La boda de Peter Phillips y Harriet Sperling no solo marcó el inicio de una nueva etapa para la pareja, también se convirtió en uno de los mayores encuentros familiares de los Windsor en mucho tiempo. Entre los invitados que más atención despertaron estuvieron Beatriz de York y Eugenia de York, quienes reaparecieron junto a varios miembros de la familia real británica durante la celebración celebrada en All Saints Church, en Kemble, Gloucestershire.
Las hijas del príncipe Andrés llegaron acompañadas por sus respectivos esposos, Edoardo Mapelli Mozzi y Jack Brooksbank, y rápidamente captaron la atención de fotógrafos y seguidores de la realeza. Su presencia fue especialmente comentada porque la boda reunió a figuras clave de la familia real, incluidos el rey Carlos III, la reina Camila, el príncipe William, Kate Middleton y la princesa Ana.
La ceremonia, celebrada en un ambiente íntimo y familiar, reunió a varias generaciones de los Windsor para acompañar a Peter Phillips, hijo de la princesa Ana y nieto mayor de la fallecida reina Isabel II, en uno de los días más importantes de su vida.
Más allá del romántico enlace de Peter Phillips, la celebración se convirtió en una auténtica reunión familiar para la realeza británica. Entre los asistentes que más miradas atrajeron estuvieron Beatriz y Eugenia de York, quienes compartieron una jornada muy especial junto a sus familiares.
Getty Images
Beatriz y Eugenia vuelven a coincidir con los Windsor en una fecha muy especial
Aunque ambas princesas han mantenido una presencia pública más discreta en los últimos meses, su asistencia a la boda de su primo fue vista como una muestra de los fuertes lazos familiares que continúan manteniendo con la Casa Real británica.
Las imágenes de la llegada de las hermanas mostraron a Beatriz luciendo un vestido floral de Emilia Wickstead, una firma muy apreciada dentro de los círculos reales, mientras que Eugenia apostó por un elegante conjunto para la ceremonia. Sus elecciones de estilo no tardaron en convertirse en tema de conversación entre los observadores de la realeza.
La boda de Peter Phillips reunió a varias generaciones de la familia real
El enlace entre Peter Phillips y Harriet Sperling fue definido por muchos medios británicos como la boda real más importante del verano. Aunque se trató de una ceremonia privada, la lista de invitados incluyó a algunos de los rostros más reconocidos de la monarquía británica.
Harriet, enfermera pediátrica, llegó a la iglesia acompañada por su hija Georgina, mientras que Savannah e Isla, las hijas de Peter Phillips, también tuvieron un papel especial durante la celebración.