De guantes blancos y vestido de terciopelo, Mary de Dinamarca deslumbra en gala de Amalienborg

La reina Mary de Dinamarca ha lucido los vestidos de gala más bellos de 2026, comenzando el año con un estilo elegante y sutiles detalles navideños que siguen fascinando.

Las joyas históricas que lució Mary de Dinamarca en su visita de Estado en Letonia

El vestido de gala y terciopelo de Mary de Dinamarca que está dando de qué hablar

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A solo cinco días de haber iniciado enero, la reina Mary de Dinamarca ya ha deslumbrado con dos espectaculares vestidos de gala, lucidos en las celebraciones que marcan el inicio del Año Nuevo para la familia real danesa.

Mary ha vuelto a demostrar su impecable sentido del estilo al pasar del encaje al terciopelo, y aunque la mañana de este 5 de enero prescindió de la tiara, lució un vestido de gala que está dando mucho de qué hablar por su elegancia.

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El vestido de gala y terciopelo de Mary de Dinamarca que está dando de qué hablar

La reina Mary se ha consolidado como la novena mujer de la realeza que más ha gastado en moda durante el 2025, y en una de las mejor vestidas, demostrando su estilo elegante y minimalista

Para las galas que se celebraron en los Palacios de Christian VII y Christian VIII en Amalienborg, como parte de las celebraciones de Año Nuevo para los Guardavidas Reales y el Regimiento de Guardias, la reina ha optado por el terciopelo.

La Reina ha llevado un traje de dos piezas de chaqueta con cuello elevado y corte péplum con falda larga de Jesper Høvring, diseñador danés especializado en Alta Costura y la confección a medida.

El traje está confeccionado en terciopelo de color azul, una combinación que además de lucir elegante, recuerda aún a las fiestas navideñas del 2025.

Los accesorios de Mary de Dinamarca

La reina Mary no lució tiara para estas galas, en su lugar colocó algunas condecoraciones de forma estratégica en la chaqueta, además de pendientes largos de perlas que han sido una sensación, y un anillo a juego, ambas piezas pertenecen a la parure de la tiara Pearl Poiré, que data el primer cuarto del siglo XIX.

La Reina también lució un par de guantes blancos, tal y cómo le exigía el código de vestimenta que compartieron de manera oficial en las invitaciones.

Por otra parte, el pelo lo ha llevado semirecogido, y su maquillaje ha sido natural sobrio, marcando la elegancia que la caracteriza.

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