Las consecuencias que enfrenta la princesa Mette-Marit por su vínculo con el criminal estadounidense Jeffrey Epstein siguen aumentando y parecen no tener fin. A tan solo unos días de que la princesa heredera emitiera un nuevo comunicado en el que se disculpaba de forma pública ante la corona, las víctimas y aquellos a quienes la polémica había perturbado, una nueva institución con la que colaboraba tomó la decisión de suspender su vínculo con ella. Sin embargo, la fundación no se quedó callada y envió un tajante mensaje que muchos han considerado como un severo y directo “regaño”.
El Consejo Noruego de Salud Mental suspende su colaboración con Mette-Marit
La institución que se ha pronunciado recientemente sobre el polémico escándalo de Mette-Marit es el Consejo Noruego de Salud Mental, donde la princesa era una de sus principales patronas. La secretaria general de la fundación, Tove Gundersen, confirmó a medios locales como “NRK” que la colaboración quedaba en pausa de forma oficial hasta nuevo aviso.
De acuerdo con lo informado por la institución, no habrá ni hay actividades conjuntas con la princesa heredera planeadas a lo largo de 2026, una decisión que aseguraron fue tomada luego de evaluar el contexto de la princesa, así como por lo expresado en su último comunicado, pues es muy probable que necesite tiempo antes de poder explicar con mayor detalle qué fue lo que ocurrió.
Así fue el “regaño” a la princesa
A pesar de que el Consejo Noruego de Salud Mental afirmó comprender la necesidad de la princesa de reponerse, en su comunicado fueron contundentes al enviar un mensaje que no pasó desapercibido. En dicho texto, la institución subrayó la relación directa entre los abusos sexuales y los problemas de salud mental, ámbitos en los que Mette-Marit había trabajado de forma activa como patrona de la fundación.
“Los niños, jóvenes y adultos expuestos a abusos sexuales tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades mentales y de quitarse la vida”, señaló el Consejo, que además agregó: “Nadie debería contribuir al silencio ni a la ambigüedad”.
De esta forma, la organización dejó en claro que el silencio, como las relaciones cercanas con agresores sexuales, solamente perpetúa la vulnerabilidad de las víctimas y permite que los criminales y responsables queden impunes.
La princesa opta por el silencio
Por supuesto que las palabras del consejo causaron ruido a nivel internacional, pues hace unos días Mette-Marit dejaba implícito en su comunicado que se tomaría un tiempo para procesar lo acontecido, mientras que el príncipe Haakon aseguró horas más tarde que la princesa quisiera hablar de lo ocurrido, pero que en ese momento no podía hacerlo.
Ante este “silencio” emitido por ambos príncipes, el comunicado de la institución llega como balde de agua fría o indirecta lanzada de forma directa. El Consejo Noruego de la Salud Mental no ha sido la única institución que ha roto lazos con la princesa Mette-Marit. Hace unos días, la fundación Sex and Society, que también trabaja con víctimas de violencia sexual, decidió excluir a Mette-Marit del Premio Shameless.
A pesar de que la princesa Mette-Marit ha expresado en dos ocasiones de forma pública su arrepentimiento, esto no ha sido suficiente para frenar las consecuencias institucionales que su vínculo con el caso Epstein ha provocado. Por supuesto, esta situación ha impactado de forma profunda en la realeza noruega, poniendo a la princesa heredera y a la familia real en una situación complicada que ha generado que los reflectores del mundo se mantengan atentos al desenlace de este acontecimiento.