El 31 de agosto de 1997, el mundo quedó conmocionado con la muerte de la princesa Diana tras un accidente automovilístico en el túnel del Pont de l’Alma, en París. Detrás de aquella tragedia quedó una historia poco conocida, el último mensaje que Lady Di hizo llegar a Sarah Ferguson, su amiga de la infancia, ex cuñada y una de las personas con las que compartió algunos de los momentos más difíciles dentro de la familia real británica. Aunque durante el último año de vida de Diana ambas mantenían una relación distante, Sarah nunca dejó de recordar aquel gesto como una señal de que existía la intención de reconciliarse.
¿Cuál fue el último mensaje de la princesa Diana para Sarah Ferguson?
En una reciente conversación retomada por un medio internacional, Sarah Ferguson recordó que poco antes del accidente en París recibió un mensaje inesperado de la princesa Diana.
Según explicó, Lady Di había preguntado por ella y quería saber cómo se encontraba, un detalle que la duquesa de York interpretó con el paso de los años como un intento de volver a acercarse tras meses de distanciamiento."El mayor regalo que recibí fue saber que, al final, Diana preguntó por mí”, ha contado Ferguson en distintas ocasiones al recordar a quien definió como una de las personas más importantes de su vida.
¿Por qué la princesa Diana y Sarah Ferguson dejaron de hablarse?
La amistad entre Diana Spencer y Sarah Ferguson comenzó mucho antes de que ambas ingresaran a la familia real británica. De hecho, fue la propia Diana quien ayudó a que Sarah conociera al entonces príncipe Andrés, con quien se casó en 1986.
Durante años fueron inseparables. Compartían el peso de la atención mediática, las estrictas normas de Palacio e incluso el sentido del humor con el que intentaban sobrellevar la presión de pertenecer a la monarquía.
Sin embargo, esa relación comenzó a deteriorarse tras la publicación, en 1996, de la autobiografía de Sarah Ferguson, “My Story”. En ella incluyó varias anécdotas sobre Diana, entre ellas una broma en la que aseguraba haber contraído verrugas plantares después de usar unos zapatos prestados por la princesa. Diversos biógrafos consideran que ese comentario hirió profundamente a Lady Di. Otros sostienen que el verdadero motivo del distanciamiento fue que Ferguson reveló episodios privados relacionados con Diana y sus hijos sin su consentimiento.
La amistad entre la princesa Diana y Sarah Ferguson trascendió los compromisos oficiales de la realeza. Sin embargo, diferencias personales las alejaron en los últimos meses de vida de Lady Di, haciendo que su último mensaje a la duquesa de York cobrara un significado profundamente emotivo.
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El arrepentimiento que Sarah Ferguson ha cargado durante décadas
Sarah Ferguson ha reconocido en varias entrevistas que nunca comprendió del todo por qué Diana dejó de responder a sus cartas. Aun así, asegura que hizo varios intentos por reconstruir la amistad.
En su libro Finding Sarah, publicado en 2011, escribió que ambas llevaban alrededor de un año sin hablar cuando ocurrió el accidente en París y que esa falta de reconciliación se convirtió en uno de los mayores arrepentimientos de su vida.
Con el paso del tiempo, la duquesa de York ha seguido rindiendo homenaje a Diana. En redes sociales la ha descrito como “un pilar de luz y amor” y ha asegurado que todavía recuerda con cariño las risas, la complicidad y el vínculo que compartieron desde la adolescencia.
El legado de una amistad marcada por la realeza
La historia de la princesa Diana y Sarah Ferguson refleja la complejidad de los vínculos dentro de la familia real británica. Fueron amigas antes de convertirse en miembros de la monarquía, compartieron matrimonios con dos hermanos, el entonces príncipe Carlos y el príncipe Andrés, y enfrentaron juntas el intenso escrutinio público.
Aunque nunca lograron reconciliarse antes de la muerte de Diana, el último mensaje que la princesa hizo llegar a Sarah dejó abierta la posibilidad de que ambas estuvieran dispuestas a dejar atrás sus diferencias. Casi tres décadas después, ese recuerdo sigue siendo uno de los episodios más conmovedores de la historia reciente de la realeza británica.