Cuando tu mejor amiga tiene novio... Y tú no

Cuando tu mejor amiga tiene novio... Y tú no

Te damos unos sencillos consejos para sobrellevar de la mejor forma esta situación

Hasta ahora, siempre hacían todo de a dos. Ya se tratara de ir a una fiesta, al cine, a comer o de compras, uno hacía siempre todo con la mejor amiga. Pero de pronto la situación cambió: apareció alguien más. La mejor amiga se pone de novia y uno se siente excluido y de más cuando ella está con su nueva pareja.

En un primer momento, la situación puede ser tensa, porque uno se siente como “la tercera pata” de la silla, tiene la sensación de que ha perdido importancia para el otro y que a la mejor amiga las actividades que solían hacer juntas ya no le interesan.

En esos casos, el problema no es sólo que se echa de menos su compañía, sino que también se echa de menos lo que esa compañía representaba.

Estar con una persona que uno conoce tan bien o desde hace tanto tiempo da seguridad, hace que uno sienta más coraje para hacer determinadas cosas y que comparta un reconocimiento mutuo de la inteligencia o del humor del otro. Al faltar esa otra persona, uno puede sentirse de pronto menos seguro o, incluso, incompleto.

Desde ya, no existe una receta general para solucionar este problema, pero no por eso hay que desesperar. Es importante reconocer que uno tal vez está molesto o triste, a pesar de alegrarse por ver al otro feliz, y hay que dejar salir esa amargura.

También es bueno ser consciente de que muchas veces este cambio de la situación pone a prueba la amistad. ¿Cómo actuar?

En primer lugar hay que mantener la calma, alegrarse por el otro y tener en claro que eso no significa que uno haya perdido a su mejor amigo o amiga. En la transición hace muy bien buscar actividades de distracción, como hacer deportes, dedicarse más a los hobbies o encontrarse con otros amigos a los que no se ha visto desde hace tiempo.

De ese modo, además, se evitará hacerle reproches impulsivos a la mejor amiga. Quien atraviese alguna etapa de furia o enojos debería confesarle todo a otra persona, ya sean otros amigos, los padres o primos, para evitar que la primera reacción recaiga en la mejor amiga y dañe tal vez el vínculo a largo plazo.

Además, siempre es bueno tener presente que el novio o novia no son una competencia directa. A veces las amistades duran más que las parejas jóvenes y, además, los celos no deben verse necesariamente como algo negativo, ya que demuestran cuánto a uno le importa el otro.

Cuando la mejor amiga proponga encuentros de a tres es importante sentirse cómodo. A veces esos encuentros se dan espontáneamente, porque el nuevo novio va a la misma escuela, pero lo primordial es no forzar la situación. Es bueno escuchar qué le pasa a uno mismo y no obligarse a caminar con la pareja sonriendo si no es lo que se desea en ese momento. Una posibilidad sería sumar a una cuarta amiga o amigo a la hora de dar un paseo.

Lo central es evitar los reproches. Si se quiere hablar, lo mejor es explicar el caos que uno siente con frases como “siento que me has dejado un poco de lado como amigo” o “me alegro de que estés tan enamorada, pero hace tiempo que no vamos juntas de shopping?, sería un buen comienzo.

También se recomienda dar algunos ejemplos porque para la persona que está de novia no siempre es fácil imaginarse lo que uno siente estando “fuera” de esa relación.

Desde ya, no sería ni justo ni productivo manifestar deseos posesivos. Pero, al mismo tiempo, es natural que uno también quiera sentirse cuidado. Todas las relaciones de amistad requieren de tiempo y de cuidados. Una opción sería que las dos se liberaran una noche por semana para tener un encuentro entre amigas.

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