La historia de amor entre Diana Spencer y el entonces príncipe Carlos comenzó varios años antes de su boda y estuvo marcada desde el principio por la atención de la prensa y el interés de la Familia Real británica.
En sus nuevas memorias, Charles Spencer recupera algunos de los momentos que rodearon los primeros encuentros de su hermana con Carlos y ofrece su propia perspectiva sobre lo que Diana pensaba del príncipe durante aquella etapa.
Uno de los episodios que recuerda ocurrió a finales de noviembre de 1977, cuando Carlos visitó Althorp, la residencia de los Spencer, invitado por Sarah, la hermana mayor de Diana. Para entonces, Sarah y el príncipe llevaban viéndose desde el verano.
El primer encuentro cercano entre Diana y Carlos
Durante aquel fin de semana, el padre de Diana organizó una cena en Althorp para recibir al príncipe Carlos, además de la reina Margarita de Dinamarca y su esposo, el príncipe Enrique.
Carlos se sentó entre Raine, la madrastra de Diana, y Sarah, mientras que Diana ocupó un lugar al otro lado de la mesa. La joven tenía entonces 16 años.
Según el recuerdo de Charles Spencer, Diana no pasó desapercibida durante aquella visita. Por entonces, su personalidad comenzaba a destacar de una manera diferente. Spencer describe una confianza renovada, un gran sentido del humor y una personalidad que hacía que quienes la rodeaban comenzaran a verla de otra manera.
Carlos habría encontrado encantadora y divertida a Diana
De acuerdo con el relato de Spencer, aquella nueva seguridad también llamó la atención del príncipe Carlos.
El hermano de Diana recuerda que el entonces heredero la encontraba encantadora y divertida. Ella, por su parte, habría disfrutado especialmente de aquel fin de semana en Althorp.
Después de la visita, Diana escribió a su padre y, según Spencer, comentó que Carlos le había caído bien. También hizo una observación sobre él: “Está claro que es alguien que necesita esposa”.
Spencer plantea que Diana quizá pensaba que Sarah podría convertirse en esa esposa o que, pese a su corta edad, podía estar expresando otro deseo.
Lo que ocurrió después cambiaría por completo aquella primera impresión: menos de tres años más tarde, Diana y Carlos comenzarían a salir.
Diana estaba enamorada de Carlos, según su hermano
Charles Spencer también recuerda cómo veía a su hermana durante los primeros meses de la relación.
Según su propia percepción, Diana estaba enamorada de Carlos. Spencer explica que, cuando le preguntaban si Diana se había enamorado del príncipe o de la persona que había detrás del título, siempre consideró que había sido primero de la persona.
Durante los almuerzos y conversaciones que compartieron en los primeros meses del noviazgo, Spencer asegura que se dio cuenta de que Diana estaba prendada del entonces príncipe Carlos.
Esta descripción corresponde al recuerdo personal de Charles Spencer sobre los sentimientos de su hermana y no constituye una confirmación independiente de lo que Diana sentía en cada momento.
Diana quería enamorarse antes de casarse
Las memorias también recuperan una idea que, según Spencer, Diana había expresado desde que era una niña.
Su niñera, Mary Clarke, recordaba que cuando Diana tenía alrededor de diez años decía que su principal ambición era enamorarse, casarse y tener muchos hijos.
También habría dejado claro que no quería casarse a menos que estuviera realmente enamorada, porque consideraba que, de lo contrario, la relación podía terminar en divorcio.
Para Spencer, recordar aquellas palabras resulta especialmente significativo porque Diana entró en la vida pública siendo muy joven y se casó menos de una década después de expresar aquella idea sobre el amor y el matrimonio.
La relación de Diana y Carlos quedó bajo la mirada de la prensa
La creciente relación con Carlos también significó que Diana comenzara a enfrentarse a una atención mediática cada vez mayor.
Spencer recuerda especialmente un episodio ocurrido en noviembre de 1980, durante los primeros días del noviazgo de Diana y Carlos. Aquel domingo, Diana condujo desde Londres hasta Eton para recoger a su hermano de la residencia del colegio. Como solían hacer, ambos tenían previsto almorzar en el restaurante Hind’s Head, en la localidad cercana de Bray.
Pero cuando Spencer vio llegar el automóvil de su hermana, descubrió que no venía sola. Una docena de coches y una motocicleta la seguían.
Diana ya era perseguida por los fotógrafos
Los vehículos pertenecían a periodistas y fotógrafos que seguían a Diana. Spencer recuerda que los hombres descendieron de los automóviles y rodearon a su hermana.
En aquel momento, Diana tenía 19 años y todavía no era prometida ni esposa del príncipe Carlos, por lo que no contaba con protección policial. Spencer describe aquella situación como una experiencia especialmente impactante al observar de cerca la presión que comenzaba a sufrir su hermana.
Para él, la cobertura de la prensa no reflejaba la dimensión de aquella persecución. Había visto imágenes de reporteros y fotógrafos rodeando a Diana cuando entraba y salía de su departamento en Londres, pero presenciarlo directamente le permitió comprender la intensidad del acoso mediático.
Diana le pidió a su hermano que mantuviera la calma
Durante aquel episodio en Eton, Diana y Charles Spencer tuvieron que atravesar el grupo de periodistas y fotógrafos.
Según el recuerdo de su hermano, Diana le pidió que no respondiera a las preguntas provocadoras y le susurró varias veces que mantuviera la calma.
Las fotografías tomadas aquel día terminaron apareciendo en los periódicos británicos, mientras que los hermanos intentaban conseguir algunos momentos de privacidad dentro del restaurante.
Una vez dentro, Spencer recuerda que Diana conversó con las camareras de manera natural y amable. Para él, aquella capacidad de conectar con personas de diferentes contextos era una de las características más particulares de su hermana.
La primera etapa de una relación que cambiaría la vida de Diana
Los recuerdos de Charles Spencer retratan los primeros años de una relación que comenzó cuando Diana todavía era muy joven.
Primero estuvo aquel encuentro en Althorp, en 1977, cuando Diana tenía 16 años. Después llegó el noviazgo con Carlos y, con él, una exposición pública cada vez mayor.
Spencer asegura que durante los primeros meses de la relación su hermana estaba enamorada del hombre que había detrás del título. Años después, Diana se convertiría en una de las integrantes más conocidas de la Familia Real británica, pero estos recuerdos muestran una etapa anterior: la de una joven que comenzaba a descubrir su propia personalidad y que todavía estaba lejos de imaginar el impacto que tendría su relación con el futuro rey.