El príncipe George, hijo mayor de William y Kate Middleton, ocupa actualmente el segundo lugar en la línea de sucesión al trono británico, después de su padre. Esto significa que su futuro matrimonio estará relacionado no solo con su vida personal, sino también con las reglas que protegen la sucesión de la Corona.
La legislación británica establece que las primeras seis personas en la línea de sucesión necesitan obtener el consentimiento del soberano antes de contraer matrimonio. George se encuentra actualmente dentro de ese grupo.
Esto significa que, cuando llegue el momento, no bastará únicamente con que George y su pareja decidan casarse, deberá existir también el consentimiento formal del monarca.
¿El rey puede impedirle casarse con alguien?
La regla actual no establece que el monarca pueda simplemente decidir quién es una pareja adecuada para George. Lo que exige la ley es su consentimiento al matrimonio de las primeras seis personas en la línea de sucesión.
La norma fue introducida por la Succession to the Crown Act 2013, que sustituyó las restricciones mucho más amplias de la antigua Royal Marriages Act de 1772. Antes de la reforma, las reglas podían afectar a un número mucho mayor de integrantes de la familia real.
¿Qué pasa si un futuro rey se casa sin permiso?
La ley contempla una consecuencia importante. Si una de las seis personas más cercanas al trono contrajera matrimonio sin el consentimiento requerido, perdería su lugar en la línea de sucesión y también lo perderían sus descendientes de ese matrimonio.
Por eso, en el caso de George, el matrimonio no sería únicamente una decisión familiar: también tendría consecuencias constitucionales.
George ya no tiene que casarse con una persona de la realeza
Otra diferencia importante respecto al pasado es que las reglas modernas ya no exigen que un heredero se case con otro miembro de la realeza.
De hecho, la legislación de 2013 eliminó también la antigua descalificación que afectaba a quienes se casaban con una persona católica romana. La reforma entró en vigor en los 16 reinos de la Commonwealth en marzo de 2015.
Esto abre una posibilidad que habría sido mucho más complicada para generaciones anteriores, George podría casarse con una persona que no pertenezca a una familia real.
Las historias de amor que explican por qué estas reglas cambiaron
La historia de la monarquía británica está llena de matrimonios que estuvieron condicionados por las reglas de sucesión.
Uno de los casos más conocidos fue el del rey Eduardo VIII, quien abdicó en 1936 para poder casarse con Wallis Simpson, una estadounidense que había estado casada anteriormente.
Décadas después, la legislación fue modificándose para que las reglas matrimoniales fueran menos restrictivas. La reforma de 2013 eliminó buena parte de las antiguas prohibiciones y concentró el requisito de consentimiento únicamente en las seis personas más cercanas al trono.
Entonces, ¿con quién podrá casarse el príncipe George?
En términos actuales, George podrá elegir a su pareja y no existe una regla que establezca que deba casarse con otra persona de sangre real.
Sin embargo, debido a su posición en la sucesión, necesitará el consentimiento formal del soberano cuando llegue el momento de contraer matrimonio.
Y hay un detalle que hace que esta historia sea todavía más curiosa, George nació en 2013, precisamente el mismo año en que se aprobó la legislación que transformó las reglas matrimoniales de la monarquía británica.
Así que, aunque todavía falta mucho para hablar de una futura boda del príncipe George, las reglas que determinarán ese momento ya existen y son muy diferentes de las que tuvieron que enfrentar otros miembros de la familia real.