejorar la adherencia del producto.

Si este proceso implica un limado demasiado agresivo o se repite constantemente, puede afectar las capas superficiales de la placa ungueal.

Una uña que ha sido sometida repetidamente a este tipo de procedimiento puede terminar sintiéndose más fina o débil.

2. El retiro puede ser más importante que la aplicación

Aquí está uno de los puntos que más se pasan por alto.

El problema no siempre es llevar gel, sino cómo se quita.

Arrancar o despegar el esmalte de gel puede llevarse consigo capas de la propia uña. Por eso, intentar “pelar” la manicura cuando comienza a levantarse puede causar más daño.

La recomendación dermatológica es retirar el gel correctamente y evitar arrancarlo. Cuando se utiliza acetona, el contacto prolongado también puede resecar e irritar la piel y contribuir a la sequedad de las uñas.

3. Tus uñas pueden volverse más secas y quebradizas

Después de varias manicuras consecutivas puedes notar que las uñas se rompen con mayor facilidad o que empiezan a descamarse.

Esto no significa necesariamente que exista una enfermedad de la uña. Puede ser consecuencia del desgaste asociado con la manicura y el retiro repetido.

Cleveland Clinic señala que el gel puede dejar las uñas secas y quebradizas, especialmente cuando no se les da tiempo entre manicuras para recuperarse.

4. Pueden aparecer manchas blancas o surcos

Después de retirar una manicura permanente, algunas personas descubren pequeñas manchas blancas, irregularidades o surcos que no habían podido observar mientras tenían las uñas cubiertas.

Estos cambios pueden relacionarse con traumatismos o con el propio procedimiento y, dependiendo de su causa, pueden desaparecer conforme crece la uña.

Si la alteración persiste, empeora o afecta varias uñas, lo recomendable es consultar a un dermatólogo en lugar de asumir que todo se debe al gel.

Entonces, ¿cada cuánto hay que dejar descansar las uñas del gel?

Aquí viene una de las respuestas que probablemente no esperabas: no existe una regla universal de “X días de descanso” que todas las personas deban seguir.

Si tus uñas están fuertes, no presentan cambios y la manicura se realiza y retira correctamente, el problema no puede reducirse simplemente a contar cuántas semanas llevas usando gel.

Pero si después de varias manicuras notas adelgazamiento, descamación, grietas, sensibilidad, sequedad o debilitamiento, sí tiene sentido hacer una pausa y permitir que la uña crezca y se recupere.

Harvard Health también recomienda tomar descansos periódicos del esmalte, especialmente cuando las uñas están secas o presentan problemas, y mantenerlas hidratadas durante ese periodo.

La idea no es que la uña “respire”, sino interrumpir el ciclo de procedimientos que puede estar causando el daño y observar cómo se encuentra la uña natural.

¿Cuánto tarda una uña en recuperarse?

Hay que tener paciencia.

Una uña dañada no puede “repararse” de inmediato con un endurecedor, aceite o tratamiento milagroso. La parte visible de la uña es tejido queratinizado y, cuando existe daño estructural, la solución consiste principalmente en proteger la uña mientras crece una nueva porción saludable.

Las uñas de las manos crecen continuamente y una uña puede tardar alrededor de dos meses en renovarse por completo, aunque el tiempo puede variar.

Por eso, si tus uñas están muy débiles después de retirar el gel, no esperes que recuperen su aspecto original en unos cuantos días.

5 señales de que tus uñas sí necesitan una pausa

Más que fijarte en el calendario, observa tus uñas.

Estas son algunas señales que indican que podría ser buen momento para dejar temporalmente la manicura permanente:

1. Se quiebran con mucha facilidad.

Si antes eran resistentes y ahora se parten ante cualquier golpe, presta atención.

2. Se están descamando.

Cuando las capas superficiales comienzan a separarse, conviene reducir los procedimientos que puedan estar agravando el problema.

3. Se ven notablemente más delgadas.

Si la placa ungueal se siente fina o flexible después de retirar el gel, dale un descanso.

