Amores de la realeza sin final feliz: Carlota Casiraghi, Maria Luisa de Noruega y Joaquín de Dinamarca

Estos cuentos de hadas no tuvieron el final esperado; son historias de amor de Carlota Casiraghi, Maria Luisa de Noruega y Joaquín de Dinamarca, quizá, merecían una culminación más feliz.

marta luisa

Algunos protagonizaron bodas de cuento, pero muchas terminaron en tragedia. En estas historias de amor, protagonizadas por Carlota Casiraghi, Maria Luisa de Noruega y Joaquín de Dinamarca, el final feliz llegó después... o nunca llegó del todo o ... sólo tal vez, aún no es el final.

Marta Luisa de Noruega y Ari Behn

La hija del rey de Noruega publicó a finales de 2019: “Duele tanto pensar que dejarías la Tierra. Todos estamos sumidos en una profunda tristeza y dolor”. Aunque Ari Behn ya no era su esposo, esas fueron las palabras finales dedicadas al amor de su vida, el escritor cuando se había suicidado. Su historia juntos comenzó 20 años antes, cuando se conocieron gracias a la mamá de él, maestra de la princesa en la universidad. Al casarse en 2002, Marta Luisa no perdió su lugar en la línea sucesoria, pero sí renunció a sus derechos reales y la pareja tuvo que vivir por su cuenta.

Marta Luisa de Noruega y Ari Behn

Al casarse con Ari Behn en 2002, Marta Luisa no perdió su lugar en la línea sucesoria, pero sí renunció a sus derechos reales.

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Marta Luisa también aceptó el espíritu bohemio y depresivo de él, así como tener una relación abierta. Todo fue un caldo de cultivo que culminó con un divorcio doloroso en 2016. Sus tres hijas se quedaron con ella, quizá debido al frágil equilibrio mental de Ari. Antes de la muerte de él, Marta Luisa ya se había enamorado, esta vez de Durek Verret, un coach de estilo de vida, y hoy es feliz a su lado (se casarán este año), pero las tristes palabras que dedicó al escritor revelan lo que significó para ella.

Joaquín de Dinamarca y Alexandra Manley

La diferencia de edad (ella es cinco años mayor) no fue un obstáculo para esta pareja, que se casó muy enamorada en 1995, respaldada por la madre de él, la reina Margarita II, y el pueblo danés. Se cuenta que Alexandra hizo muy feliz al príncipe Joaquín, pero la prensa rosa danesa sostiene que todo terminó por los problemas de Joaquín con el alcohol y su infidelidad con quien a la postre sería su segunda esposa, Marie Cavallier.

Alexandra Manley no ha tenido una vida amorosa estable tras divorciarse de Joaquín de Dinamarca..jpeg

Alexandra Manley no ha tenido una vida amorosa estable tras divorciarse de Joaquín de Dinamarca.

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Aunque en apariencia terminaron bien, ella se volvió una pesadilla para la familia real. Margarita II permitió que su exnuera conservara los títulos de princesa y alteza real mientras no se casara de nuevo; perdió ambos al hacerlo en 2007, pero aun así conservó el título de condesa de Frederiksborg y un sueldo pagado por los daneses al que renunció en 2020, cuando su hijo menor cumplió 18 años. No fue todo, Alexandra no ha sido discreta y, a pesar de que la casa real le pidió no comentar sobre la familia, ella habló del estado de salud de Joaquín en 2020 (cuando sufrió un ictus) antes que nadie, y eso no cayó nada bien.

Carlota Casiraghi y Gad Elmaleh

“Nuestra relación no es un cuento de hadas... pero soy el hombre más feliz del mundo”, tal cual decía el actor francés en 2013, cuando nos enteramos de que él y Carlota Casiraghi serían padres. Gad Elmaleh se jactaba de que fueron buenos amigos antes que pareja, pero justo eso dejó de suceder cuando él se fue a Hollywood y su ausencia hizo mella en el corazón de la royal.

Gad Elmaleh habla sobre Carlota Casiraghi: 'Es maravillosa?

as diferencias en la crianza de su hijo y los comentarios de Gad Elmaleh sobre su vida con Carlota tensaron su relación.

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Así terminó un romance de cuatro años que, aunque de inicio parecía desigual por la diferencia de edades (él es 14 años mayor) y estilos de vida, mostró solvencia y felicidad en las fotos en las que los veíamos con su hijo Raphaël por las calles de París. Lucían felices aun sin estar casados y sin la presión de la familia real.

Al final, el actor no triunfó en la meca del cine y regresó a Europa, pero el daño estaba hecho. Carlota se casó con Dimitri Rassam, y tuvo un nuevo hijo. El final feliz no fue para Gad.

En estas uniones tristes o escandalosas abundan en la realeza desde siempre y no debido a maldiciones de brujas malvadas, sino simplemente por que en ocasiones las personas dejan de amarse o por situaciones sin solución, como la muerte. Así fueron las fallidas historias de amor de Carlota Casiraghi, Maria Luisa de Noruega y Joaquín de Dinamarca.

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