Si existe una dinastía que domina sin esfuerzo las claves del estilo aristocrático y la alta moda, es la de la Familia Real de Mónaco. Durante la Semana de la Moda de París, la princesa Alexandra de Hannover y su hermana mayor, Charlotte Casiraghi, regalaron un refinado momento hermanado en el front row del desfile de Chanel.
Ambas nietas de la icónica Grace Kelly apostaron por la elegancia atemporal del negro absoluto (sleek black), cada una imprimiendo su sello personal a través de siluetas relajadas, cortes impecables y el color tendencia de la temporada: el borgoña en sus accesorios.
Un dúo dinámico con la elegancia en el ADN
Alexandra de Hannover deslumbró con una blusa de tejido de punto con cuello asimétrico y pantalones de caída fluida sobre tacones de bloque, mientras que Charlotte Casiraghi —embajadora y vocera de Chanel desde 2021— reafirmó su estatus como la musa atemporal de la maison francesa con un ensamble sartorial de sastrería sobria.
La aparición de las hermanas ocurre en un momento sumamente especial para la realeza monegasca, tras anunciarse el reciente compromiso de Alexandra con su pareja de años, Ben Sylvester Strautmann. Además de celebrar las buenas noticias familiares, las hijas de la princesa Carolina demostraron una vez más que la complicidad entre hermanas y el legado de moda heredado de Grace Kelly sigue más vivo que nunca en las pasarelas internacionales.