4. Presentan surcos, manchas o cambios de textura.

No todos son consecuencia del gel, por lo que si persisten conviene consultar con un especialista.

5. Hay dolor, sensibilidad o cambios alrededor de la uña.

Esto merece especial atención y no debería solucionarse simplemente aplicando otra capa de esmalte.

Manicure y cuidados de las uñas

Unas uñas sanas y cuidadas ayudan a que la manicura luzca bonita.

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¿Qué hacer durante el descanso del gel?

Si decides dejar tus uñas naturales durante unas semanas, no necesitas comprar una colección completa de tratamientos.

De hecho, menos puede ser más.

Mantén las uñas cortas

Las uñas debilitadas tienen mayor riesgo de engancharse y romperse. Mantenerlas cortas reduce los traumatismos mientras crecen.

Hidrata uñas y cutículas

Aplicar crema hidratante y aceite para cutículas puede ayudar a combatir la sequedad. La recomendación dermatológica es mantener las manos y las uñas bien hidratadas, especialmente después de retirar el gel.

No cortes las cutículas

La cutícula cumple una función protectora frente a microorganismos. Retirarla agresivamente puede favorecer lesiones e infecciones alrededor de la uña.

No las uses como herramientas

Abrir latas, despegar etiquetas o raspar superficies con las uñas puede parecer inofensivo, pero una uña debilitada necesita precisamente lo contrario: menos traumatismos.

No vuelvas a cubrir una uña que está dañada

Si una uña está levantada, rota, dolorida o presenta cambios importantes, poner otra capa de gel encima puede ocultar el problema en lugar de solucionarlo.

¿Y si no quieres renunciar al gel?

Tampoco tienes que despedirte para siempre de tu manicura favorita.

Si te gusta el acabado y la duración del gel, puedes reducir algunos de los factores que pueden dañar tus uñas.

No arranques el esmalte. El retiro incorrecto puede llevarse capas de la uña natural.

Busca una profesional que no lime agresivamente la uña natural.

Mantén hidratadas las manos y cutículas.

Protege la piel de las manos de la radiación UV. Las lámparas utilizadas para curar gel emiten radiación UVA, incluso cuando se comercializan como lámparas LED. La exposición acumulada es una de las razones por las que dermatólogos recomiendan minimizarla.

Una opción es aplicar protector solar de amplio espectro en las manos antes de la manicura, evitando la zona de la uña si es necesario para que el producto pueda adherirse correctamente. Harvard Health también ha recomendado SPF 30 o superior como medida de protección.

¿Cuándo deberías consultar a un dermatólogo?

No todo cambio en las uñas se explica por la manicura.

Si observas dolor, inflamación, cambios importantes de color, desprendimiento de la uña, engrosamiento, deformaciones o alteraciones que no desaparecen conforme la uña crece, es mejor consultar a un dermatólogo.

Las uñas pueden reflejar diferentes problemas de salud y no conviene asumir que cualquier cambio es simplemente consecuencia del esmalte.

La conclusión: tus uñas no necesitan respirar, pero sí necesitan cuidado

Así que la próxima vez que alguien te diga que tus uñas necesitan “respirar” entre manicuras, puedes explicarle que no es exactamente así.

Las uñas no necesitan oxígeno del aire para mantenerse saludables, pero eso no significa que podamos someterlas indefinidamente a limados, acetona, retiro de productos y nuevas aplicaciones sin consecuencias.

La mejor señal para decidir cuándo hacer una pausa no está en el calendario, sino en el estado de tus propias uñas.

Si están fuertes y saludables, el gel no tiene por qué convertirse automáticamente en un problema. Si están delgadas, quebradizas, descamadas o presentan cambios después de meses de manicura permanente, quizá sea momento de dejar el color a un lado durante un tiempo y concentrarte en recuperar la salud de la uña natural.

Porque una manicura bonita siempre luce mejor cuando debajo hay unas uñas bien cuidadas.

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